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Las 141 monedas de oro romano halladas en Luxemburgo que pudieron viajar con un emperador

El oro apareció junto a una pequeña fortificación romana, pero el descubrimiento no terminó cuando los arqueólogos extrajeron la última moneda.

El tesoro de Holzthum, en Luxemburgo, está formado por 141 sólidos de oro de la Antigüedad tardía. Dos detectoristas habían comunicado 38 piezas en 2019. Las excavaciones desarrolladas entre 2020 y 2024 ampliaron el conjunto y documentaron además un burgus, una construcción fortificada relacionada con el control del territorio.

Ahora el estudio numismático permite plantear algo más ambicioso: una parte de las monedas pudo desplazarse hacia Occidente en el contexto de los movimientos imperiales y militares del siglo IV.

Sólidos del tesoro de Holzthum con los retratos de nueve emperadores romanos
Selección de sólidos del propio tesoro de Holzthum: los retratos corresponden a los nueve emperadores representados en el depósito. Fotografía y composición: C. Nosbusch / INRA Luxemburgo. Derechos reservados; fuente institucional.

Un tesoro formado durante décadas

Un conjunto monetario no es una fotografía de un solo año. Las monedas de Holzthum fueron acuñadas bajo distintos emperadores y en talleresseparados por grandes distancias. Su composición muestra una acumulación prolongada y obliga a estudiar cada pieza, no solo el peso total del oro.

Entre las monedas destacan diecisiete sólidos acuñados en Nicomedia entre 364 y 367. La concentración es inusual en el noroeste europeo. Los investigadores han propuesto que ese grupo pudo relacionarse con el traslado hacia Occidente de Valentiniano I o de personas integradas en su entorno militar y administrativo.

Es una hipótesis histórica construida a partir de la ceca y la cronología; no una prueba de que el emperador llevara personalmente esas monedas.

El burgus y la frontera interior

Las excavaciones no encontraron únicamente el depósito.

El entorno conservaba varias fases de una construcción romana fortificada y sus fosos. Este tipo de enclave podía vigilar caminos, controlar movimientos y ofrecer un punto protegido dentro de un paisaje sometido a profundas transformaciones.

La combinación de fortificación y tesoro resulta sugerente, pero tampoco demuestra por sí sola que el dinero perteneciera a la guarnición. Pudo relacionarse con pagos militares, ahorros privados, recaudación o una reserva ocultada durante un periodo de inseguridad.

El conjunto incluye emisiones de distintos momentos del siglo IV y comienzos del V.

Entre ellas figuran tres monedas de Eugenio, el usurpador proclamado emperador en Occidente entre 392 y 394. También hay piezas vinculadas a cecas como Sirmio y a periodos de fuerte movilidad política.

Cada sólido circulaba mucho más allá del lugar donde había sido acuñado. El oro imperial servía para recompensar tropas, pagar funcionarios, financiar campañas y almacenar riqueza. Por eso un tesoro de esta clase puede funcionar como un mapa comprimido de las conexiones del Imperio. Un siglo después, esa misma circulación de oro y poder reaparece en el tesoro funerario del rey merovingio Childerico, hallado también en la antigua Gallia Belgica.

Sólido de oro de Valentiniano I
Sólido de Valentiniano I, imagen comparativa; no pertenece al tesoro luxemburgués. The Met / Wikimedia Commons, CC0.

Por qué alguien enterró tanto oro

No conocemos el motivo exacto. Los tesoros se ocultaban por miedo, como ahorro, como reserva de pagos o en situaciones que impedían recuperarlos. La ausencia de su propietario es precisamente la condición que permitió que llegaran hasta nosotros.

El estudio de Holzthum evita una explicación única. La numismática ofrece fechas, cecas y secuencias; la arqueología aporta la posición del depósito y la historia de la fortificación. Solo al combinar ambas puede reconstruirse un relato razonable.

Fuentes

Fuente principal: Institut national de recherches archéologiques (INRA), Luxemburgo, «Découverte d’un dépôt monétaire à Parc Hosingen».


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Rosa María

Rosa María Gómez es periodista especializada en divulgación histórica, con un máster por la Universidad de Salamanca.
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