Cuando el fuego alcanzó la torre, alguien tomó una decisión desesperada. Se introdujo en una enorme vasija de almacenamiento, se encogió con las rodillas junto al pecho y conservó dos cuchillos al alcance de la mano. Nadie regresó para rescatarlo. Mil seiscientos años después, los arqueólogos han encontrado su esqueleto en el mismo incendio donde murió mientras la ciudad romana de Deultum ardía a su alrededor.
El hallazgo apareció el 10 de agosto de 2026 en la torre septentrional de la puerta occidental de la ciudad, cerca de la actual localidad búlgara de Debelt. Los restos descansaban dentro de un dolio —del latín dolium—, un gran recipiente cerámico utilizado para almacenar vino, aceite, cereal y otros productos. La posición del cuerpo y el estrato de incendio han convertido la excavación en la escena congelada de una catástrofe tardorromana.
Un hombre armado, pero no un soldado
El individuo llevaba un cuchillo de hierro en la mano y otro más pequeño sujeto mediante una anilla al cinturón. Los investigadores no los consideran armas propias de un combatiente profesional. Parecen los objetos de defensa que un habitante habría reunido cuando comprendió que el peligro se acercaba.
La parte conservada de la vasija mide aproximadamente un metro de diámetro. En el fondo había ceniza, lo que indica que el incendio ya se había iniciado cuando el hombre entró. Después quedó recogido en una postura semejante a la de una persona dormida, con el rostro hacia abajo. Según el director de la excavación, Liudmil Vagalinski, no se aprecian movimientos que indiquen un intento posterior de salir.
La explicación más probable es que muriera asfixiado por el humo, aunque el análisis antropológico deberá precisar su edad, sexo biológico, patologías y posibles lesiones. Por ahora se habla de un individuo joven. Tampoco se conoce qué ataque concreto provocó el incendio; esa fecha deberá definirse mediante el estudio estratigráfico y los materiales asociados.

Deultum, la colonia de veteranos
Deultum fue fundada hacia el año 70, durante el gobierno de Vespasiano, para asentar a veteranos de la legión VIII Augusta. Su nombre oficial, Colonia Flavia Pacis Deultensium, proclamaba el vínculo con la nueva dinastía Flavia. Fue la primera colonia romana establecida en el territorio de la actual Bulgaria y ocupó una posición estratégica en Tracia, próxima a las rutas del litoral occidental del mar Negro.
La ciudad creció gracias al comercio, la agricultura y su acceso a las comunicaciones regionales. Sus termas, edificios públicos, inscripciones y espacios domésticos hablan de una comunidad plenamente integrada en el mundo romano. La campaña de 2026 ha localizado también un hipocausto bien conservado, el sistema que hacía circular aire caliente bajo el suelo de determinadas viviendas y baños.
La torre donde apareció el esqueleto pertenecía a una fortificación tardía levantada junto a la puerta occidental hacia el año 300. Bajo ella se documentó una letrina pública de los siglos II y III. La superposición resume la transformación urbana: un espacio de servicios de la ciudad próspera acabó ocupado por las defensas de una época amenazada.

Una ciudad expuesta a los ataques del siglo V
Durante los siglos IV y V, los Balcanes se convirtieron en escenario de desplazamientos, incursiones y guerras que presionaron las fronteras y ciudades del Imperio. Deultum sufrió repetidos ataques atribuidos a grupos germánicos orientales y a los hunos. Su posición, valiosa para el comercio, también la situaba en el paso de ejércitos y contingentes armados.
La arqueología ha documentado materiales quemados alrededor del dolio: carbones, ladrillos y tejas rotas, paredes ennegrecidas, vidrio fundido, huesos de animales domésticos y monedas de bronce perdidas. El conjunto sugiere un episodio repentino. Es posible que los habitantes introdujeran ganado dentro del recinto fortificado y que, en medio del caos, algunos objetos cayeran al suelo sin que nadie pudiera recuperarlos.
Deultum fue atacada varias veces y los arqueólogos no han vinculado todavía el nivel a una campaña enemiga concreta.
El suelo nuevo que selló la tragedia
Después del ataque, los supervivientes nivelaron las ruinas de la torre y construyeron un pavimento más alto. No sabían que bajo aquel suelo quedaba un vecino. La obra selló el dolio y permitió que el cuerpo permaneciera dentro durante dieciséis siglos.
Ese detalle explica la excepcionalidad del hallazgo. Aquí no hubo rito funerario. Hubo una muerte imprevista y una reconstrucción que ocultó lo sucedido.
La historia conecta con otros episodios de la frontera danubiana estudiados en la web, como las estelas de soldados romanos reutilizadas en tumbas de Bulgaria. En ambos casos, la arqueología recupera vidas y memorias que desaparecieron de las fuentes escritas.

Qué queda por descubrir en la puerta occidental
Los restos han sido trasladados a Sofía para su estudio forense.
La siguiente campaña continuará la excavación de la puerta occidental y de la torre norte, con el objetivo de completar su planta y ordenar la secuencia cronológica. Solo entonces podrá acotarse mejor el incendio y comprobarse si existen más testimonios del mismo episodio.
Fuentes y bibliografía
Radio Nacional de Bulgaria, información de la Reserva Arqueológica Nacional Deultum-Debelt sobre la campaña de 2026, 31 de agosto de 2026.
Live Science, entrevista con el director de la excavación Liudmil Vagalinski, 2 de septiembre de 2026.
DigiDeultum, documentación arqueológica y proyecto de investigación de Deultum.
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