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La calefacción medieval que apareció bajo un convento de Basilea

Bajo el suelo de un convento medieval de Basilea apareció una habitación que guardaba el calor en una cámara de piedra. Los arqueólogos retiraron el relleno y encontraron conductos, arcos y ocho aberturas que llevaban aire caliente al piso superior. Formaba parte del desaparecido monasterio medieval de Gnadental.

El hallazgo se anunció el 23 de septiembre de 2026 durante las obras del inmueble de Petersgraben 52. Su conservación es tan poco habitual en Suiza que el cantón estudia cómo integrarlo en el proyecto sin perderlo. La pregunta más sugerente es sencilla: ¿cómo calentaban una gran estancia las monjas del siglo XIII o XIV?

El refectorio tenía una habitación debajo

La estructura apareció en el antiguo ala oriental del convento. Sobre ella se extendía un suelo de mortero que los investigadores identifican probablemente con el refectorio, la sala común donde comía la comunidad. La cronología de la calefacción se sitúa por ahora entre los siglos XIII y XIV a partir del estudio arquitectónico; las excavaciones continuarán afinando la secuencia.

En la cámara inferior había una acumulación de piedras de campo. Aquellas piedras almacenaban energía térmica. Bajo ellas, el equipo documentó un canal de alimentación del fuego construido con sillares y ladrillos. Dos arcos apuntados permanecían en su posición original.

El sistema requería control. Primero se calentaban las piedras; después, cuando el humo de la combustión había desaparecido, el aire caliente podía ascender por las ocho bocas regulables del techo hacia la sala superior. El conjunto no convertía todo el convento en un edificio calefactado. Según la arqueología cantonal, el refectorio pudo ser uno de sus pocos espacios cálidos.

Canal de alimentación y arcos de la calefacción medieval de Gnadental tras retirar las piedras
Canal de combustión de Gnadental. Philippe Saurbeck / Arqueología de Basilea-Ciudad.
Restos del suelo y aberturas de calefacción del refectorio de Gnadental
El suelo del refectorio y sus aberturas de calefacción. Philippe Saurbeck.

Piedras calientes y conductos bajo el suelo

El calentamiento desde el subsuelo tiene una larga historia, con soluciones como las que se empleaban en las Termas de Caracalla. En Gnadental, la acumulación de piedras conservaba el calor para liberarlo después de apagar el fuego: una solución medieval adaptada a la sala común del convento.

El caso de Gnadental permite observar el sistema casi completo, no solo una canalización aislada. Por eso los responsables patrimoniales lo consideran singular dentro de Suiza y notable en comparación con otros ejemplos europeos. Han realizado un modelo tridimensional además de la documentación arqueológica convencional, útil para medir la estructura y estudiar opciones de conservación.

Azulejo de estufa medieval encontrado en Gnadental
Azulejo de estufa de los siglos XIV-XV. Philippe Saurbeck.

De monasterio a granero y escuela

La historia del edificio explica por qué acabó bajo un patio moderno. Hacia 1231 se estableció allí una comunidad franciscana, entonces fuera de la muralla. Los frailes se trasladaron unas dos décadas después y las dependencias acogieron sucesivamente a distintas comunidades femeninas. En 1279 llegaron religiosas procedentes de Gnadenthal, cuyo nombre quedó asociado al conjunto.

Tras la Reforma y la disolución del monasterio, sus construcciones no desaparecieron de inmediato. En 1573 se instaló un granero que reutilizó partes del convento. A finales del siglo XIX el granero fue demolido para levantar una escuela de oficios. Los restos medievales quedaron debajo de nuevas plantas, patios y pavimentos.

La excavación actual ha vuelto a abrir esa secuencia. También se han hallado muros, suelos y una pieza cerámica vidriada de una estufa posterior. Son niveles distintos, no partes necesarias de un único artefacto. La calefacción de aire caliente pertenece al antiguo monasterio; la vida del solar continuó transformándose durante siglos.

Acuarela del siglo XIX de los edificios del antiguo convento de Gnadental
El antiguo convento en una acuarela del siglo XIX. Johann Jakob Schneider / StABS.

El calor que sobrevivió a los edificios

El cantón de Basilea-Ciudad y los responsables de la obra estudian cómo conservar e integrar el conjunto en la reforma del inmueble. La documentación arqueológica y el modelo tridimensional servirán para valorar las opciones.

Bajo los edificios que sustituyeron al convento permanecieron la cámara, los arcos y las salidas de aire. Su conservación permite seguir el funcionamiento del sistema y acercarse a una parte poco visible de la vida monástica: el trabajo necesario para mantener caliente una estancia durante el invierno.

Fuentes y bibliografía

Archäologische Bodenforschung Basel-Stadt, «Überraschend gut erhaltene Warmluftheizung des mittelalterlichen Frauenklosters Gnadental ausgegraben», comunicado, documentación y fotografías, 23 de septiembre de 2026.


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Redacción

Equipo de Redacción / Notas de Prensa / Agencias
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