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El Sitio de Orán y Mazalquivir: una Yihad contra España

Los hermanos Alonso y Martín de Córdoba estuvieron a cargo de Orán y Mazalquivir durante el sitio de 1563

El pequeño, Martín de Córdoba, estaba con su padre, Martín Alonso Fernández de Córdoba —I conde de Alcaudete— cuando murió luchando en la batalla de Mostaganem (1558) contra los otomanos. Él no murió, pero fue apresado. Enseguida, Alonso (o Alfonso) de Córdoba, heredero del título y responsabilidades de su padre tuvo que marchar de Toledo (donde era corregidor) para asumir el cargo de gobernador de Orán. Tres años tardará Alonso (1561) en liberar a su hermano, tras el pago de 23000 escudos.

Orán Mazalquivir Español
Recreación de la Puerta de España en Orán (memoblog.fr)

Sobre esta defensa se ha escrito mucho y existen numerosas historias, incluso centradas en alguna jornada concreta, hechos puntuales o sobre alguno de sus protagonistas. Fue todo un hito para su tiempo y una victoria muy sonada, no obstante, aquí trataremos de no extendernos mucho y comentar lo que fue el sitio, deteniendonos en alguna que otra anécdota pero dejando espacio para poder escribir en otra ocasión.

Antecedentes

La Regencia de Argel, centro principal del poder otomano en el Magreb estaba bajo el mando, por entonces, del hijo y heredero del famoso Barbarroja, Hasán Pachá, que quiso agrandar sus dominios y hacerse notar en la corte de sus poderosos protectores turcos.

Planeó con detalle la conquista de las plazas de Orán y de Mazalquivir, muy próximas a su capital. Según sus informadores aquella primavera de 1563 era la mejor ocasión para tomarlas, puesto que Felipe II estaba ocupado con los problemas que fermentaban en Flandes y en la guerra civil que en Francia estallaba entre católicos y calvinistas.

Envió emisarios a las localidades vecinas (Tremecén, Túnez, Constantina, Miliana y otras poblaciones cercanas) para que dispusieran hombres y armamento a mayor gloria de Alá, o lo que es lo mismo: para la Yihad que iba a convocar contra los cristianos de Orán y Mazalquivir. También rogó a su suegro, el Rey del Cuco (una kabila argelina) que mediara para conseguir más hombres para aquella empresa santa.

Orán y Mazalquivir

Orán y Mazalquivir habían sido conquistadas en la campaña impulsada por el Cardenal Cisneros, en la que hablamos en nuestro artículo “16 de mayo de 1509, la conquista de Orán”.

Ambas plazas estaban tan próximas que Mazalquivir solía considerarse el “puerto grande” de Orán. Se auxiliaban mutuamente, y para facilitar los enlaces entre las dos se fortificó una loma intermedia, aquella que ordenó tomar Cisneros sobre una mula. Se construyó un castillo-fuerte llamado de San Miguel que servía de atalaya y defensa.

Se proclama la Yihad

uniformidad Reyes Católicos ejército
Juan de Borgoña, Detalle del Combate de caballería de Orán, 1514, Capilla Mozárabe de la Catedral de Toledo.

Hasán Pachá logró reunir unos 25000 hombres de infantería, además de caballería y abundante artillería. Mientras tanto, en el puerto de Argel, se preparaba una escuadra para proteger y auxiliar a aquel ejército.

Según contaba Juan Ferreras en su crónica de 1775, llegaron también de Constantinopla 500 Jenízaros y otros 500 soldados turcos de confianza, además de los hombres y embarcaciones que había mediado el Rey del Cuco (unas 40 galeras) a los que acompañaban tropas dirigidas por varios jeques Alárabes.

Según los emisarios de Hasán, el Gran Señor (el sultán otomano) había dado permiso para convocar la Guerra Santa y arrasar a los cristianos por los males que ejercían sobre la gente de su fe. 

El punto de encuentro del enemigo

Orán Mazalquivir Español
La Costa di Spagna da C. di Gata fino a C. S. Martin, et la Costa di Barbaria da C. di Hone a C. de Tenes. (Detalle) Bibliothèque nationale de France

El punto de reunión elegido fue la desembocadura del río Cirite (que no he logrado localizar), a pocos kilómetros de las plazas españolas. Aunque primero pasarían por Mostagán para recoger dos grandes cañones de sus famosas defensas portuarias.

