La primera aventura de Marqués de Santa Cruz

Uno de los más grandes marinos de España, Álvaro de Bazán, fue adiestrado por su padre en las artes de la guerra naval. Su primer combate fue el día de Santiago de 1543, junto a su padre, he aquí su historia. Tenía 17 años.

Escuadra española en el siglo XVI
Escuadra española en el siglo XVI

Alvaro de Bazán heredero de una familia distinguida, oriunda del Valle de Baztan en el reino de Navarra, que se estableció en Castilla á mediados del siglo XIV.

Su abuelo, que se llamaba como él, se distinguió en la conquista del reino de Granada al lado de los Reyes Católicos, sobresaliendo en la toma de Baza. Su padre, conocido como Álvaro de Bazán el Viejo, sirvió al rey Carlos I en la guerra de las comunidades, mandó las galeras del reino desde 1526 -en sustitución de Juan de Velasco– , conquisto y destruyo machas plazas en las costas del norte de África, hizo prisioneros a los corsarios berberiscos más temidos, destacó con su participación en la jornada de Túnez, y aseguró á la marina del Imperio Español el dominio del Océano, venciendo en varías batallas a la flota francesas que infestaban los mares y arremetían contra las costas gallegas.

Bombardeo sobre La Goleta (Túne)
Bombardeo sobre La Goleta (Túnez)

El joven Álvaro, nació en Granada el 12 de diciembre de 1526. Su madre era Ana de Guzmán, descendiente inmediata del conde de Teba y marqués de Ardales; educándose en Gibraltar, cuya alcaldía, siendo aun un niño de 8 años, le otorgó el emperador Carlos V por Real Cédula expedida en Madrid en marzo de 1535, bajo la tutela de su padre: fu nombrado “Alcaide del Castillo de Gibraltar .

Fue su padre, también, el que solicitó al emperador cuando Álvaro tenía 3 años, el hábito de la Orden de Santiago, que por supuesto concedió por Real Cédula en 1529, desde Toledo.

Detalle del medallón de la Orden de Santiago en el retrato de Alvaro de Bazán
Detalle del medallón de la Orden de Santiago en el retrato de Alvaro de Bazán

Todas estas recompensas fueron concedidas para premiar los actos de su familia para con la Corona y a fin de que el pequeño de los Bazán deseara emular a su padre y convertirse en un valioso hombre al servicio del emperador, como así fue. Pedro González de Simancas, ayo y tutor del joven, especialmente durante su infancia en Gibraltar, le instruyó en el arte de las letras y el humanismo, tan valioso en aquellos siglos del Renacimiento. Y como buen hombre criado en esos valores, años después, protegerá a poetas y humanistas además de mecenas de estos y de artistas.

A los 9 años tuvo su bautismo de mar. Embarcó junto a su padre para, según El Viejo, “establecer contacto con el ambiente marinero”. En 1538, con 12 años, lo acompañó por vez primera en una navegación fuera de la costa ibérica, no se conocen los detalles de esta singladura, aunque bien pudo haber sido una patrulla por el Mediterráneo a fin de controlar el tráfico marítimo del norte de África. De su padre aprenderá todo lo que tiene que aprender un marino, tanto derrota como maniobras, puente y cubierta, así como mando y control de una navío de guerra.

Don Alvaro de Bazán “El Viejo” dando las gracias por la victoria de La Goleta (Hendrick Van Balen, 1621)

Tras su infancia en el sur, a los 17 años, se traslada a Santander junto a su padre -pasando por Valladolid, en donde tenía también residencia su padre, al ser esta la ciudad en donde estaba la Corte- para mandar la flota del norte, debido a los movimientos sospechosos de la flota francesa, que parecían estar reuniendo una poderosa flota. Allí , el joven Álvaro, toma contacto -de nuevo- con las tradiciones marineras, ahora “norteñas” muy diferentes de las que conocía en el sur. 

Será desde esa ciudad desde la que el joven Álvaro zarpará rumbo a su primera batalla:

La Batalla Naval de Muros

Escuadra del siglo XVI : (Acuarela Monleón y Torres, Rafael, 1885 )
Escuadra del siglo XVI : (Acuarela Monleón y Torres, Rafael, 1885 )

El rey de Francia, entonces Francisco I, –ese que derrotó y humilló Carlos V en Pavíatenía la intención de atacar las costas de España e Inglaterra con su armada. El Emperador, conocedor de estas intenciones, ordenó al viejo Bazán organizar una flota para interceptar a la francesa, la flota castellana se compuso de naves de Guipúzcoa, Vizcaya -hay que reseñar que tenían especial interés en estas gentes vizcaínas, pues eran las de mayor fama marinera- y todas las que pudo ceder la Hermandad de las Cuatro Villas, reuniendo alrededor de 40 naves con diferentes desplazamientos y tamaños. La base de la flota de Bazán fue el puerto de Laredo, el mejor situado estratégicamente.

