30 Ordenes Militares y de Caballería españolas (parte 1)

A los aficionados a la historia militar, decir que seguramente se nos haya escapado alguna, como la Orden del Diamante -o alguna Orden extraña que haya “pululado” por esta -nuestra- piel de toro. Pero hemos tratado de recopilar estos “gremios” militares que tanto ayudaron a forjar (previo pago mayormente) los Reynos de las Españas; algunas más impetuosas que otras, otras más religiosas y otras, meramente, decorativas.

Se trata de un listado de las órdenes fundadas por nobles, jefes de estado o reyes que han tenido que ver con la monarquía hispánica y algunas que, aunque fundadas en el extranjero, han tenido posesiones en nuestro país.

Ser miembro de ellas, era ser alguien, era formar parte de algo y un sentido para muchos de su existencia; ser ahora miembro – de las que han sobrevivido- es un reconocimiento y distinción.

Sirva esta lista, asimismo, para aquellos que quieran extraer más información en grabados, cuadros o fotografías históricas.

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Alfonso XIII, como Gran Maestre de las Órdenes Militares

 

Enumeramos a continuación la primera parte de nuestro trabajo (serán 3) “Órdenes Militares y de Caballería Españolas”. Están por orden alfabético, junto a una breve reseña de las mismas, que esperamos pueda servir, como decimos, como guía.

 

01. Alcántara:

Una de las cuatro grandes Órdenes Militares españolas junto a Santiago, Calatrava y Montesa. Creada en el Reino de León, aún perdura en la actualidad.

En sus inicios fue creada bajo el nombre de Orden de San Julián del Pereiro, durante la conquista cristiana -en 1093– de los territorios del actual Portugal, al pie de una ermita advocada a San Julián cerca del río Coa, por Enrique de Borgoña -importante caballero franco llamado por Alfonso VI para ayudarlo a combatir contra los musulmanes.

Su cambio de nombre es debido a que la defensa de la ciudad de Alcántara, encomendada a la los calatravos en 1214, fue rechazada por estos por la lejanía de la ciudad con su fortaleza-base. Alfonso IX de León solicitó a la recién formada orden de “Caballeros de San Julián del Pereiro” esta tarea, a cambio de someterse a la regla del Císter, y cierta dependencia de la Orden de Calatrava. Con el paso del tiempo la Orden pasó a conocerse como Orden de Alcántara, el primer dato de este cambio aparece en 1253, en un texto en el que el maestre se titulaba a sí mismo como “maestre de la orden de la Alcántara”.

 

02. Armiño:

 

Existe otra Orden inglesa fundada en 1381 con idéntico nombre.

La Orden española tuvo una breve existencia, ya que tras ser creada por Alfonso V, el Magnánimo (rey de Aragón) en 1436 -al afianzar posiciones en la región de Calabria– quedó en un mero recuerdo a la muerte del monarca.

Su insignia era un collar de oro con un armiño colgando -idem. a su homónima bretona- al que acompañaba la frase: “MALO MORI QUAM FODARI” (en latín: Prefiero morir antes que fallar -al rey).

En la imagen superior, su símbolo: Un Armiño rodeado de estiércol (sí, estiércol) porque, como dicen sus ordenanzas:

“siendo de tal naturaleza el Armiño que quiere más presto padecer la muerte, y hambre, y sed, que ensuziarse, siéndole forçado para huir, que passe por lugares suzios, por no ensuziar la blancura, y limpieza de su blanca piel”

Hay que recordar que el armiño es un símbolo muy extendido en la heráldica y simbología nobiliaria.

 

 03. Azucena:

Instituída por Fernando I de Aragón en 1413, sus funciones eran más bien benéficas. Su objetivo principal era la defensa de la religión católica así como el socorro de viudas y huérfanos del reino.

Su divisa era un collar de oro del que pendía una jarra con azucenas y una virgen. Para muchos tratadistas se trata de una refundación de la antigua Orden de la Terraza, cuyas armas son idénticas, fundada en 1033 por García de Nájera.

 

04. Banda:

Banda se refiere a la famosa -y muy común en heráldica- Banda de Castilla.

