#NoticiasArqueologíaEdad MediaEn PortadaHistoria

El vestido de una joven vikinga que ha sobrevivido 1.300 años gracias a sus broches

Unos hilos apenas visibles han sobrevivido trece siglos dentro de una tumba vikinga gracias a dos broches metálicos. El hallazgo procede de Skonager, cerca de Varde, en el oeste de Jutlandia, donde los arqueólogos localizaron el enterramiento de una joven del siglo VIII con restos de su indumentaria adheridos a las piezas que sujetaban su vestido.

La conservación es extraordinaria porque los suelos de la zona suelen destruir huesos, cuero y fibras vegetales o animales. En este caso ocurrió lo contrario: la corrosión de los broches liberó sales metálicas que frenaron la actividad de los microorganismos y crearon un pequeño refugio químico para el tejido.

Broche con restos del vestido de una joven vikinga hallado en Skonager
Uno de los broches ovales de la tumba de Skonager, con fragmentos textiles adheridos. Fuente: Arkæologi Vestjylland.

Dos capas de ropa en una tumba del siglo VIII

Los dos broches son piezas ovales y cóncavas, conocidas en danés como skålspænder. Se utilizaban habitualmente sobre los hombros para sujetar una prenda exterior, a menudo interpretada como un delantal o vestido sobre otra capa de ropa. Los fragmentos aparecen en ambas caras de los broches, una circunstancia que abre la posibilidad de estudiar tanto el tejido exterior como la prenda que estaba en contacto con el cuerpo.

Conviene no anticipar lo que aún está bajo estudio. Los especialistas podrán analizar el tipo de fibra, el hilado, la técnica de tejido y, si la conservación lo permite, los tintes. El color de la ropa podía expresar recursos, acceso a determinadas materias y decisiones estéticas; por eso un pequeño fragmento textil puede ofrecer información social que una espada o una moneda no siempre proporcionan.

Bloque de tierra con el ajuar de la tumba de una joven vikinga de Skonager
Bloque de tierra retirado para su excavación en laboratorio; las flechas señalan broches y restos textiles. Fuente: Arkæologi Vestjylland.

Excavar grano a grano

La parte más delicada del conjunto no se está excavando en el yacimiento.

El sedimento que contenía los broches y las fibras fue extraído como un bloque y trasladado al Centro de Conservación de Vejle. Allí se retirará la tierra muy lentamente para no separar los tejidos de los objetos y de la posición que ocupaban dentro de la tumba.

La investigación incluirá datación por carbono 14 de los textiles y análisis de los dientes de la joven. Estos últimos pueden ayudar a conocer su dieta, su salud en la infancia y la posibilidad de que creciera en otra región. Uno de los broches parece haber sido reparado antes de ser enterrado, de modo que quizá se trate de una joya heredada. El vestido podría ser nuevo; el broche, mucho más antiguo que su propietaria.

Fragmento del vestido de una joven vikinga conservado en la tumba de Skonager
Detalle de un fragmento textil conservado en la tumba de Skonager. Fuente: Arkæologi Vestjylland.

La ropa vikinga también habla de comercio y estatus

La imagen popular de los vikingos suele concentrarse en barcos, armas y saqueos. Los textiles, sin embargo, fueron un producto esencial de su economía y de su vida cotidiana. Lana, lino, tintes y técnicas de confección circularon por redes de intercambio muy amplias. En ese mundo, las prendas no eran un accesorio menor: podían representar trabajo doméstico, riqueza, identidad y relaciones entre comunidades.

Los restos de Skonager llegan además en un momento en que la arqueología vikinga insiste en esa dimensión material. Su estudio podrá dialogar con otros hallazgos de tejidos y con la información sobre comercio recogida en nuestro artículo sobre los varegos, mercenarios y comerciantes.

Documentación


Descubre más desde El Reto Histórico

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Redacción

Equipo de Redacción / Notas de Prensa / Agencias

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba