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Burpham: la fortaleza contra los vikingos que volvió a reformarse tres siglos después

La fortificación de Burpham aparece en un documento de alrededor del año 900. Sin embargo, el gran terraplén que hoy domina este rincón de Sussex no conserva simplemente la forma que tuvo en tiempos de Alfredo el Grande. Las excavaciones han identificado una reforma importante del foso en el siglo XIII.

El proyecto Burpham Big Dig, desarrollado en 2024 y 2025 por Worthing Museum, Worthing Archaeological Society y vecinos de Burpham y Wepham, abrió sondeos en jardines y trincheras sobre las defensas. Los resultados permiten seguir la transformación de una fortaleza y de los pueblos que crecieron junto a ella.

Una defensa para controlar el valle del Arun

Burpham era uno de los burhs, recintos fortificados anglosajones relacionados con el sistema defensivo impulsado por Alfredo y continuado por Eduardo el Viejo. Su posición permitía vigilar el movimiento por el valle del río Arun, un corredor por el que podían desplazarse embarcaciones.

El Burghal Hidage registra la fortificación con una valoración de 720 hides, una medida relacionada con el territorio y las obligaciones que sostenían el sistema. No debe traducirse directamente como una guarnición de 720 soldados. La defensa dependía de una organización más amplia que el recinto construido.

Sondeo de 2025 en Burpham
Excavación de un sondeo del Burpham Big Dig. Worthing Theatres and Museum.

El foso que cambió de tamaño

La investigación encontró cerámica de aproximadamente 1225 en la parte inferior del gran foso. Los excavadores interpretan que la defensa fue ensanchada y profundizada, eliminando buena parte de los depósitos anteriores. La tierra extraída habría contribuido a aumentar el terraplén.

Así se explica que una fortificación de origen temprano presente una forma posterior. Puede conservar un núcleo antiguo y, al mismo tiempo, haber sido modificada para responder a otras necesidades. La fecha del primer recinto y la de su aspecto actual no tienen por qué coincidir.

Sección del foso medieval investigado en Burpham
Investigación de la trinchera A en Burpham. Worthing Theatres and Museum.

¿Una nueva defensa en tiempos de guerra?

Los responsables plantean una posible relación con la inestabilidad de la Primera Guerra de los Barones, de 1215 a 1217, y sus consecuencias. En aquel conflicto, adversarios de Juan sin Tierra apoyaron al príncipe Luis de Francia. La región de Arundel estuvo vinculada a esas disputas.

La conexión sigue siendo una hipótesis: la cerámica sitúa una fase de actividad, pero no identifica por sí sola a quien ordenó las obras. La reforma invita a revisar la idea de que el cercano castillo de Arundel sustituyó de forma definitiva e inmediata a Burpham como defensa del valle.

Reconstrucción moderna del recinto de Burpham
Reconstrucción moderna e hipotética del recinto. Lauren Gibson / UCL Archaeology South-East.

Los jardines que conservaban otro pueblo

Los sondeos abiertos con la colaboración de los vecinos también recuperaron materiales de la vida cotidiana. La distribución de cerámicas de época sajona y normanda ha llevado al equipo a reconsiderar la relación cronológica entre Wepham y Burpham. Los nombres de los pueblos eran una pista; los objetos permiten contrastarla.

Los informes de Worthing Archaeological Society muestran el valor de estudiar parcelas pequeñas dentro de una población viva. Cada jardín proporciona una muestra limitada, pero la comparación entre ellos permite reconocer concentraciones y diferencias. La arqueología no necesita vaciar un pueblo entero para investigar su historia.

Materiales arqueológicos de distintas épocas del Burpham Big Dig
Materiales de distintas épocas recuperados durante el proyecto. Worthing Theatres and Museum.

Cuando una defensa terminó llenándose de basura

Después de las reformas, el foso perdió su función militar y recibió sedimentos y desechos. Ese relleno conserva parte de la historia posterior del lugar. Lo que fue una barrera acabó integrado en un espacio habitado, y la fortificación dejó de ser el único elemento que explicaba el paisaje.

La amenaza de las incursiones que afectaron a lugares como los monasterios de Lindisfarne e Iona ayuda a entender el contexto inicial de estos sistemas defensivos. Burpham añade una segunda historia: las fortificaciones también podían volver a ser útiles siglos después de su construcción.

Fuentes y bibliografía


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Redacción

Equipo de Redacción / Notas de Prensa / Agencias
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