«De los que en esta aspereza andan a pedir limosna por Dios y con una escopeta»

 

Calderón de la Barca le llamó Eusebio en su obra La Devoción de la Cruz, pero en ninguna relación de la época se dice su nombre real. Lo que sí se sabe es que fue un bandolero que alcanzó bastante fama durante los últimos años del reinado de Felipe II. Era de noble linaje y se hacía apodar El Caballero de la Cruz, porque siempre mandaba clavar una cruz en la sepultura de sus víctimas y rezar una oración por la salvación de sus almas.
Organizó una cuadrilla compuesta por soldados viejos, hidalgos empobrecidos, tránsfugas de la justicia, desheredados, desterrados o vagabundos, lo mejor de cada casa, y campeó a sus anchas por las tierras polvorientas de Castilla y Andalucía.

Este caballero es otro de los muchos personajes ocultos en las sombras de la Historia de España, cuya vida al filo de la espada podría servir para una película, o varias; al igual que la del capitán Alonso de Contreras, el duque de Estrada, o muchos otros ilustres aventureros que consiguieron renombre incluso en vida.
Pero, ¿qué tiene de extraordinario este fuera de la ley? Pues que era sumamente devoto, porque una cosa no quitaba la otra. Protegía al pobre y al inocente, perseguía al malvado y condenaba el abuso; con lo cual, pronto se vio amparado por los aldeanos de la región, que le daban cobijo, provisiones e incluso le ayudaban a esconderse de la Santa Hermandad.

La Santa Hermandad: la "policía" de caminos creada por los Reyes Católicos en 1476
La Santa Hermandad: la “policía” de caminos creada por los Reyes Católicos en 1476

Sus actos altruistas (que nos remiten a una suerte de Robin Hood patrio, con rosario de cuentas negras al cuello y una blasfemia a flor de boca) inspiraron algunas comedias como El bandido más honrado, de Mateo Vicente Bernet. También las muchachas suspiraban por él, como si fuese un caballero andante de los romances. No sé ustedes, pero yo me lo imagino en medio de furiosas persecuciones a caballo y empeñados combates de esgrima, soltando frases lapidarias llenas de jactancia donjuanesca.
Tan conocido se hizo su nombre, que el Arzobispo de Sevilla contrató a uno de sus antiguos compañeros de banda, pagándole de su propio bolsillo, para que fuese en su busca y lo capturase vivo o muerto, tal y como ocurre con Pike Bishop y Deke Thornton en el peliculón de Sam Peckimpah: Grupo Salvaje.

Combate a caballo en el siglo XVII
Combate a caballo en el siglo XVII

Nadie lo hubiera sospechado, pero en el último acto Eusebio engañó a todos con su fama de santo y un día se marchó a Córdoba sin avisar, llevándose consigo todo lo que había hurtado ese año junto a sus cofrades, que era una fortuna, y nunca más se supo nada de él. Unos dijeron que se había ido a las Indias y había comprado un título de virrey. Otros que se había hecho Bajá en Damasco y que tenía un harén más grande que el del Gran Turco. En cambio algunos, aún a día de hoy, aseguran que todo es una leyenda y que el caballero de la Cruz jamás existió.

A discreción del lector dejo la elección de creer, o no, si el Caballero de la Cruz existió. Pero sin duda, al menos para mí, ver cómo el personaje se mueve por esa línea difusa entre la Historia y la Leyenda, todavía lo hace más atractivo.
Y porque no nos lo hemos propuesto, o simplemente (y por desgracia) es que a nadie de los que dirigen el cotarro le interesa, pero si quisiéramos, en España tendríamos material suficiente para una explotation de aventuras, espadachines, piratas y bandidos, que me río yo del Spaguetti Western.

Bravo de final del XVI principios del XVII. Grabado
Bravo de final del XVI principios del XVII. Grabado (Archivo M. de Burgos)

Eusebio soy de la Cruz,

por su nombre, y por aquella

que fue mi primera guía

y fue mi guarda primera.

Tomé por gusto las armas,

por pasatiempo las letras.

3 Comentarios

  1. Muy interesante el caballero de la cruz,hay otro caballero del que apenas tengo información al que llamaban el caballero verde,claro que este es un poco mas antiguo pues luchó en las cruzadas

    • Hola Marino, gracias por comentar. Como tú dices, el caballero verde fue otro de esos personajes entre reales y fantásticos que hay perdidos en la Historia. Hay una película de Sean Connery sobre el personaje, aunque con dudable rigor histórico, como es lógico. También, el caballero verde sirvió para inspirar a una miniatura del juego Warhammer, el cual tiene una magnífica miniatura.
      Saludos!

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