Bajo la ronda del Obispo Barbazán no se esconde una sola muralla.
Se esconde una secuencia completa de la historia militar de Pamplona: niveles de la ciudad romana, defensas reutilizadas durante la Alta Edad Media, el recinto de la Navarrería, construcciones de la Catedral y los grandes rellenos con los que la artillería moderna cambió para siempre el perfil de la plaza fuerte.
En septiembre de 2025, una excavación junto a la capilla Barbazana localizó físicamente una pequeña puerta tapiada en la muralla medieval. Un año después, los arqueólogos han regresado.
La nueva campaña no busca desenterrar un monumento aislado. Quiere responder a una pregunta mucho mayor: ¿cuántas defensas sucesivas permanecen superpuestas junto a la Catedral de Pamplona?
Pamplona vuelve a excavar junto a sus antiguas murallas
El Ayuntamiento de Pamplona inició el 9 de septiembre de 2026 la segunda fase de la investigación arqueológica en la ronda del Obispo Barbazán. Los trabajos están dirigidos por Iñaki Sagredo Garde y los ejecuta Gestión Cultural Larrate, con un presupuesto municipal de 17.900 euros.
La actuación comienza sobre un rectángulo de unos diez por cinco metros y reabre el sector excavado el año anterior. Avanzará desde la Puerta de los Canónigos hasta la capilla Barbazana mediante excavación, catas, topografía, fotogrametría y registro de materiales en un laboratorio instalado en el conjunto.

La Puerta de los Canónigos que apareció en 2025
El antecedente inmediato se encuentra en la campaña desarrollada entre el 15 y el 23 de septiembre de 2025. Los arqueólogos abrieron entonces unos 25 metros cuadrados junto a la torre Barbazana y encontraron una puerta integrada en la antigua muralla de la Navarrería.
El acceso apareció completamente tapiado. Medía aproximadamente 1,3 metros de anchura; sus jambas alcanzaban casi tres metros y la parte superior se resolvía mediante un arco escarzano. Una vez registrada, la estructura volvió a quedar cubierta.
Su tamaño encaja mejor con un postigo de servicio que con una gran puerta ceremonial. Pero todo hueco era también un punto vulnerable: exigía vigilancia, cierres eficaces y capacidad para batir el terreno inmediato.
La fábrica visible se relaciona con las fortificaciones medievales. Bajo ella puede haber cimentaciones o muros más antiguos, pero eso no la convierte en una «puerta romana». La campaña debe separar qué se construyó, reutilizó y enterró en cada fase.
¿Era realmente una puerta desconocida?
La aparición material de 2025 fue importante. La afirmación inicial de que no existía información previa sobre la puerta necesita, sin embargo, una corrección.
El historiador Juan José Martinena ya había dedicado un epígrafe al «Postigo de los Canónigos» en su tesis La Pamplona de los burgos y su evolución urbana, publicada en 1974. Allí señalaba una referencia documental de 1515.
El texto pertenece a un informe sobre las defensas de Pamplona conservado y publicado por Florencio Idoate. Al medir aquel frente, el documento indica que desde el baluarte de la Tesorería «fasta el postigo de los Canónigos, hay 126 pasos». También menciona cerca del postigo una obra de madera y tierra destinada a proteger una hondonada por la que podía ascender gente.
Conviene distinguir tres cosas:
- La existencia documental de un postigo llamado de los Canónigos, conocida al menos desde una fuente de 1515.
- La localización arqueológica en 2025 de una puerta tapiada en este sector.
- La identificación exacta entre ambos testimonios, que debe reforzarse cruzando posición, fábrica, fases y documentación.
Los niveles romanos bajo la fortificación medieval
Junto a la puerta aparecieron fragmentos de terra sigillata hispánica, cerámica romana común y un estrato ennegrecido. El equipo relacionó provisionalmente ese nivel con un incendio del siglo III d. C. detectado en otras excavaciones del entorno catedralicio.
El material ayuda a fechar un estrato; no fecha automáticamente la puerta situada por encima. Tampoco prueba que el fuego arrasara toda Pompelo: las señales publicadas corresponden a sectores del entorno catedralicio.
La Pompelo romana ocupó aproximadamente el espacio de la posterior Navarrería. El altozano dominaba el Arga y comunicaciones próximas al paso pirenaico. La arqueología ha identificado una muralla tardorromana hecha con abundantes materiales reutilizados que, en puntos excavados, alcanzaba 4,5 o 5 metros de potencia y aprovechaba laderas y barrancos.