Navío castellano del siglo XVI

De Laredo salió, a mediados de junio de 1543, media escuadra para reforzar Flandes con un transporte de tropas, con lo que la flota quedó reducida.

Sería en aguas gallegas, un 25 de julio de 1543, cuando tuvo el encuentro entre la escuadra francesa, de 30 naves y la de Álvaro de Bazán El Viejo, con 24 (estas cifras varían según las crónicas, nuestros números son de “Historia de la vida y hechos del emperador Carlos V” escrito por Fray Prudencio de Sandoval en 1634 -sección XXXIII- ). Al mando de la francesa estaba Jean de Clamorgan, barón de Soane, junto al corsario Hallebarde, alias Alabarda, como segundo de la fuerza gala.

A bordo de la Capitana castellana, dos Álvaro de Bazán, el que nos ocupa, el joven, contaba apenas 17 años de edad.

Al parecer, y según informaciones que manejaba Álvaro El Viejo, los franceses habían apresado dos naves de carga vizcaínas y asaltado las villas de Laxe, Corcubion y Finisterre. Habían conseguido desembarcar cerca de 4000 soldados franceses, cuyas intenciones -se creía- eran saquear Compostela.

La “flota del Cantábrico” se dirigió a toda vela hacia donde habían avistado a la flota, fondeados en Muros, llegando, como decimos, el 25 de julio, día de la festividad del apóstol Santiago.

Escuadra Española ( c 1588)
Escuadra Española ( c 1588)

Literalmente, Bazán, se les echó encima. Con su Capitana, en la que viajaba su hijo, embistió a la Capitana francesa echándola a pique e hizo fuego sobre otra francesa que trataba de socorrer a su jefe de escuadra rindiéndola. Pero no terminó ahí el combate, los españoles asaltaron las otras naves y, en dos horas, habían tomado toda la flota enemiga. La victoria, como no podría ser de otra manera en un caballero español, se la atribuyó Don Álvaro al Apóstol Santiago, pues era su día y su tierra.

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Toda la escuadra apresada fue llevada -alguna remolcada- hacia el puerto de Coruña y sus playas aledañas. Desembarcado el Jefe de Escuadra -Álvaro el Viejo- en ese puerto para dar la novedad de su victoria en persona al Emperador, aunque antes pasó por Compostela para agradecer la victoria al Apóstol. Desde Santiago de Compostela, Don Álvaro, redactó una carta en la que adelantaba las noticias. En Valladolid el Emperador estaba ausente y recibió las nuevas el príncipe don Felipe (futuro Felipe II).

Espada de Álvaro de Bazán, el joven

Quedó al mando de la dotación y la presa su hijo Álvaro -el futuro Marqués de Santa Cruz-, adquiriendo su primer mando militar con este hecho. 

Y esta es la primera de sus batallas… Tras esta, como todos sabemos, libró muchas más, hasta convertirse en leyenda.

Impresión de la Carta que Álvaro de Bazán el Viejo dirigió al rey Carlos I (Primera página)
Impresión de la Carta que Álvaro de Bazán el Viejo dirigió al rey Carlos I (Primera página)

La Batalla de Muros de 1543 fue la primera batalla naval moderna del Atlántico.

Antiguo Puerto de A Coruña
Antiguo Puerto de A Coruña

No podemos terminar este artículo sin comentar que la Capitana hundida, la mandada por La Saane, pertenecía a la flota del mercenario Alabardes y en sus bodegas se hallaba un tesoro compuesto por el mejor botín obtenido en las villas gallegas, incluiyendo una curiosidad: “El Brazo de San Guillermo“.

Robado en Finisterre. La reliquia de este Santo, que obró milagros en Galicia, estaba guardada en su relicario de plata y se creía que era realmente Guillermo X de Aquitania, noble francés desaparecido en el Camino de Santiago. A día de hoy, tanto la Capitana de Saane como el brazo de San Guillermo siguen perdidos en el lecho marino desconociéndose su posición y estado…

Representación gráfica de la Capitana de La Saane
Representación gráfica de la Capitana de La Saane

Nota. Los Álvaro de Bazán fueron tres:

Retrato más extendido de Álvaro de Bazán ( Rafael Tegeo, 1828)
Alvaro de Bazán-Benavides, hijo de Álvaro de Bazán -el joven-

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Blasón de los Bazán

Fuentes:

Miguel Ángel Ferreiro

Militar de carrera, Historiador del Arte (UNED) e investigador. Entre África y Europa, como el Mediterráneo.

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