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Jerónimo Sánchez de Carranza y el origen de la esgrima en España.

"De la Fhilosofia de las armas y la defensa crhistiana"

Cuando hablamos de deportes olímpicos de origen español, tenemos que remitirnos exclusivamente a la esgrima, cuya práctica se convirtió en asignatura obligada para gran parte de la población. Será en el S. XVI cuando se publicaría el principal tratado que dotó a la disciplina de un componente no solo práctico sino teórico.

El fundador de la denominada escuela de La Destreza– como se denominó en España- no sería otro que el hidalgo sevillano Jerónimo Sánchez de Carranza, ( 1539?-1608?) que publicaría su libro De la Fhilosofia de las armas y la defensa crhistiana en 1582. Esta obra tuvo tal importancia, que ya en el Siglo XVII ser “un Carranza” significaba ser un diestro con la espada. De esta forma, la fama de Carranza como maestro fue tal, que hasta el propio Cervantes lo citó en sus obras.

¿Quién fue Jerónimo de Carranza?

Los pocos datos que conocemos sobre su vida apuntan a la fecha de su nacimiento sobre 1539 en Sevilla. De familia hidalga al servicio de la casa de los Duques de Medina Sidonia, cursaría la carrera de leyes en Osuna y Salamanca. En su ciudad de origen, su intento de aplicar ciencias como las matemáticas, la medicina o incluso la astronomía le canjearon burlas y también enemigos.

jerónimo de carranza
El palacio de los duques de Medina Sidonia en Sanlúcar de Barrameda ( J.M. Hermoso)

Entre ellos, ni más ni menos que al canónigo de la catedral de Sevilla Francisco Pacheco, tío del famoso pintor. El clérigo como publicó recientemente el profesor Bartolomé Pozuelo Calero, le dedicó una serie de epigramas burlándose de su supuesta ciencia con versos como:

Sólo un retrato es éste; el seso humano

no se engañe con él como podría;

El mismo Carranza se quejaba años después de las burlas en los versos de su libro:

y uvierame traido mas provecho

y abrir tienda de canones y leyes

y ganar de comer como letrado.

Aunque en Sevilla se relacionó con los principales nobles, sobre 1566, la condesa de Niebla Doña Leonor de Zúñiga y Sotomayor, regidora de la casa de los Medina Sidonia ante la minoría de edad de su hijo, se lo trajo como criado para su corte en la villa de Sanlúcar de Barrameda. Parece que las profundas enemistades que se ganó en su ciudad de origen motivaron esta decisión de establecerse en la ciudad ducal que actuaba como capital de los estados Guzmanes.

En Sanlúcar el sevillano se dedicó a enseñar La Destreza casi exclusivamente al VII Duque de Medina Sidonia, Alonso Pérez de Guzmán el Bueno y aun núcleo muy reducido de alumnos que posteriormente fueron conocidos como Carranzinos o Carrancistas. En lo que respecta a su vida personal, Carranza mantuvo una relación amorosa con la sanluqueña Catalina Pérez de Aguilar, con la que nunca se casó. Posiblemente esto se debiera a la diferencia de status entre ambos, curiosamente, de los 3 hijos que tuvieron, Gil, Gerónimo Sancho y María, en lo que respecta a los dos varones aparecieron inscritos como hijos de padres desconocidos. De igual forma, como era costumbre en la época, el hidalgo parece que tuvo un hijo con una de sus esclavas, al que dio el nombre de Jerónimo.

jerónimo de carranza
Retrato del VII Duque de Medina Sidonia

Como afirma Manuel Olmedo, la vida de Carranza es una lucha por conseguir un ascenso social. Así en 1580 llegaría su oportunidad cuando participó junto al Duque de Medina Sidonia en la guerra de sucesión de Portugal. Por su participación en la campaña, la corona lo premió con el título de Comendador de la orden del Hábito de Cristo, una institución que había nacido tras la desaparición de la orden templaría en Portugal. Sin embargo, Carranza quería más.

El libro De la Fhilosofia de las armas. (1582)

Como hemos dicho Carranza había estudiado leyes, pero su proyecto más ambicioso fue la publicación de su tratado donde recogía los principios de la ciencia de La Destreza de la cual se consideraba inventor. Aunque la obra parece que estaba concluida en 1569, posiblemente como consecuencia de no tener las licencias pertinentes, no consiguió imprimirla hasta 1582 en su casa de Sanlúcar, cuando además ya había sido nombrado Comendador. Curiosamente, aunque se trate de un tratado de esgrima, la obra está escrita imitando los diálogos de Platón.

jerónimo de carranza
Portada del libro De la Fhilosofia de las armas (1582)

Ambientada en la corte ducal, una serie de personajes presentados bajo seudónimos que ocultaban al propio Duque (Eudemio) o al poeta Fernando de Herrera, (Fhilandro) discutían sobre la manera más científica de utilizar la espada. Los sujetos dirigidos por el propio Carranza ( Charialo)  consideraban que las tretas de la esgrima con la que los valentones y maestros de armas enseñaban, era solo un conjunto de ardides sin ningún fundamento digno de estudio.

