Desde que Dereck McClennan encontrara este tesoro en 2011, poco más hemos podido saber de él… hasta ahora.

Todo comenzó, cuando este chico paseaba por los terrenos de una antigua iglesia con su detector de metales— había leído en algún lugar que allí había acontecido una gran batalla—, todo fue tranquilo hasta que el detector comenzó a pitar. Se detuvo y cavó en el lugar. Lo que encontró le sorprendió más de lo que esperaba.

Interior de la urna. Historic Scotland.
Interior de la urna. Historic Scotland.

Una urna cubierta de trapos, enterrada, que parecía no esconder mucho más. Dereck la llevó a manos expertas –al Historic Environment Scotland– y hasta ahora no han sido capaces de descifrar el acertijo que esta vasija propone.

La urna carolingia de hace mil años

El recipiente hallado por este chico data de hace unos mil años, pero no se conoce quién era su propietario original ni porqué lo enterró allí. Puede que las leyendas de una gran batalla entre escoceses y vikingos fuese cierta, pero no se tienen datos fehacientes de ello.

Inventario, alguno de los objetos encontrados. Historic Scotland.
Inventario, alguno de los objetos encontrados. Historic Scotland.

Más de mil piezas, envueltas individualmente en telas y sedas, se han llegado a encontrar en la zona: una cruz, brazaletes, oro, cristal, broches e incluso lingotes de plata y oro, un gran tesoro del que no conocemos más que su procedencia y datación.

La vasija, que es una de las pocas urnas carolingias encontradas (solo hay 6 en el mundo), estaba repleta de numerosos objetos, procedentes de toda Europa y que dan a este tesoro un valor mucho mayor de lo previsto.

Las piezas más llamativas son:

  • Un alfiler de oro con forma de pájaro
  • Una cruz muy bien conservada
  • Seda bizantina, de la antigua Constantinopla
  • Brazaletes de plata labrados
  • Muchos lingotes de plata y uno de oro
  • Seis broches anglosajones con forma de disco de principios del siglo IX (muy parecidos a los del tesoro de Pentney que se encuentra actualmente en el Museo Británico).
  • Un broche de plata, con forma circular, de origen irlandés.
  • Otros objetos de oro y cristal, todo envuelto en fardos de tela.
  • Una correa de plata articulado.

Actualmente, dicho tesoro se encuentra en manos del Historic Environment Scotland, que trabaja con el Treasure Trove Unit y  Queen’s and Lord Treasurer’s Remembrancer (QLTR), pero están buscando un museo comprador, ya que el valor de mercado del tesoro— casi un millón de libras— pertenece a Dereck, al chico que lo encontró, que a su vez debe compartirlo con la iglesia a la que pertenecen los terrenos dónde encontró el tesoro.

Deseamos que encuentren pronto un museo que pueda permitirse dicho tesoro y así este retazo de historia pueda quedarse dónde se encontró, Escocia.

 

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