Ahora se busca una secuencia de demoliciones, recrecidos y reaprovechamientos. Un muro romano podía sostener una defensa posterior o desaparecer mientras su alineación seguía condicionando el paisaje.
De Pompelo a la Pamplona altomedieval
La posición siguió siendo militarmente importante, aunque las fuentes altomedievales no permiten reconstruir puerta por puerta sus defensas.
En 778, durante la retirada de Carlomagno, los anales carolingios afirman que los francos destruyeron las murallas antes de la emboscada de Roncesvalles, episodio que alimentó leyendas como la de Bernardo del Carpio. En 924, la campaña de Abd al-Rahman III alcanzó Pamplona y devastó su territorio.
Las murallas de la Navarrería
Durante la Edad Media, Pamplona no fue durante siglos una única comunidad urbana. La Navarrería, asentada alrededor de la Catedral y sobre el núcleo antiguo, convivía —y competía— con el burgo de San Cernin y la población de San Nicolás. Cada núcleo tenía autoridades, intereses y defensas propias.
La muralla protegía, controlaba mercancías y marcaba jurisdicciones. El postigo de los Canónigos habría comunicado el recinto catedralicio con el exterior oriental: un acceso secundario ligado al Cabildo, en una pendiente vigilada desde el frente catedralicio.
El informe de 1515 menciona una hondonada por la que podía ascender gente y una obra protectora en el ángulo del postigo. Defender la ciudad consistía también en leer el terreno y reforzar donde la pendiente dejaba de bastar.
La guerra que destruyó la Navarrería en 1276
La rivalidad entre los núcleos desembocó en 1276 en una verdadera guerra urbana. La crisis política del reino tras la muerte de Enrique I, las tensiones entre la Navarrería y los burgos y la intervención de un ejército francés terminaron con el asalto y destrucción de la Navarrería.
El contemporáneo Guilhem Anelier narró el conflicto en un extenso poema. La población fue devastada y la Catedral saqueada, aunque el conjunto catedralicio sobrevivió.
Carlos III y la transformación de la ciudad medieval
El Privilegio de la Unión, promulgado por Carlos III el Noble el 8 de septiembre de 1423, unificó Navarrería, San Cernin y San Nicolás en una sola ciudad, con autoridades y símbolos comunes.
La reforma eliminó murallas y fosos que separaban los antiguos burgos, no las defensas exteriores. El postigo permaneció en ese perímetro común y todavía era una referencia útil en 1515, cuando la artillería planteaba un desafío nuevo.
Por qué la capilla Barbazana forma parte de esta historia militar
La capilla Barbazana aparece constantemente al localizar la excavación porque no es solo un espacio litúrgico próximo. Su construcción quedó trabada con el borde fortificado de la ciudad.

Levantada en el siglo XIV como sala capitular y panteón episcopal, salva el desnivel mediante una capilla al nivel del claustro y una cripta inferior. Los estudios arquitectónicos la integran en el frente de la Navarrería y describen un paso de madera por el que podían moverse defensores.
La capilla y la torre del Cabildo flanqueaban el postigo. Arquitectura religiosa y militar compartían muros, alturas y control visual. Después, los rellenos de las defensas modernas enterraron unos siete metros del nivel inferior y cegaron aberturas de la cripta: la razón por la que una ventana gótica puede seguir oculta bajo un paseo.
Cuando la artillería cambió las defensas de Pamplona
La conquista de Navarra por las tropas de Fernando el Católico en 1512 y las guerras posteriores situaron Pamplona en una frontera estratégica de la Monarquía. La campaña de 1521 —que culminó militarmente en la batalla de Noáin y la recuperación de la plaza— confirmó que las viejas murallas verticales ya no bastaban.
Los cañones exigían defensas más bajas, gruesas y anguladas, terraplenes que absorbieran impactos y baluartes capaces de cruzar el fuego. Parte de la muralla medieval quedó detrás de un frente nuevo. Entre ambos se formó el espacio que hoy ocupa la ronda del Obispo Barbazán, asentada sobre los rellenos de aquella revolución militar.

El plano de 1757 muestra el resultado: baluartes, medias lunas, fosos, obras exteriores y una Ciudadela pentagonal. Es un sistema muy posterior a la puerta medieval; compararlos permite medir el cambio de escala.
