La “tumba” de Nikola Tesla

Nikola Tesla es una de las grandes figuras asociadas a la historia del progreso. Podemos afirmar que sus inventos, investigaciones y teorías permitieron –o permitirían– potenciar la energía eléctrica hasta límites todavía no alcanzados.

Nikola Tesla

Tesla concibió la corriente alterna y la comunicación inalámbrica por medio de ondas de radio, también fue pionero en la robótica, los aviones de despegue vertical, armas teledirigidas, bombillas de alta duración y bajo consumo, energías alternativas o la transmisión inalámbrica y gratuita de electricidad… ah y la radio (que no fue Marconi, no). Sin embargo, tras caer en desgracia en los albores del siglo XX, murió en el olvido. Será ya muy avanzado el siglo XX cuando su nombre volvió a pronunciarse y poco a poco fue ocupando el lugar que siempre ha merecido en el Olimpo de los genios.

Tesla murió en lo que hoy son las habitaciones 3327 y 3328 del hotel “New Yorker” de Nueva York el 7 de enero de 1943, allí vivía y trabajaba. Pocos días antes había sido visitado por unos periodistas para una entrevista… no recuerdo ahora el diario, pero le hicieron una fotografía que luego se utilizó para publicar su muerte en el New York Times:

NYT

Por iniciativa de Hugo Gernsback, un importante escritor neoyorquino de ciencia ficción, el 9 de enero de 1943 –dos días después de su muerte– el escultor Frederick Moynihan le realizó su máscara mortuoria. Ese mismo día también se le hizo un molde de su mano derecha.

Máscara mortuoria de Tesla

Su cuerpo fue sepultado en el Cementerio Ferncliff de Nueva York y en marzo de ese mismo año se procedió a la cremación de sus restos, quedando allí depositados en una urna. Tras la fundación del Museo que lleva su nombre en Belgrado, se comenzó a recopilar todo el material que perteneció al genio para exponerlo y allí. Será en 1957 cuando las cenizas de Tesla llegaron allí.

El escultor serbio Nebojša Mitrić diseñó una nueva urna, ahora esférica que se levanta sobre un pedestal de piedra. Ahí descansan a día de hoy los restos de Nikola Tesla, entre sus inventos y en su tierra natal.

Nebojša Mitrić, urna de Tesla

Tanto la máscara como el molde de la mano se conservan también en el Museo desde su fundación en 1952, donadas por el sobrino y heredero de Tesla, Sava Kosanović.

Urna de Tesla (Nebojša Mitrić)

Miguel Ángel Ferreiro

Militar de carrera, Historiador del Arte (UNED) e investigador. Entre África y Europa, como el Mediterráneo.

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