La batalla de Cannas

Aníbal aniquila al ejército romano

La batalla de Cannas tuvo lugar el 2 de agosto de 216 a.C., en la meseta de Apulia. Fue una de las batallas más importantes de la Segunda Guerra Púnica. El ejército cartaginés, al mando de Aníbal Barca, destruyó 8 legiones romanas y un contingente aliado equivalente bajo el liderazgo de los cónsules Lucio Emilio Paulo y Cayo Terencio Varrón.

Debido a las hábiles tácticas de los cartagineses que les llevaron a la victoria, aquella batalla pasó a la Historia como una de las victorias más aplastantes contra Roma. Incluso a día de hoy, las estrategias y movimientos de los ejércitos de Aníbal, se ponen como ejemplo en las academias militares.

Antecedentes de la Batalla de Cannas

Al comienzo de la Segunda Guerra Púnica, el líder militar cartaginés Aníbal Barca condujo a sus tropas, incluidos varios elefantes de guerra, a través de Pirineos y Alpes hasta el norte de Italia. Había tomado Sagunto y la guerra era inevitable con Roma. En la batalla de Trebia y la batalla del lago Trasimeno, infligió humillantes derrotas a los romanos. Quinto Fabio Máximo fue designado entonces por Roma para dirigir a las legiones, pero evitó cualquier enfrentamiento en campo abierto contra los cartagineses y dejó que Aníbal atravesase el centro de Italia sin plantarle cara.

aníbal barca cartago
Aníbal vencedor contemplando por primera vez Italia desde los Alpes (1770), óleo sobre lienzo de Francisco de Goya.

Con esta estrategia, Fabio Máximo pretendía agotar al ejército cartaginés por problemas de suministro. A la población romana no le gustó este enfoque aparentemente indeciso, lo bautizaron cunctator (“el procrastinador” o, como digo yo a veces:  “el retrasado”). En el año 216 a.C. fueron nombrados los dos cónsules antes citados con la orden expresa de frenar a Aníbal en el campo de batalla.

Los Cónsules contra Aníbal

Lucio Emilio Paulo y Cayo Terencio Varrón se relevaban como comandantes al frente de los ejércitos romanos en días alternos. Ambos eran muy diferentes entre sí y su forma de entender la guerra también lo era.

En el caso de Cannas, al frente del ejército romano se puso Varrón. Según todas las fuentes, aquel era el mayor ejército que Roma había reunido hasta la fecha: 8 legiones, cada legión formada por 5,000 hombres, a los que había que sumarle una cantidad de aliados en igual número. Es por lo anterior que muchas veces aparece citado que Aníbal se enfrentó a 16 legiones. Hasta la fecha, según Polibio, Roma había decidido sus guerras con un cónsul y 2 legiones. Estaba claro que este no era un enfrentamiento cualquiera.

La batalla de Cannas

La fuerza de los respectivos ejércitos

Los dos cónsules tenían a su cargo el equivalente a 16 legiones, formadas por ciudadanos romanos y  hombres de ciudades aliadas. La evaluación de la fuerza real del ejército varía según las fuentes. Sin embargo, si se supone que esto corresponde a una fuerza de 80 000 hombres y que se desplegaron 10,000 para proteger los campamentos, las fuerzas que se enfrentaron entre sí en las orillas del río Aufidus serían más o menos estas:

los romanos tenían 55 000 soldados de infantería pesada, de 8000 a 9000 infantería ligera y 6000 jinetes.

El ejército cartaginés, por otro lado, estaba formado por 32 000 infantes pesados, 8 000 infantes ligeros y 10000 jinetes.

batalla de cannas esquema
Esquema inicial

La formación de los romanos

La infantería fue colocada en el medio, como se hacía de manera convencional en las formaciones romanas, mientras la caballería se separaba y formaba en los respectivos flancos. Sin embargo, optaron por concentrar a la infantería en el centro, en vez de estirarla, pensando que un bloque “espeso” de soldados les iba a permitir romper más rápidamente la formación cartaginesa a la que superaban en número.