Cuando Alonso de Córdoba, Conde de Alcaudete, se enteró de las maniobras de los argelinos, envió un aviso al rey Felipe II para que acudieran en su socorro con víveres, municiones y lo que considerase necesario. Al poco de ver partir el mensajero (fue el Capitán Gonzalo Hernández) ordenó refuerzo de las fortificaciones construyendo parapetos y unos castillejos (Los Santos) en las murallas.

Organizó una partida de unos 80 caballeros y 600 infantes y salieron  al encuentro del inmenso contingente turco-argelino, con idea de frenar su avance y ganar tiempo. Una maniobra un tanto temeraria puesto que las fuerzas eran muy desiguales, cosa que debió ver cuando tomó contacto visual con la inmensa “horda” que se le venía encima y retrocedió hacia las plazas para organizar una resistencia lo mejor posible.

Las cifras, según varios autores: Cerca de 100.000 turcos contra 1500 españoles.

Comienza el sitio de Orán y Mazalquivir

En este plano se puede ver la zona de los pozos de agua dulce en donde los turcos acamparon para el asedio.

Según parece, ni el propio Hasán Pachá se podía creer el ejército que había sido capaz de reunir. Desde Mostagán habían llegado 6000 soldados del Señor de Abez. Su cuñado, el hijo del Rey del Cuco, apareció con otros 6000 hombres de diferentes etnias (alárabes y bereberes), de todas partes llegaban soldados para nutrir las filas argelinas. Todos acudían con la supersticiosa creencia de que hacían un servicio a Dios y a Mahoma al sacar a los cristianos de aquellas tierras.

Acamparon en unos pozos de agua dulce cercanos conocidos como de “Diego Pérez”, a 5/6 km de Orán, y comenzó a organizar el ataque. Era el 3 de abril de 1563.

Ataque al Fuerte de San Miguel

Primero ordenó tomar la “llave” de ambas plazas, el fuerte colocado entre las dos: San Miguel. Pero estaba defendido no por muchos hombres sino por unos muy bien escogidos, entre los que destacaron Francisco de Vivero (al mando), Pedro de Mendoza o el Capitán Gallarreta.

Sistema defensivo de Orán. San Miguel a nuestra izquierda. (memoblog.fr)

Hasán montó su artillería contra el fuerte y se dispuso a cegar el foso que le impedía asaltarlo, inicialmente con haces de madera hasta conseguir crear una especie de paso para sus soldados. El batallón de ataque a San Miguel se componía de 24.000 infantes y 400 unidades de caballería, además de los cañones.

Al temer por San Miguel, Martín de Córdoba, ordena que se una a la defensa del fuerte la compañía de Bartolomé Morales (del que se conserva una crónica de esta batalla que pudo haber consultado Cervantes para su obra “El Gallardo Español”) y además, cuando se disponen a cruzar hacia el fuerte los argelinos, Alonso de Córdoba ordena rociar con pólvora la madera del foso… y prenderle fuego. Imaginaos el dantesco espectáculo, mientras las descargas de los arcabuces españoles se suceden desde las torres.

Los muertos se contaron a centenares y la humareda que provocó la madera cegó a la artillería e hizo retroceder al enemigo.

Toma de Los Santos

Mientras trataban infructuosamente tomar San Miguel, acercarse a Los Santos no les fue tampoco tan sencillo. Los 200 arcabuceros que la defendían hacían mucho daño entre los argelinos y trataron de negociar su rendición, ya que no eran capaces de tomarlo a escala. El 23 de abril la guarnición se rinde, tras más de dos semanas defendiendo la posición, por falta de munición, y son hechos prisioneros.

Restos de fortaleza española en Orán

Llegada de la armada turca y abandono de San Miguel

Tras tomar la torre de Los Santos, Hasán organiza su ejército enfocando su atención de nuevo en San Miguel. Pero ganando tiempo a fin de aguardar la llegada de las galeras turcas.