Fundada en 1332 por Alfonso XI de Castilla, para cual diseñó personalmente una indumentaria para sus caballeros que consistía en una simple banda carmesí sobre una capa blanca.

La Orden fue ampliándose, adquiriendo grados, como la Banda de Oro, que permitía a sus miembros llevar adornos de oro. La Orden era de tipo laico y se exigía a sus miembros una intachable conducta y solidaridad certificada.

La Orden perdió su fuerza alrededor de 1474, según cuenta Fray Antonio de Guevara, debido a la pertenencia a la misma de “caballeros pobres“.

 

05. Calatrava:

Otra de las cuatro Grandes Órdenes.

Reinando Alfonso VII y creyendo en la necesidad de mantener, la reciente conquistada, ciudad de Calatrava bajo su dominio; asignó su defensa a la Orden del Temple -en 1150. Debido al empuje islámico en la, entonces, frontera; los templarios dieron por perdida la posición y entregaron la fortaleza al rey Sancho III, heredero de Alfonso.

Sancho ofreció la ciudad de Calatrava a cualquier Orden, o noble, que pudiera defenderla. Solicitaron su defensa (1158) unos abades cistercienses, liderados por un abad de Fitero llamado Raimundo, que en poco tiempo reunieron un ejército de 20.000 monjes y soldados (la mayoría del reino de Aragón) muchos de esos monjes ya habían servido en otras órdenes y tenían experiencia militar.

Al mantenerse la defensa de Calatrava y avanzar en las fronteras, el ejército del abad se dividió en dos: monjes y caballeros. Los monjes se retiraron a Ciruelos y los caballeros a Ocaña en donde forjaron la que es probablemente, la primera Orden militar de la Hispania.

Tras la Batalla de las Navas de Tolosa (1212), la Orden alcanza su máximo esplendor militar y fija su nueva residencia en la fortaleza de Calatrava la Nueva (1218).

 

06. Carlos III:

La Real y Distinguida Orden Española de Carlos III fue establecida en 1771 para celebrar el nacimiento de su primer hijo, fue dedicada a la Virgen María y a su misterio de la Inmaculada Concepción.

Se trata de una Orden, que inicialmente se pensó, para premiar y distinguir a las personas más próximas a la corona. Comenzó con dos clases: Grandes Cruces y Pensionados, para más adelante añadir la clase de Caballeros Supernumerarios, para la cual el caballero propuesto debería presentar un expediente de “buena vida, costumbres arregladas, limpieza y nobleza de sangre” -esto se aboliría con las numerosas modificaciones que sufrió la Orden.

Los capítulos anuales se celebraban en la Iglesia de San Gil de Madrid, a la cual acudieron con gran pompa los caballeros a los actos, hasta que las tropas napoleónicas destruyeron el convento. Desde 1814 las funciones capitulares pasaron a celebrarse entre el monasterio de la Encarnación y el monasterio de las Descalzas Reales.

La Orden pasó por muchas modificaciones, de uniformidad y de estatutos, según la moda, el jefe del estado o las circunstancias socio-políticas, llegando incluso a abolirse en los periodos republicanos, y reinstaurada en las restauraciones. La II República la suprimiría, junto a otras, por Decreto de 24 de julio de 1931.

La Orden se restableció en 1942 y aún se sigue regulando y actualizando, ejemplo es el Real Decreto 1051/2002 por el que se aprueba el nuevo Reglamento de la Orden Española de Carlos III.

 

07. Cisneros:

Establecida en marzo de 1944 por el general Franco, , consistía en el máximo galardón al mérito político por servicios prestados a España, era de habitual concesión a políticos, alcaldes o jefes de movimiento locales.

El Jefe Nacional del Movimiento era el Gran Maestre de la Orden y Jefe Supremo de la misma, aunque en 1977 pasó a control del Ministro de la Presidencia (Real Decreto 1024/1977) y posteriormente al Rey de España.

No se conceden nombramientos desde 1977, pero la Orden no ha sido suprimida.

 

08. Encina:

Como de muchas otras Órdenes fundadas en nuestra península, se considera a sí misma como la primera Orden de Caballería fundada en España… Quizás esta tenga sobrados motivos para serlo, ya que se fundó en el siglo VIII.

