
Bajo un hospital de la isla de la Cité, a pocos pasos de Notre-Dame, ha aparecido un muro de piedra y madera con huellas de incendio. El hallazgo puede acercar a los arqueólogos al París anterior a Roma: la Lutecia de los parisios que Julio César describió en sus relatos de campaña.
La excavación del Hôtel-Dieu, iniciada en febrero de 2026 por el servicio arqueológico de París y el Inrap, ha reconocido unos veinte metros del muro. El Ministerio de Cultura francés anunció el 23 de septiembre que su técnica constructiva y los materiales asociados permiten plantear su pertenencia a una fortificación gala.
La ciudad que César situó en una isla
En el año 53 a. C., César reunió una asamblea de pueblos galos en Lutecia. Al año siguiente, durante la gran rebelión contra Roma, su lugarteniente Tito Labieno marchó hacia el asentamiento de los parisios. El relato romano sitúa la población en una isla del Sena, protegida por el río y sus accesos.
La posición resultaba valiosa: cruzar el Sena significaba controlar comunicaciones, suministros y movimientos de tropas. El jefe galo Camulógeno aprovechó los humedales para dificultar la marcha romana. Labieno cambió su itinerario, tomó Melun y buscó otra manera de alcanzar a sus adversarios.
Según César, los galos incendiaron Lutecia y cortaron sus puentes ante la aproximación de las legiones. El combate se resolvió después de que Labieno lograra cruzar el río y enfrentarse a la coalición gala. La ciudad entró así en la historia escrita a través de una guerra.

Piedra, madera y un terreno construido
El muro del Hôtel-Dieu combina bloques de piedra con elementos horizontales de madera. Detrás se extiende una plataforma de arenas y gravas aportadas. Esa asociación interesa tanto para estudiar su capacidad defensiva como para comprender la preparación del terreno sobre el que se asentaba.
El fuego dejó semillas carbonizadas y restos de una construcción de madera. Las primeras dataciones de radiocarbono ofrecen una horquilla entre 200 y 10 a. C.: un marco compatible con la ocupación gala, todavía demasiado amplio para identificar el incendio con la campaña de Labieno. Los análisis posteriores deberán precisar la secuencia.

Una búsqueda que llevaba siglos abierta
La identificación de la isla de la Cité con la Lutecia prerromana parecía lógica por la descripción de César y por la continuidad del nombre. Durante mucho tiempo, sin embargo, los restos de aquel asentamiento resultaron difíciles de encontrar. También se propuso una localización en el entorno de Nanterre.
El propio río complicaba la comparación. Las islas, orillas y brazos del Sena cambiaron, y la urbanización romana y medieval modificó el terreno. Leer un plano actual exige reconstruir antes el paisaje que conocieron los parisios.
Ahora los arqueólogos disponen de una estructura y materiales asociados para contrastar aquella tradición documental. Su valor está en permitir preguntas concretas: cómo se construyó el muro, qué protegía y qué ocupaciones lo precedieron o sucedieron.
Conservar un muro castigado por el fuego
Las piedras alteradas por el calor y la madera calcinada hacen del conjunto un vestigio especialmente frágil. El proyecto prevé documentarlo digitalmente, realizar moldes y preparar una presentación museística que incorpore parte de sus materiales originales.
La investigación continúa bajo un edificio que pertenece a una ciudad muy posterior. Allí, entre tierras acumuladas y muros hospitalarios, quedan las señales de una población que defendía sus accesos al Sena cuando París todavía se llamaba Lutecia.

Fuentes y bibliografía
Ministerio de Cultura de Francia, comunicado sobre la excavación del Hôtel-Dieu, 23 de septiembre de 2026.
Ministerio de Cultura, proyecto Paris antique: La Lutèce gauloise y La bataille de Lutèce, antecedentes históricos y arqueológicos anteriores al hallazgo de 2026.

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