
La búsqueda estaba relacionada con minas, pero el objeto encontrado pertenecía a una guerra mucho más antigua. En noviembre de 2023, durante una inspección previa a obras en un sendero de Geumseongsan, en Naju, apareció un pequeño tubo de bronce para disparar con pólvora.
Tras su estudio, el Korea Heritage Service presentó en septiembre de 2026 la pieza como el arma de pólvora más antigua conservada y documentada en Corea. Su cuerpo conserva una inscripción que identifica el tipo de arma, su peso y a quienes participaron en su fabricación.
Veintiocho caracteres en un arma pequeña
El objeto es un Hwangja Hwatong, de 23,75 centímetros de longitud. La inscripción menciona al supervisor An Hyu-bo y al artesano Seok, además de una designación calendárica. El arma permitía lanzar proyectiles mediante la expansión de gases producida por la pólvora.

Una inscripción de fabricación añade información que la forma del objeto no puede proporcionar sola. Conserva una relación entre trabajo artesanal y supervisión administrativa. La tecnología militar necesitaba también procedimientos para producir y controlar el equipo.
1377 o 1437: el problema de un calendario cíclico
La mención al año Jeongsa pertenece a un ciclo de sesenta años. Los investigadores consideran dos posibilidades: 1377 o 1437. La primera corresponde a los últimos tiempos de Goryeo; la segunda, al reinado de Sejong en Joseon.
La forma interna de la cámara y el análisis del metal se estudian junto a esa referencia. La pieza queda situada en el tránsito entre las primeras armas de pólvora coreanas y su posterior desarrollo, sin que el nombre cíclico cierre por sí solo una fecha única.

La pólvora cambiaba los arsenales
Un arma de este tipo tenía exigencias diferentes de las de un arco. Requería combustible, proyectiles, fabricación adecuada y un procedimiento de carga. La incorporación de pólvora transformaba tanto el equipo como su mantenimiento.
En otro ámbito geográfico, las recámaras de artillería del castillo de Monreal de Ariza conservan una huella material de esa transformación durante el siglo XV. Los objetos no pertenecen al mismo sistema militar, pero permiten observar cómo las nuevas armas convivían con equipos anteriores.
Del hallazgo al museo
La pieza se incorporó a una exposición de nuevos materiales del Museo Nacional del Palacio de Corea. Su historia demuestra cuánto puede aportar la documentación de un objeto: un tubo de bronce conserva una tecnología, unos nombres y un problema de cronología, además de su forma.
Fuentes y bibliografía
Korea Heritage Service / Naju National Research Institute of Cultural Heritage, comunicado bilingüe sobre el Hwangja Hwatong, 21 de septiembre de 2026.
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