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La Devoción Mariana en tiempos de Alfonso X

El siglo XIII se identifica como la Edad de Oro de la devoción mariana

La devoción a la Virgen María tuvo un gran impacto en la religiosidad del siglo XIII. En esta época, se produjo un relativo despertar religioso del pueblo y una eclosión de la devoción mariana.

El primer gran impulso hacia el culto a la Virgen fue durante el Concilio de Éfeso del 431, allí se proclamó solemnemente a María como Madre de Dios, Virgen Theotokos. Aunque antes de ello ya existía el culto popular a la Virgen, este evento marcó un antes y un después en su veneración, a partir de aquí, la Iglesia, ya de forma oficial, tuvo un papel importante en promover y fomentar la devoción mariana.

Vista del interior de una catedral”. Cuadro del pintor español del siglo XIX Genaro Pérez Villaamil
«Vista del interior de una catedral”. Genaro Pérez Villaamil

En el siglo XIII, se produjo una época de gran esplendor artístico con las prodigiosas catedrales góticas que elevaban su ligereza hacia el cielo. Muchas de estas catedrales estaban dedicadas a la Virgen María y contenían capillas y altares dedicados a ella. En estas capillas se veneraban imágenes y reliquias asociadas a la Virgen, y se celebraban misas y otros actos litúrgicos en su honor. De esta manera, las catedrales góticas se convirtieron en un importante centro de devoción mariana durante el siglo XIII.

Las Cantigas de Santa María

Alfonso X el Sabio fue un gran devoto de la Virgen María y su obra literaria, las Cantigas de Santa María, reflejan su amor por ella. Las Cantigas son una colección de más de 400 poemas en galaicoportugués que narran milagros atribuidos a la Virgen. La obra es una muestra del fervor mariano que se vivía en la época y se convirtió en un referente para la devoción popular a la Virgen María. En las Cantigas de Santa María, Alfonso X el Sabio describe a la Virgen como una intercesora ante Dios y como protectora de los necesitados.

La obra también refleja el papel de María como modelo de virtud y como madre amorosa. Además, las Cantigas son una muestra del arte y la cultura del siglo XIII, ya que combinan música, poesía y arte en una sola obra. Las canciones eran interpretadas por juglares y trovadores en las cortes y plazas públicas, lo que permitió que la devoción mariana se difundiera ampliamente entre la población.

Cantigas alfonso x
Cantigas de Alfonso X

Además de los narrados en las Cantigas, circulaban por el imaginario popular otros milagros y leyendas que desempeñaron un papel muy importante en la promoción de la devoción mariana. Los milagros conjugaban el pensamiento teológico, la piedad popular y los esquemas feudales aplicados a la Señora. En ellos aparece la Virgen como corredentora con su Hijo, como la nueva Eva. Y se ve cómo Ella siempre premia a sus devotos, por muy graves que sean sus pecados. Los relatos de milagros y leyendas marianas eran muy populares en el siglo XIII y se difundían ampliamente a través de sermones, libros y obras de arte.

Estos relatos fueron recogidos por varios autores, como  Gonzalo de Berceo en sus Milagros de Nuestra Señora o por Juan Gil de Zamora, miembro de la corte alfonsina, cuyo famoso texto, el Liber Mariae, pudo haber servido de inspiración al rey Alfonso para sus cantigas.

Simbolismo e iconografía mariana en el siglo XIII

Durante el siglo XIII, se asociaron varios simbolismos e iconografías con la Virgen María. Uno de los más comunes fue el de la «Madre de la Misericordia», que representaba a María como una madre amorosa y compasiva que intercedía por los fieles ante Dios. Otro simbolismo importante fue el de la «Estrella de los Mares», que representaba a María como una guía segura para los navegantes en medio de las tormentas y dificultades de la vida. También se asoció a María con el simbolismo del «Jardín cerrado», que representaba su virginidad y pureza, así como con el simbolismo del «Trono de Sabiduría», que destacaba su papel como madre de Jesús, quien era considerado la encarnación misma de la sabiduría divina (Hagia Sophia).

En cuanto a la iconografía, durante el siglo XIII se popularizaron varias imágenes y representaciones artísticas de la Virgen María. Una de las más comunes fue la imagen de María sentada en un trono con el Niño Jesús en sus brazos, conocida como «Virgen Entronizada». Otra imagen popular fue la «Virgen del Rosario», que mostraba a María sosteniendo un rosario y rodeada por ángeles. También se representó a María como «La Dolorosa», es decir, sufriendo por la muerte de Jesús en la cruz. En resumen, durante el siglo XIII se desarrolló una rica iconografía y simbolismo en torno a la figura de la Virgen María, lo que reflejaba su importancia en la religiosidad popular y en el arte medieval.

Virgen de las Batallas de Fernando III
Virgen de las Batallas de Fernando III, padre de Alfonso X, testigo de muchos combates

Formas de culto asociadas

Otras formas de culto y devoción a la Virgen María en el siglo XIII incluyen los hospitales, las cofradías, las órdenes terceras y las peregrinaciones como vía de penitencia, búsqueda de salvación y expresión material del concepto del hombre como homo viator. También se destacan las beguinas, mujeres que se reunían para vivir en comunidad, en continencia y pobreza. En este contexto religioso más amplio, la devoción mariana ocupó un lugar destacado debido también al «cristocentrismo».

Las devociones cristocéntricas eran aquellas que se centraban en la figura de Jesucristo como el centro de la fe y la salvación. Durante la Edad Media, estas devociones se enfatizaron en la figura de Cristo como Salvador y Redentor, y se representaba a Jesús en las iglesias románicas como el Pantócrator, Todopoderoso, participando de la soberanía del Padre sobre la creación y como artífice del juicio final. La devoción mariana, al estar siempre ligada a la devoción a Jesús, no hizo sino aumentar, pese a que ese «redescubrimiento de Cristo» en la Edad Media alzase esta figura por encima de todas las demás. Al contrario, muchos fieles vieron en María un modelo a seguir para acercarse a Cristo y para comprender mejor su papel en la salvación.

Alfonso X Virgen María
Frontal con escenas de infancia de Jesús
ANÓNIMO (siglo XIII) Copyright de la imagen ©Museo Nacional del Prado
Fuentes utilizadas:
Torres Jiménez, Raquel. La devoción mariana en el marco de la religiosidad del siglo XIII

Miguel Ángel Ferreiro

Militar de carrera, autor de "La Segunda Columna" (Ed.Edaf), director de este proyecto e Historiador del Arte (UNED). Entre África y Europa, como el Mediterráneo.

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