1873; el desconocido intento de EEUU de expulsar a España de Cuba

Para hacer la paz se necesitan dos; pero para hacer la guerra basta con uno sólo.

A. N. Chamberlain

¿Qué hace que el apresamiento por parte de la Marina Española de un barco pirata, que transportaba mambises y armamento de contrabando, acabe convertido en un conflicto diplomático internacional con riesgo de convertirse en una guerra?

Apresamiento del vapor norteamericano "Virginius" por la corbete "Tornado" (1873) Cuadro del Museo Naval
Apresamiento del vapor norteamericano “Virginius” por la corbete “Tornado” (1873) Cuadro del Museo Naval

Sin duda el choque de dos imperios, uno en su ascenso, otro en su bajada a los infiernos. Estados Unidos ya apuntaba deseos de expansión marítima y España su desgaste. Antes de la declaración de guerra por el “quítame esas pajas” del Maine, ya hubo en 1873 una pretendida ofensa que no llegó a más por ser insostenible y aún así llegó demasiado lejos.

El Virginius era un barco de ruedas construido en los astilleros AItken & Mansel de Glascow. En 1864 fue adquirido por los estados confederados durante la Guerra Civil americana con la finalidad de sortear el bloqueo de la unión al aprovisionamiento de mercancías de los estados secesionistas pero en 1865 fue apresado por los unionistas y acabó comprándolo el ciudadano norteamericano John F Patterson que actuaba como agente de la junta cubana de Nueva York en 1870. Las características marineras del Virginius, le conferían la rapidez de navegación necesaria para esquivar a los buques de la Marina Española.

La ilustración española y americana del 16 de diciembre de 1873 ilustraba los hechos
La ilustración española y americana del 16 de diciembre de 1873 ilustraba los hechos

El 23 de octubre de 1873 el vapor Virginius, con su capitán americano Joseph Fry, lleva a bordo 300 fusiles Remington, 400 revólveres, 300.000 cartuchos para ambos tipos de armas, además de sables y machetes. Con 102 mambises y los dirigentes cubanos Bernabé Barona Borrero; más conocido como Bembeta, Pedro María Céspedes; hermano del presidente Carlos Manuel de Céspedes, el teniente coronel Jesús del sol, Agustín Santa Rosa y una dotación de 52 norteamericanos y británicos

Con la carga al completo, el Virginius zarpa rumbo a Cuba, donde pretendía desembarcar en Holguin, tradicional foco de actividades subversivas contra los españoles.

En la tarde del 30 de octubre de 1873 se producen los hechos que dan lugar al apresamiento del Virginius. La corbeta Tornado al mando del capitán de fragata Dionisio Costilla y Asensio les estaba esperando, de nada les sirvió camuflarse con el pabellón americano. Lo que aún no sabían en la corbeta es que con esta acción, Tornado iba a hacer honor a su nombre hasta un punto insospechado.

El Virginius en su huida, arrojó al mar parte del cargamento de armas que transportaba buscando ganar velocidad. Tras una persecución de siete horas navegando a toda máquina, fue capturado el barco. Los marinos españoles que llegaron al Virginius tomaron el mando y embarcaron a los jefes para conducirlos al Tornado, quedando en el barco apresado el capitán Joseph Fry y 16 tripulantes.

Trasbordo de los pasajeros a la corbeta Tornado
Trasbordo de los pasajeros a la corbeta Tornado

Fondearon ambos barcos en la bahía de Santiago de Cuba el 1 de noviembre. Los prisioneros fueron conducidos a la cárcel de la ciudad, aclamados por un gran gentío que esperaba en los muelles. Bembeta era un general insurrecto de prestigio por su arrojo, no habiéndose señalado por la crueldad y por los excesos perpetrados por otros cabecillas.

A los dos días de su detención, el 3 de noviembre, tiene lugar un Consejo de Guerra que condena a muerte a los cuatro jefes de la expedición acusados de «piratería y de colaboración a la rebelión», siendo fusilados a las ocho de la mañana del día siguiente.

¿Por qué el Comandante General de Santiago de Cuba, el general Juan Nepomuceno Burriel, manda constituir un tribunal militar que juzga, condena y ejecuta a los prisioneros en 72 horas?

¿Qué empuja al ajusticiamiento militar, a pesar de las órdenes recibidas desde el Ministerio de la Guerra en Madrid, de no aplicar ninguna condena de muerte sin el consentimiento del Gobierno Español, presidido en aquellos momentos por Emilio Castelar?

Retrato de Juan Nepomuceno Burriel y Linch
Retrato de Juan Nepomuceno Burriel y Linch

El general Burriel era un militar y no pensaba dejar el asunto en manos de los políticos en los que no debía tener mucha confianza.

En Cuba se vivía una guerra, la llamada de los Diez Años, el Virginius llevaba armas que, de no haber sido interceptadas, hubieran sido usadas contra los propios españoles.

El 7 de noviembre son fusilados 37 miembros de la tripulación, en su mayoría extranjeros, entre los que se encuentra el capitán del Virginius , Joseph Fry. Finalmente, el día 8, son pasados por las armas doce expedicionarios cubanos, entre ellos, el hijo  de 18 años del general Manuel Quesada, siendo éstas las últimas ejecuciones practicadas.

Presos del Virginius conducidos a la cárcel de Santiago de Cuba
Presos del Virginius conducidos a la cárcel de Santiago de Cuba

Hay dos versiones sobre el porqué cesaron los fusilamientos. Una es la respuesta militar de los gobiernos británico y norteamericano que enviaron a Santiago de Cuba dos buques de guerra; el HMS Niobe y el USS Wyoming y que exhortaron a suspender las ejecuciones so pena de bombardear la ciudad.

La versión diplomática dice que desde las embajadas de ambos países se presionaba al gobierno de Madrid, con amenazas de romper relaciones y declarar la guerra.

Sea como sea, Castelar envió al nuevo capitán general de Cuba la orden terminante de suspender en el acto todas las ejecuciones y no ejecutar ninguna sentencia de muerte, no solo de ciudadanos extranjeros, también de insurgentes cubanos, sin autorización expresa del Gobierno.

El contencioso acabó con un acuerdo entre España y Estados Unidos, firmado el 29 de noviembre de 1873, por el que España se comprometía a devolver el Virginius a las autoridades norteamericanas, junto con los tripulantes supervivientes, además de pagar una indemnización por los ingleses y norteamericanos fusilados a Gran Bretaña y los Estados Unidos.

Momento en que es arriada la bandera americana del Virginius y que posteriormente se demostró era ilegítima.

El 17 de diciembre de ese mismo año, una comisión investigadora estadounidense y el propio fiscal general de la Unión, reconocieron que el Virginius no tenía derecho a enarbolar la bandera norteamericana puesto que era propiedad del general Quesada y otros cubanos y que, a pesar de que su captura se hubiera realizado fuera de las aguas jurisdiccionales de Cuba, «España había apresado correctamente el buque».

Al final el tiempo nos suele dar la razón a los españoles, pero tarde, mal y tras haber pagado la ronda.

Para saber más:

  • Rolandi Sánchez-Solís, M.(2015) Principales acciones navales de la guerra de los Diez años de Cuba (1868-1878) Revista de Historia Naval. Núm. 131
  • El incidente Virginius. Repasos del Ayer http://www.repasosayer.com/2010/02/el-asunto-virginius.html

Carmen García

Oficial de la Armada con patente de corso, en la Reserva. Documentalista.

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