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Los hiwis, servidores de la Wehrmacht en Rusia

Los voluntarios recibían mejor trato que los prisioneros, aunque con cierto grado de desprecio

Algunos países se alinearon con Alemania en la Segunda Guerra Mundial y contribuyeron al conflicto en mayor proporción. Hablamos de países como Italia, Rumanía o Hungría, estos aportaron ejércitos enteros. Aunque también, en las filas alemanas se podían encontrar hombres de otras nacionalidades: croatas, franceses, daneses, eslovacos, serbios, austriacos, españoles, letones, lituanos, estonios, etc. Incluso había rusos, eran los conocidos como hiwis (apócope de Hilfswillige o «ayudante voluntario»), que sirvieron en la Wehrmacht alemana durante la guerra en el Frente Oriental.

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Hiwis lituanos (Wikimedia)

¿Quiénes eran los hiwis?

Algunos eran voluntarios genuinos que veían en los alemanes unos héroes que venían a liberarlos del comunismo. Otros eran soldados del Ejército Rojo que habían desertado para unirse a los alemanes. Pero la mayoría eran prisioneros de guerra soviéticos reclutados a la fuerza para realizar tareas no combativas, al escasear el número de efectivos alemanes.

Al principio se dedicaban a realizar funciones auxiliares de logística, administrativas, asistencia y vigilancia, pero a medida que la guerra avanzaba y que se hacía más dura para los alemanes, comenzaron a participar en tareas de combate junto a estos, como las secciones cosacas, que eran soldados movilizados y que estaban adscritas a las divisiones alemanas. Los voluntarios recibían mejor trato que los prisioneros, aunque con cierto grado de desprecio.

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Hiwis ucranianos junto a oficiales de las SS durante el levantamiento del gueto de Varsovia en 1943 (Homad.ru)

El coronel Groscurth, jefe del estado mayor del XI cuerpo, en el gran meandro del Don, comentaba en una carta al general Beck:

Es preocupante que nos veamos obligados a reforzar nuestras tropas de combate con prisioneros rusos de guerra, que ya se están convirtiendo en pistoleros.

Es una situación extraña que las bestias a quienes hemos estado combatiendo estén ahora viviendo con nosotros en la armonía estrecha.

Los hiwis que caían en manos de los rusos eran condenados por traición a la patria y ejecutados.

Al final de la guerra, pocos de ellos pudieron evitar su captura, y el que sí lo consiguió tuvo que ocultar su identidad o fingir otra nacionalidad distinta a la soviética.

Fuentes:

Antony Beevor (2004). Stalingrado

Norman Davies (2007). Europe at War 1939–1945: No Simple Victory

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Antonio José Pérez Sánchez

Empresario y exmilitar. Mi pasión es la Historia, ya desde pequeño mis primeras lecturas eran sobre personajes y acontecimientos históricos, y hoy sigo con esa sed infinita de conocimientos históricos. Amante de la Historia, del deporte y del Real Betis Balompié. Devorador insaciable de libros.

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