Fue durante una batalla contra los musulmanes, en el año 722, cuando el rey de Navarra García Jiménez se le apareció ver sobre una encina una cruz resplandeciente rodeada de un coro angelical, muy a semejanza de la que Constantino vio sobre el Puente Milvio. Cuentan que inspirado por ese “mensaje divino” ganó la batalla, aun en inferioridad numérica, creyendo que debían su victoria a aquella visión.

Decidió fundar una Orden de caballería -con el permiso del Papa Gregorio II- a la que nombró De la Encina, cuya divisa sería una encina verde cimada de una cruz. En sus guiones y armas la siguiente cita:

“NON TIMEBO MILLIA CIRCUNDANTES ME

(no temo ni a mil que me rodeén)

Debido a la fortaleza de la Encina la propia Orden iría absorbiendo a otras con el paso de los siglos e incluso a algunas milicias del reino. Esta Orden aparece a veces como “Del Roble”.

 

09. Escama:

 

No se sabe quien fue su fundador, se duda entre Alfonso XI (en 1318) o Juan II de Castilla (en 1420).

El fin de esta Orden de carácter militar era el de dar un pequeño privilegio y distinción a los nobles que combatían contra los musulmanes. Con su creación se iban otorgando las poblaciones conquistadas a miembros de la Orden fundando pequeñas encomiendas. No duró más allá del reinado de Juan II, desapareciendo o siendo absorbida por otras órdenes más poderosas.

Artículo III.3: El Gran Maestre, si lo considera oportuno, podrá entregar una plaza en castellanía a un Caballero de la Escama para su defensa, siendo este privilegio limitado a las marcas fronterizas, y no constituyendo en ningún caso una propiedad de tipo feudal.

Artículo II.1La distinción como Caballero de la Escama podrá ser entregada a castellano leoneses residentes o a extranjeros que hayan destacado en el servicio a la Corona”

La enseña de la Orden, según los estatutos del siglo XV, era una cruz de golondrina de plata, fileteada de oro, rodeada de un cinturón de gules con la enseñaInsignis Squamae Ordo”.

En otros escritos aparece que la enseña de la Orden es una cruz paté con escamas de Oro, también podemos encontrar referencias de que el nombre de la Orden procede del collar del Gran Maestre que se dice estaba engarzado por escamas doradas.

Se cree que en el sepulcro de Juan II en la Cartuja de Miraflores el medallón que presenta sería el de esta Orden, pero está muy deteriorado para afirmarlo (faltan piezas).

 

10. Hacha:

 

Su origen se remonta al sitio de Tortosa en 1149. Sitio que se produjo tras la retirada del Conde de Barcelona, Ramón Berenguer IV, frente a las tropas musulmanas muy superiores en número.

Ante la falta de hombres en la ciudad, que morían en los combates a pie de las murallas, -para defender Tortosa- las mujeres trazaron un plan desesperado.

Cuentan que ataron sus cabellos en trenzas y salieron sigilosamente al caer la noche, junto a algunos pocos varones que habían sobrevivido, atacando el campamento enemigo por varios puntos. La confusión del asalto produjo que se acabasen atacando los musulmanes unos a otros, y así hasta el amanecer. Las numerosas bajas auto infligidas obligaron a los africanos a abandonar el cerco por temor al ataque de las tropas del conde, que ya se acercaba con nuevos refuerzos.

Cuando el conde tuvo noticia de tan increíble victoria, apuró la marcha a Tortosa y decidió recompensar a aquellas mujeres, valientes artífices de esta hazaña. El propio Ramón Berenguer, instituyó la Orden del Hacha, junto a privilegios y exenciones contributivas.

Hay pocos precedentes de Órdenes militares femeninas, sin duda. A esta solo podían acceder las descendientes de las mujeres defensoras de la ciudad.

Su divisa fue un hacha de gules. A veces aparece como Orden del Pasatiempo.

 



 

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Miguel Ángel Ferreiro

Militar de carrera, Historiador del Arte (UNED) e investigador. Entre África y Europa, como el Mediterráneo.

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