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El perro de una tumba egipcia recupera su nombre: «El del Más Allá»

El perro estaba representado bajo la silla de su propietario; su nombre, casi borrado, seguía junto a él. Una investigación de Chelsea Kaufman publicada en septiembre de 2026 ha identificado una inscripción antes inadvertida en la tumba de User, en Tebas.

El nombre se lee dwȝ.ty y puede traducirse como «El del Más Allá». La escena forma parte de la tumba TT21, de la dinastía XVIII, en Sheikh Abd el-Qurna. User fue un escriba y administrador vinculado a Tutmosis I.

Leer lo que la fotografía apenas deja ver

El tratamiento de la imagen mediante filtros DStretch permitió realzar los restos de color. La comparación entre la fotografía y su versión procesada muestra la diferencia entre conservar una inscripción y poder leerla.

Nombre del perro en la tumba TT21 realzado con filtros DStretch
Imagen realzada con DStretch por Chelsea Kaufman. Fotografía original: J. J. Shirley.

El tratamiento digital es una herramienta de observación: no repinta la pared. Su utilidad depende de contrastar los signos con la imagen original y con el contexto. La lectura sigue siendo un trabajo filológico, aunque el ordenador ayude a distinguir sus trazos.

Un nombre entre los animales de la tumba

La investigadora lo incorpora como el nombre número 97 del repertorio de nombres de perros conocidos en el antiguo Egipto. En la tumba ya se habían leído otros dos, traducidos como «el fuerte» y «el fiel».

Escena de la tumba de User con varios perros
Escena de la tumba de User. J. J. Shirley.

Conservar al animal en una escena de ofrendas lo situaba dentro de la memoria del propietario. El nombre singularizaba su presencia: no era únicamente la figura genérica de un perro.

La referencia al mundo funerario

Kaufman relaciona el nombre con un epíteto de Anubis, ligado al ámbito funerario egipcio. Esa asociación ofrece una interpretación de su significado, mientras la función precisa de ciertos detalles de la escritura permanece abierta.

El hallazgo cabe en unas pocas letras. Su alcance está en devolver una individualidad a una imagen antigua. El animal que acompañaba a User también tenía un nombre que se quiso conservar; la pared lo guardó incluso cuando dejó de ser fácil reconocerlo.

Fuentes y bibliografía

Chelsea Kaufman, «An 18th Dynasty Dog’s Name from Thebes», The Journal of Egyptian Archaeology, publicación digital del 30 de septiembre de 2026. Fotografías originales de J. J. Shirley.


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Redacción

Equipo de Redacción / Notas de Prensa / Agencias
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