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Lidiando con plumas, un torero en la Generación del 27

La historia del dramaturgo Ignacio Sánchez Mejías

Ignacio Sánchez Mejías, una leyenda no sólo del toreo sino de la literatura. Formó parte de la Generación del 27; una Generación en la que encontramos escritores como Federico García Lorca, Vicente Aleixandre, Jorge Guillén, Pedro Salinas, entre otros.

Ignacio Sánchez Mejías torero generacion 27 lorca
Imagen de Ignacio Sánchez Mejías/ Efe

Nació en Sevilla en 1891 y murió en Madrid en 1934, a los 43 años de edad, debido a una cornada sufrida en la plaza de toros de Manzanares (Ciudad Real). A él se le dedica la elegía escrita por Federico García Lorca, Llanto por Ignacio Sánchez Mejías. Un poema que aún en la actualidad trasciende y a partir del cual se han realizado numerosos estudios. Algunos incluso creen que el torero del poema de Lorca fue un personaje imaginario.

El diestro es calificado por los que le conocían como un hombre singular y polifacético; Torero, escritor de varias obras de teatro y prolífico autor periodístico, piloto, actor, presidente del Real Betis Balompié y de la Cruz Roja de Sevilla. Una figura llena de vida e inquietudes. En su constante ir y venir de Madrid a Sevilla en 1927, se sintió atraído por la literatura de vanguardias, que se caracterizaba por ser de naturaleza innovadora; rebelde y pendenciero de las nuevas tendencias.

Entre los años 1927 y 1934, en los que dejó a un lado el toreo, se dedicó a otra actividad como la de seguir escribiendo obras teatrales. Sinrazón, juguete en tres actos y prosa, primera obra que data del 24 de marzo de 1928 y que se representó en el Teatro Calderón de Madrid. Dicha obra sería estrenada por la compañía Guerrero-Díaz de Mendoza; una obra que trata los temas de moda en la época como el psicoanálisis, el sueño y la locura, de ahí que la relacionen con la estética del surrealismo.

Ignacio Sánchez Mejías torero generacion 27 lorca
Portada de Sinrazón, 1928.

Zaya, una comedia de tres actos escrita en prosa, que sale a escena el 8 de agosto de 1928 en el Teatro Pereda de Santander. Una obra que, según la crítica, tenía como tema la fiesta de los toros y de la que se cuenta que asistió a ver el Rey Alfonso XIII.

Sus otras dos obras teatrales, Ni más Ni menos   ̶  una comedia de tres actos y en prosa  ̶   y Soledad    ̶  comedia de un solo acto  ̶  nunca fueron representadas ni editadas por el autor. La primera es la historia del elegante Lord Lister quien posee una doble vida. Una obra que recoge una tradición teatral de las vanguardias. La segunda, es calificada como una obra inconclusa.

Destacó por sus escritos periodísticos. Escribió para el periódico La Unión de Sevilla y en el Heraldo de Madrid donde redactaba las crónicas de las corridas en las que intervenía; reportajes taurinos fechados desde el 24 de abril de 1925 hasta 25 de julio de ese mismo año: La primera de Jerez, El toro embolado de Coimbra, Las enemistades de Aliatar, En Melilla no se puede chaquetear, Ese es el hijo del amo, La casa de todos los toreros y La corrida de Santoña.

Retrato de Ignacio Sánchez Mejías.
Retrato de Sánchez Mejías sobre una imagen de su última faena como matador de toros – ABC

Cada uno de sus relatos es irrepetible y diferente, ya que en ellos se reflejan la personalidad y la propia experiencia del matador de toros en primera persona. Otro rasgo definitorio de sus artículos es su firma en cada uno de ellos; la descripción de los hechos, partiendo desde su pericia, está compuesta de diálogos, comparaciones y metáforas. Los textos que escribe eran únicos y llenos de personalidad y con una misma estructura.

En cuanto a sus obras teatrales, los comentarios fueron buenos, tanto es así que el día del estreno de su obra dramática, Sinrazón, todos sus amigos acudieron a aplaudirle y aparecieron críticas favorables en la prensa madrileña. Sin embargo Zaya, tuvo escaso éxito. Por otro lado, sus narraciones de género periodístico destacaron por ser polémicas.

Un torero interesado en la literatura y que destacó dentro de los círculos culturales e intelectuales. Se dice que fue él quien pagó el viaje a Sevilla de los miembros de la Generación, para que leyeran sus poesías en el Ateneo de Sevilla. El Ateneo, una asociación cultural, científica, literaria y artística fundada por Manuel Sales y Ferré en 1887. En él, con motivo de la celebración del centenario de la muerte de Góngora, tuvieron su gran encuentro los escritores del 27 y muy posiblemente, gracias a un torero.

Ignacio Sánchez Mejías torero generacion 27 lorca

Fuentes:

  • ABC (Sevilla), 22 de Mayo de 1929.
  • AMORÓS, A (1999): Ignacio Sánchez Mejías. Alianza Editorial. Madrid.
  • Imagen de portada: manzanaresenimagenes.blogspot.com

Ana Isabel Pernil

Licenciada en Filología Hispánica y docente. Defensora del buen uso de la escritura y amante de la Literatura. No me gusta la hipocresía.

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