Aunque nos pueda parecer extraño, teniendo en cuenta los tratados de esgrima posteriores, el libro de Carranza apenas contiene figuras. Tenemos que pensar que estamos en pleno renacimiento, por lo tanto De la Fhilosofia de las armas es una obra puramente humanística.

Su etapa como Gobernador de Honduras. (1590-1596)

Sobre mayo de 1584, Carranza abandonaría la corte ducal de los Medina Sidonia para marcharse a Madrid. Allí permanecería recabando méritos para conseguir un cargo de importancia. No será hasta 1589 cuando Felipe II lo nombraría gobernador de la provincia de Honduras por un periodo de seis años. Aunque podamos pensar que el cargo era una gran oportunidad, Honduras era uno de los territorios más conflictivos de las Indias. Carranza llegaría a Honduras acompañado de sus hijos Gil y Jerónimo Sancho en 1590, donde encontró un territorio asolado por dos graves problemas. Por un lado, la corrupción del funcionariado y el clero, y por otro los ataques de los piratas franceses e ingleses.

En lo que respecta a la primera cuestión, en 1593 el comendador mandó prender al tesorero de la provincia Gregorio de Santiago, al cual acusó de apropiarse de 500 ducados de la hacienda real. Pero si esta decisión tan drástica pareció controvertida, el funcionario se amparó en la protección del obispo de la diócesis de Comayagua Gaspar de Andrada, encargado de la administración religiosa del territorio. Lo que en principio era un problema administrativo entre el gobernador y el funcionario, se convirtió en un enfrentamiento político entre la Iglesia local y el gobernador. En las cartas que tanto Carranza como el obispo Andrada enviaron a Felipe II nos permite seguir detalladamente el conflicto, que desembocó ni más ni menos que en la excomunión del sevillano.

El otro problema endémico que sufría la provincia de Honduras era los constates ataques de las flotas piráticas. Tengamos en cuenta que, tras la derrota de la Armada Invencible en 1588, el poderío naval de la monarquía hispana había quedado seriamente mermado. Así en agosto de 1595 una flota de piratas franceses atacó la ciudad costera de Puerto Caballo, asolando el territorio durante varios días. Las autoridades municipales eran partidarias de permanecer tras los muros de la ciudad de Comayagua, mientras que el gobernador Carranza desoyendo las recomendaciones decidió salir en busca de los franceses.

gasparilla bucanero español
(portada del artículo «José Gaspar «Gasparilla», el último de los bucaneros»)

De esta forma, organizado un ejercito con los habitantes de la ciudad y un grupo de indios flecheros, el sevillano derrotó a los piratas apresando a un gran número de ellos. Sin embargo, esta estrategia no siempre le valdría para rechazar a los invasores, ya que como Carranza afirmó en una carta al monarca, en 1595 Honduras había sufrido 10 ataques similares.

La muerte de Jerónimo de Carranza (1608?)

Llegado el año de 1596 expiraba el mandato de Carranza que, como colofón a un periodo convulso, vio cómo se recrudecieron los ataques de piratas y corsarios en las costas de Honduras. Como consecuencia del enfrentamiento con estos, Carranza debió de sufrir importantes heridas que afectaron a su salud. Tras dejar el cargo, durante los años siguientes intentó la rehabilitación de su nombre, mediante una carta escrita a Felipe III sobre 1601. En ella hacía balance de las dificultades de sus años de gobierno, reiterando los fraudes cometidos por el tesorero de la provincia.

Aunque algunos autores posteriores afirmaron que Carraza regresó a Sevilla donde murió, hoy sabemos que esto es falso, ya que como afirmaron autores como el maestro de armas de Felipe IV Luis Pacheco Narváez, el autor de la ciencia de la Destreza murió en Honduras sobre 1608.

Aunque la fama de Pacheco eclipsó durante mucho tiempo a la de Carranza, hoy todos los estudiosos de la esgrima consideran que De la Fhilosofia de las armas fue la obra fundamental de la llamada escuela de esgrima española y en consecuencia, el origen del único deporte olímpico de origen español.

jerónimo de carranza
Firma de Jerónimo en una de las cartas dirigidas a Felipe II

Fuente
HERMOSO RIVERO, José María (2016), “Jerónimo Sánchez de Carranza. Un humanista en la Sanlúcar del siglo XVI”, en In Medio Orbe. Sanlúcar de Barrameda y la I Vuelta al Mundo, Sevilla, Ayuntamiento de Sanlúcar de Barrameda–Junta de Andalucía, 161-177.OLMEDO GOBANTE, Manuel (2019), “Del frente a la palestra: esgrima y ejército en la carrera autorial de Jerónimo Sánchez de Carranza”, en Abigaíl Castellano López y Adrián J. Sáez, (eds.), Vidas en armas. Biografías militares en la España del Siglo de Oro, Huelva, Universidad de Huelva.POZUELO CALERO, Bartolomé, “Burlas al campeón de la espada: los epigramas del licenciado Francisco Pacheco sobre Jerónimo Sánchez de Carranza” Revista de Estudios Latinos - 2021, Vol. 21, pp. 105-133

José María Hermoso

Licenciado en Historia por la Universidad de Granada. Profesor de ESO. Sus líneas de investigación se centran en la Casa ducal de Medina Sidonia y la Historia Contemporánea.

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