El objetivo de Varrón era recrear una parte de la batalla de Trebia, en la que el centro de los púnicos se vio superado por las legiones de Tiberio Sempronio… lo que se debió es de olvidar que esa batalla la ganó Aníbal. A pesar de esto, preparó esa estrategia y colocó a sus hombres como siempre lo había hecho Roma: infantería ligera delante y pesada detrás.

Os cuento, durante la Segunda Guerra Púnica la estructura del ejército de Roma se basaba en los manípulos, es decir, en pequeños grupos tácticos de combate. Para formar estos grupos tenían varios tipos de soldado:

vélites: lanceros de infantería ligera, solían ser los nuevos reclutas de las clases bajas

hastati: lancero de infantería pesada de primera línea

princeps: soldado veterano de infantería pesada equipado con lanza, solía ir en las segundas líneas

triari: lancero (con lanza corta) de infantería pesada que solía ir detrás de los princeps

No obstante, la forma de colocar a su infantería en esta confrontación, hizo que el frente fuera igual en número al de sus oponentes, ganando profundidad en su formación pero no longitud.

La formación de los cartagineses

Aníbal, sin embargo, modificó ligeramente su formación tradicional: colocó a los íberos en el centro de la formación, a la vanguardia, detrás puso a celtíberos y galos. Las tropas cartaginesas y los mercenarios africanos en los flancos, equipados con armaduras romanas ganadas en anteriores batallas, muy cerca de la caballería (izquierda caballería íbera y celtíbera. Derecha caballería Númida). Se observa mejor en este esquema:

batalla de cannas anibal

El curso de la batalla de Cannas

Aníbal dejó que el centro cediera, ordenando algunos movimientos en las líneas hasta ir adquiriendo poco a poco una forma de media luna. Los romanos que avanzaban por el centro fueron alcanzados por las tropas libias de la retaguardia que habían llegado gracias a la curvatura de la formación. El ataque romano se ralentizó y finalmente se detuvo.

De repente, la caballería númida, apareció también en la retaguardia de los romanos, que previamente habían derrotado a la (tradicionalmente débil) caballería romana y decidieron la batalla, a pesar de la superioridad numérica romana que no pudo desarrollarse.

cannas anibal roma

Según Polibio, de los 80 000 soldados romanos alrededor de 50 000 murieron, incluido el cónsul Emilio Pablo y los dos cónsules del año anterior. También se hicieron cerca de 10 000 prisioneros. Otras fuentes estiman que cayeron hasta 70 000 romanos. Solo unos pocos escaparon, entre ellos Varrón y Escipión el Africano, que catorce años después derrotaría a Aníbal en la Batalla de Zama. Cartago perdió 6,000 hombres, entre los cuales había 5000 hispanos.

La batalla de Cannas: derramamiento de sangre en la clase alta romana

Como Roma finalmente ganó la Segunda Guerra Púnica, uno podría pensar que esta batalla fue solo “una herida más” en la patria romana. Pero Livio nos da una imagen que muestra cuán devastadora fue esta derrota:

Aníbal hizo que sus hombres recogieran las joyas de oro de los cuerpos de los caídos en el campo de batalla y envió esta colección a Cartago como prueba de su victoria; la recaudación se arrojó a los pies del Senado cartaginés y se estimó en “tres medidas y media”

El anillo de oro era un signo de pertenencia a la aristocracia de la sociedad romana, en Cannas pudieron encontrar más de 200 anillos de este tipo.

Aníbal barca cannas
Aníbal contando los anillos de los caballeros romanos caídos en la Batalla de Cannas (216 a. C.). Mármol de 1704 por Sébastien Slodtz, (Museo del Louvre)

El impacto de la batalla en la Segunda Guerra Púnica

Si bien el triunfo de Aníbal fue, por un lado, una de las victorias más aplastantes de toda la historia militar, también se alcanzó el cenit de la “suerte cartaginesa” en la guerra. Es más, Cartago no obtuvo ninguna ventaja estratégica decisiva ni supo aprovechar esta victoria.

Aunque Aníbal tuvo vía libre por todo el sur de Italia y sometió a varias ciudades más, el sistema de alianzas romanas no colapsó entre los pueblos del centro de Italia. Las tropas de Aníbal eran limitadas y carecían de material de asedio para atacar a la propia Roma, por lo que se ofreció a negociar un tratado de paz en términos moderados.