Para ello envió un emisario buscando su rendición, como había ocurrido en Los Santos, pero la respuesta fue unos cuantos arcabuzazos para el mensajero.

Fragmento de la crónica de Juan Ferreras

Esto hizo enfadar a Hasán Pachá, que envió varios regimientos al asalto del castillo. Martín de Córdoba, viendo la fuerte acometida que estaba recibiendo San Miguel, envió 400 hombres para reforzarlos. Recordemos que llevaban combatiendo, también, más de dos semanas consecutivas contra un enorme ejército que no cesaba de bombardearlos y de tratar de asaltarlos, mañana, tarde y noche.

N.Simonsen “ataque berberisco” (c1840)

Este ataque fue frustrado, durando el combate hasta las 2 de la madrugada. Cuando tocaron retirada los otomanos, pudiendo descansar los españoles tras una de las jornadas más duras del asedio, con 20 bajas. En los alrededores de San Miguel quedaron muertos, entre otros, los 500 Jenízaros y el alcaide de Constantinia. Pero la armada turca llegaba y se posicionaba ante Mazalquivir bloqueando su puerto.

El Fuerte de San Miguel estuvo bajo asedio 22 días, durante los cuales más de 20.000 soldados de infantería y 400 de caballería trataron de tomarlo, siendo siempre repelidos con éxito y terminando el foso repleto de cadáveres turcos que alimentaron sus brasas hasta el 8 de mayo, momento en que Martín de Córdoba ordena un repliegue nocturno hacia Mazalquivir.

La reacción de Felipe II

Felipe II por Antonio Moro (1557)

Antes de producirse el asedio, a finales de octubre, ya había recibido aviso la corte de la escasez de hombres y pertrechos en las plazas de Orán y Mazalquivir y se había ordenado enviar urgentemente una escuadra de cerca de 30 galeras a la zona. La mala fortuna hizo que aquella flota naufragase en la costa de La Herradura (Granada).

Pero Felipe II, a pesar del contratiempo, no permitió que cayesen aquellas plazas y armó una flota en Cartagena, bajo el mando de Francisco de Mendoza, contando con los Almirantes Álvaro de Bazán y Andrea Doria con 34 galeras y 4000 soldados embarcados.

La retirada de Hasán Pachá

Cuando Hasán recibió la información de la proximidad de la flota española y, a pesar de estar a punto de poder entrar en Orán —puesto que San Miguel estaba rendida y Mazalquivir bloqueado por mar— ordenó la retirada inmediata de su ejército. Podría ser superior en número, pero había visto la resistencia de los españoles y no quería verse atrapado entre aquellos hombres mandados por los hermanos de Córdoba y los refuerzos que llegaban de España.

Sitio de Esztergom por los turcos en 1543, pintura de historia (siglo XVII).

Huyeron dejando mucho material atrás, incluso se dice que dejaron todos los cañones y tiendas de campaña. Las galeras que bloqueaban Mazalquivir quedaron atrapadas en la bahía y apresadas por los buques de Doria y Bazán. Incluso se descubrieron así que entre la flota turca había varios barcos franceses.

Escribiría Cervantes:

Recorte de “El gallardo español” de Cervantes; ambientado en el sitio de Orán y Mazalquivir

El rey Felipe II, informado de todo lo sucedido en el asedio, decidió recompensar a Martín de Córdoba y a Francisco Vivero, oficial a cargo de los hombres del Fuerte de San Miguel, por su encomiable resistencia y mando.  Alonso de Córdoba recibió el virreinato de Navarra.

Fuentes:

Salazar, Pedro de (1570) Hispania victrix. Historia en la se cuentan muchas guerras succedidas entre christianos y infieles assi en mar como en tierra des de el ano 1546 hasta el de 1565. Con las guerras acontecidas en la Barberia entre el Xarife y los reyes de Maruecos Fez y Velez.

Ferreras, Juan de (1775) Synopsis historica chronologica de España …: formada de los autores seguros y de buena fe

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Miguel Ángel Ferreiro

Militar de carrera, director de este proyecto e Historiador del Arte (UNED) . Entre África y Europa, como el Mediterráneo.

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