El niño español que sobrevivió al desastre de Annual

En julio de 1921, un niño es testigo de la muerte de su padre, capitán del Melilla 59 y la posterior masacre de todos sus hombres.

Pocas veces se presentan casos así. Sucedió en julio de 1921, en la zona de Annual, un niño de unos 9 o 10 años es testigo de la muerte de su padre, capitán del Melilla 59 y posterior masacre de todos sus soldados y la cantinera del puesto.

Posición en Annual
Posición den Annual (foto: ABC)

¿Quién era aquel niño?

Su nombre era Laureano Irazábal y Hevia —según datos reflejados en varios documentos— y se encontraba en la posición de Bu Ermana en Terbiben, en donde acompañaba a su padre —Cándido Irazábal Jaquetot—, capitán del Regimiento de Melilla 59 y Jefe de aquel campamento, en el que estaba con la 4ª compañía del III Batallón.

Sin saber cómo ni por donde, aunque según algunos artículos de la época la posición es asaltada durante un intento de evacuación. El enemigo cae sobre los españoles, siendo el pequeño Cándido testigo directo de la muerte de su padre. Estaba junto a el en el momento de la emboscada y pudo ver cómo recibía un balazo en el pecho. Para más inri, la cantinera de la posición trató de sacarlo de allí, pero recibió un impacto de bala en la cabeza haciendo que cayera desplomada. Instantes después fue secuestrado por los atacantes.

El rescate del niño

El terror que le produjo contemplar la agonía de su padre, además de ser testigo de una brutal matanza, se sumó al dolor de una herida en el pecho que se produjo durante el asalto: habia recibido un tiro en el pecho. No se precisan cuantos días tardó en ser liberado el pequeño, encarcelado junto al resto de soldados y civiles capturados.

Sería Dris Ben Said, buen amigo de muchos oficiales españoles, el que negoció su rescate. Junto al niño, pudo liberar a más personas, y los acompañó para que fueran evacuados por la Armada desde la fastuosa, y todavía ensangrentada, playa de Sidi Dris.

Nota de prensa del rescate del niño y otros soldados y civiles que embarcaron en el «Lauria»

El rescate

Cándido, que fue llevado en brazos por el propio Ben Said, estaba muy débil y enfermo, y fue entregado a los marineros de las barcazas del cañonero «Lauria» —el mismo que días antes había participado con muchísimas bajas en la evacuación de la posición de Sidi Dris, — y se encontraba por la zona continuando, a pesar de todas las perdidas que había sufrido, sus labores de rescate.

Dris Ben Said, tras este rescate, prosiguió las negociaciones con Abd el-Krim, para nuevas liberaciones. El «Lauria» dejará al niño en el puerto de Melilla, en donde es entregado a su madre. Días más tarde es invitado a la Comandancia General de Melilla, junto a otros supervivientes, para cenar con el general Cavalcanti que había asumido el mando en aquel difícil momento tras la desaparición del general Silvestre.

Dris Ben Said
Dris Ben Said

La huida de Melilla

La familia Irazábal sale días después de Melilla —la ciudad no era segura— a bordo del «Vicente La Roda», un antiguo Vapor Correo entonces gestionado por la Trasmediterránea, rumbo a Málaga junto a su familia —su madre y dos hermanas. De Málaga se trasladaron inmediatamente hasta Madrid (septiembre de 1921), en donde ya le perdemos la pista, al menos por la prensa.

La aventura del joven Irazábal fue uno de los casos más mediáticos (en la medida de lo posible) aparecidos en los periódicos, era «el niño que había sobrevivido a Annual». Hay que saber que toda España seguía muy atenta las noticias del Protectorado, especialmente las del personal rescatado… Muchas familias tenían esperanzas de que los suyos estuvieran presos y no muertos.

Sería el propio general Luís Aizpuru, Ministro de la Guerra el que, al conocer la historia del chiquillo, solicitaría la «Medalla de Sufrimiento por la Patria» mediante instancia personal al Rey Alfonso XIII en 1923.

La tardanza para este reconocimiento, ya que había ocurrido en 1921, es debida a que las bajas y desaparecidos durante el «Desastre de Annual» fueron tan grandes que tardaron años en procesar y enumerar todos los caídos (seguramente queden muchos aun sin anotar), y si además le sumamos todo lo que se quiso ocultar…. pues eso. Qué bien le viene el nombre de «Desastre» a lo sucedido en aquel maldito lugar.

Imposición de la Medalla de Sufrimiento por la Patria

En 1924 le es impuesta la condecoración en el ayuntamiento de Palma de Mallorca, ciudad en donde la familia (seguramente porque no hay muchos más datos) habría fijado su residencia.

niño medalla africa annual

Decía la resolución de su medalla:

No se ajusta esta recompensa, en el caso presente, al legalismo del reglamento, que exige sean de condición militar los agraciados con ella; pero teniendo en cuenta lo excepcional del caso, la impresión que en el animo publico causó y la entereza con que el niño Irazábal soportó el sufrimiento, el ministro que suscribe tiene el honor de someter a la aprobación de V.M. el siguiente proyecto de decreto.

Madrid, 27 de julio de 1923. Luís Aizpuru y Mondéjar

Retrato de Luis Aizpuru y Mondéjar.

Eso sí, la medalla no era pensionada, pero la que recibieron otros 13 oficiales heridos en 1921 sí. Según parece era un «caso excepcional» y no era reglamentaria.

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