A pesar de los múltiples desastres que sufrió Roma en la lucha contra Cartago, el Senado romano se negó a negociar con su general. En cambio, levantó un nuevo ejército para defenderse y otro para atacar las posesiones hispanas de sus enemigos. Por lo tanto, la batalla de Cannas no tuvo apenas impacto político ni militar. Ni siquiera los refuerzos que llegaron de Hispania, con Asdrúbal al frente, pudieron evitar la caída de Cartago. Siendo derrotados en la Batalla del Metauro.

La evaluación de la batalla en la historia militar

Después de la Batalla de Trebia y Cannas, Aníbal demostró ser un estratega muy superior a los romanos, que luchaban con tácticas tradicionales basadas en un núcleo de infantería fuerte.

sagunto anibal roma
Miniatura con ocho grandes guerreros de la antigüedad: Se representa a Sforza dándose la mano con César y Aníbal , flanqueado por Fabio , Escipión y Pompeyo a la izquierda, Epaminondas , Temístocles y una figura no identificada a la derecha. realizada por Giovanni Pietro Birago (Gal. Uffizi)

La batalla de Cannas se ha convertido en el símil para muchas doctrinas militares de “una aplastante derrota”. En los tiempos modernos, especialmente en el Estado Mayor prusiano y a través de Alfred von Schlieffen, a la gran batalla decisiva se la llamaba la “Super-Cannae”. Schlieffen desarrolló una operación para acabar con Francia, durante la Primera Guerra Mundial, inspirada en Cannas; aunque estas tácticas no se llegaron a poner nunca en marcha.

cannas moderno
Mapa del Plan Schlieffen y las contraofensivas francesas previstas en el Plan XVII.

La diferencia entre las operaciones modernas y las de Aníbal radica en los efectos, en el siglo XX no se busca la aniquilación ni el combate cuerpo a cuerpo. Las unidades modernas deben quedar aisladas de los suministros con un cerco y, por lo tanto, quedar incapacitadas para luchar. En ese momento el cerco, basado en la media luna de Aníba, se utilizaba para condenar a las unidades centrales del enemigo a la inactividad, para inmovilizarlas y así combatir al enemigo de afuera hacia adentro.

¿Dónde y cuándo ocurrió la batalla de Cannas?

Hay dudas sobre el momento exacto y el lugar de la batalla. Respecto a la fecha: Las fechas del calendario de esa época no coinciden con las fechas astronómicas. La batalla de Trebia tuvo lugar alrededor del solsticio de invierno, que sería el 20 de diciembre del 218 a.C. según Polibio.

La Batalla del Lago Trasimeno está fechada el 22 de junio, según el calendario romano, pero estuvo influenciada por las inundaciones de la primavera. Por lo tanto, se puede suponer que el calendario romano se adelantó un mes y medio al calendario astronómico… osea, que echando cuentas la batalla de Cannas, que se suele fecahr el 2 de agosto de 216 a. C. probablemente ocurrió en junio del mismo año.

Respecto a la ubicación: No hay evidencias arqueológicas en Canne della Battaglia, que ahora es un sitio turístico. Las fosas comunes encontradas allí datan de la Edad Media. Según los cálculos de la marcha a Polibio, la batalla debería haber tenido lugar algo más al norte.

Fuente
Miguel de Rojas Mulet. La Batalla Análisis Históricos y Militares Antonio Varet Peñarrubia. Conocer y conocerte. La batalla de Cannas. Lecciones aprendidas. José Mª Manuel García-Osuna y Rodríguez . Las victorias del gran Aníbal Barca durante la segunda guerra romano-púnicaTito Livio. La Guerra Contra Aníbal: Libros XXI–XXX de la Historia de Roma desde su FundaciónPolibio, Las Historias de PolibioT. Robert S. Broughton : Los magistrados de la República romana. Vol. 1: Pedro Barceló. Las guerras púnicasFranco Guzmán Soto. Las guerras púnicas, el nacimiento del imperio romano

Artículos Relacionados

Revisa la Política de Privacidad antes de dejar un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Esta web utiliza cookies para mejorar la experiencia del usuario, ¿las aceptas?    Más información
Privacidad