
Un solar destinado a viviendas y garajes ha devuelto una pequeña parte de la antigua Augusta Traiana. En una excavación de urgencia realizada en Stara Zagora, en el centro de Bulgaria, los arqueólogos del Museo Regional de Historia han documentado una tumba infantil con dos pendientes de oro y una moneda romana. El hallazgo forma parte de una necrópolis mucho más extensa, con 135 estructuras funerarias.
La intervención se sitúa en el número 91 de la calle Tsar Ivan Asen II, al suroeste del área arqueológica de la ciudad y fuera de las murallas antiguas. El comunicado del museo identifica el enterramiento y sus tres objetos, y propone una datación a finales del siglo III. La moneda aporta la referencia más precisa: fue acuñada durante el reinado de Aureliano, en 274-275.
Dos pendientes conservados con su contexto
Las fotografías publicadas por la institución permiten apreciar la forma angulosa y facetada de los adornos. El museo los presenta por separado e identifica uno con el oído izquierdo y otro con el derecho. Esa documentación conserva algo que una joya aislada en una vitrina pierde fácilmente: su relación con el cuerpo y con la posición registrada durante la excavación.

La pareja de oro constituye el elemento visual más llamativo del ajuar, pero la información disponible todavía no permite reconstruir la identidad del menor, su edad exacta o la situación de su familia. Tampoco explica la causa de la muerte. El valor material de una ofrenda es un dato que debe estudiarse junto con el conjunto funerario, los análisis de los restos y las comparaciones con otras sepulturas.
Una moneda de Serdica, acuñada en 274-275
El equipo identifica la pieza monetaria como un antoniniano de Aureliano, procedente de la ceca de Serdica, la actual Sofía. El comunicado asocia la tumba al mismo periodo de la emisión. Conviene distinguir ambas fechas: la acuñación señala cuándo empezó a existir la moneda; su depósito en la sepultura tuvo que ocurrir después. Una pieza podía permanecer en circulación antes de incorporarse a un enterramiento.


El interés de esa procedencia trasciende el retrato imperial. La moneda conecta dos ciudades del territorio de la actual Bulgaria y sitúa el ajuar dentro del sistema monetario romano. El proyecto académico Judaism and Rome estudia emisiones de Aureliano realizadas en Serdica en esos mismos años y explica cómo las imágenes y las leyendas monetarias difundían la representación del poder imperial.
Entre ellas figuran piezas con la leyenda Restitutor orbis, que presentaba al emperador como restaurador del mundo romano. Es un contexto numismático de comparación, sin identificar automáticamente la moneda recién publicada con una variante concreta del catálogo. Para fijar su tipo exacto hace falta la lectura especializada de ambas caras y de las marcas de emisión, además de la atribución general proporcionada por el museo.
Un cementerio de 135 estructuras bajo la ciudad actual
La necrópolis abarca un periodo que va desde finales del siglo II hasta el V. Los arqueólogos han registrado fosas simples y enterramientos con cubiertas de tejas, ladrillos o losas de piedra. Cuatro sepulturas corresponden a cremaciones; las restantes, a inhumaciones. Esa diversidad reúne varios siglos de uso y distintas soluciones materiales para disponer y proteger a los muertos.



La tumba infantil tenía la cabeza orientada al oeste y los pies al este. Su orientación y su ajuar son observaciones concretas del registro, cuyo significado se comprende comparándolo con el resto del cementerio. Las fotografías de las distintas fases muestran el proceso mediante el que la excavación convierte un conjunto de tierra, restos y objetos en una asociación arqueológica documentada.
El solar también contenía vestigios de varias etapas de ocupación, desde construcciones romanas y tardoantiguas hasta niveles de los siglos XVII-XVIII y de finales del XIX y el XX. La investigación de urgencia permite separar esas fases antes de que avance la obra contemporánea. La ciudad habitada y la ciudad arqueológica comparten aquí un mismo espacio, dividido por la profundidad y por el tiempo.
Augusta Traiana y sus habitantes sin nombre
La documentación del museo sitúa el desarrollo de Augusta Traiana en el siglo II, durante el gobierno de Trajano y sus sucesores, y explica que sus murallas se construyeron bajo Marco Aurelio. El núcleo urbano tenía una trama de calles rectas. El cementerio descubierto fuera del recinto añade ahora información sobre las personas que vivieron en esa ciudad y sobre cómo las comunidades dispusieron sus sepulturas.
Como ocurre en el estudio de los ritos funerarios del mundo romano, cada objeto adquiere sentido dentro de una asociación concreta. Aquí, el resultado más sólido es la conservación de joyas, moneda y enterramiento en un mismo contexto. La publicación de las fotografías permite observarlo, mientras la investigación deberá precisar qué lugar ocupa esta tumba infantil entre las demás sepulturas de la necrópolis.
Fuentes y bibliografía
- Museo Regional de Historia de Stara Zagora, comunicado sobre los nuevos hallazgos en las excavaciones de urgencia, con siete fotografías del enterramiento y sus objetos.
- Kamisheva, M., Museo Regional de Historia de Stara Zagora, reserva arqueológica Augusta Traiana–Vereia–Stara Zagora: historia e investigación.
- Proyecto académico Judaism and Rome, emisión de Aureliano de Serdica, 274-275, con la leyenda Restitutor orbis.
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