El Redín visible hoy pertenece a esta fortificación moderna. No representa la muralla de la Navarrería que se excava junto a la Catedral. Sirve para comprender cómo Pamplona pasó de proteger accesos medievales a organizar frentes completos para la guerra de artillería, una evolución comparable —con su propia cronología— a otras fortalezas pirenaicas como la Ciudadela de Jaca.
Qué buscan ahora los arqueólogos bajo la ronda
La segunda campaña puede resolver varias cuestiones concretas:
- Cómo continúa la muralla medieval a ambos lados del postigo.
- Qué relación existe entre la puerta, la torre Barbazana y las construcciones catedralicias.
- Si hay accesos, cimentaciones o alineaciones defensivas anteriores bajo la fábrica visible.
- Qué cronología poseen el estrato romano ennegrecido y los niveles que lo acompañan.
- Cómo modificaron el terreno los rellenos y baluartes levantados desde el siglo XVI.
- Qué usos no militares —huertas, circulación y servicio de la Catedral— tuvo el lugar.

Preguntas frecuentes sobre las murallas de Pamplona
¿Qué es la Puerta de los Canónigos?
Es un pequeño acceso tapiado localizado arqueológicamente en 2025 en la muralla medieval de la Navarrería, junto a la capilla Barbazana. Medía unos 1,3 metros de ancho y funcionaría como postigo secundario del entorno catedralicio.
¿La puerta era completamente desconocida?
No. La estructura física fue localizada en 2025, pero un documento de 1515 ya menciona un «postigo de los Canónigos», referencia publicada por Juan José Martinena en 1974. La investigación debe precisar la correspondencia exacta entre el texto y la fábrica encontrada.
¿Es una puerta romana?
No puede afirmarse. La puerta visible se relaciona con la muralla medieval. Bajo ella existen materiales y estratos romanos y podrían aparecer estructuras anteriores, pero cada fase necesita su propia datación.
¿Qué se ha descubierto en la campaña de 2026?
La campaña acaba de comenzar y no se han comunicado todavía nuevos hallazgos. Su novedad es la ampliación de la excavación, la reapertura del sector de la puerta y el estudio de los niveles entre esta y la capilla Barbazana.
¿Podrá visitarse el yacimiento?
Durante la excavación se han anunciado zonas de observación segura y visitas guiadas para el 26 de septiembre y el 3 de octubre de 2026. La musealización permanente al aire libre es por ahora una posibilidad de futuro, no una actuación aprobada.
Fuentes y bibliografía
Fuente de actualidad: Ayuntamiento de Pamplona, «El Ayuntamiento retoma las excavaciones en la ronda del Obispo Barbazán para investigar los orígenes de la ciudad de Pamplona», 9 de septiembre de 2026.
Ayuntamiento de Pamplona, «La excavación arqueológica en la trasera de la Catedral investigará el origen de la ciudad y sus fortificaciones», 24 de septiembre de 2025.
GARCÍA-BARBERENA, María; UNZU, Mercedes; ZUAZÚA, Nicolás; ZUZA, Carlos, «Murallas bajo el suelo de Pamplona. La evolución de las fortificaciones a la luz de los hallazgos arqueológicos», Trabajos de Arqueología Navarra, 31-32, 2019-2020, pp. 117-189.
MARTINENA RUIZ, Juan José, La Pamplona de los burgos y su evolución urbana: siglos XII-XVI, Pamplona, Institución Príncipe de Viana, 1974.
IDOATE, Florencio, «Las fortificaciones de Pamplona a partir de la conquista de Navarra», Príncipe de Viana. Incluye documentación de 1515 relativa al postigo de los Canónigos.
GALBETE MARTINICORENA, Vicente, «La capilla Barbazana en la Catedral de Pamplona. Una aproximación a su traza y evolución», Institución Príncipe de Viana.
RAMÍREZ SÁDABA, José Luis, «Pompelo tardorromana y visigótica», Museo Nacional de Arte Romano.
LORENZO JIMÉNEZ, Jesús, «Toponimia del balad de Pamplona en la campaña de ‘Abd al-Raḥmān III del año 312/924», Al-Qantara, 36/2, 2015, pp. 403-427.
Ayuntamiento de Pamplona, «Privilegio de la Unión», síntesis histórica y documentación institucional.
Catedral de Pamplona, «Capilla Barbazana», descripción histórica y arquitectónica.
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