Los españoles que combatieron en la batalla de Berlín

Los días en los que el Tercer Reich Alemán se desmoronaba, en Berlín —su capital— entre el sonido de las explosiones, disparos, lamentos y gritos, podía escucharse hablar castellano. Quienes lo hablaban, en aquellas ruinas, eran españoles voluntarios pertenecientes a una unidad creada para combatir junto a las tropas de Hitler, y allí estaban, dejándose la piel hasta el último momento presenciando un final inevitable.

Unidad Ezquerra combatiendo en Berlín (Autor: José Ferre Clauzel)

La Unidad Ezquerra

La unidad Ezquerra fue una unidad de combate, compuesta por voluntarios españoles, creada por las Waffen-SS alemana y asignada a la 28º División SS Wallonien, que mandaba el belga León Degrelle. Entre sus filas se encontraban excombatientes de la División Azul y trabajadores en Alemania que habían perdido su puesto de trabajo a causa de los bombardeos Aliados. La unidad estaba formada por 37 efectivos: un oficial, dos sargentos, cinco cabos y el resto soldados. Su distintivo dentro de la Waffen SS era la bandera de la cruz de San Andrés.

El líder: Miguel Ezquerra Sánchez

Miguel Ezquerra Sánchez nació en Huesca (1903-1984). Al comienzo de la Guerra Civil española se alistó para combatir en el bando sublevado y luchó en los frentes de Aragón, Madrid, Extremadura y Teruel. Una vez terminada la guerra y habiendo alcanzado el empleo de teniente provisional, Ezquerra fue destinado a Málaga y allí se licenció. Ya en la vida civil, ejerció como maestro en una escuela y comenzó a formar una familia.

Era muy inquieto y un convencido de sus ideales, por eso cuando comenzó la guerra en Europa, se presentó en la embajada alemana de Madrid ofreciéndose en lo que pudiese ayudar, pero lo único que le decían allí es que lo tendrían en cuenta. La guerra ampliaba escenarios y comenzaba la Operación Barbarroja, la invasión de la Unión Soviética por parte de Alemania. Ezquerra vio en esta ofensiva una oportunidad para combatir nuevamente, pero no todo fue como a él le gustaría que hubiese sido, porque la División Azul —la unidad de voluntarios españoles que iban a combatir junto al bando alemán—, marchaban sin él, ya que no había sido seleccionado. Pero en los reemplazos de finales de 1942, sí lo fue, y se incorporó con el empleo de teniente.

Miguel Ezquerra con uniforme alemán (Fuente: Wikimedia)

Ezquerra partió hacia Alemania y fue encuadrado en el Grupo de Ejércitos Norte alemán del Frente del Este, exactamente en la zona de Leningrado. La guerra comenzó a perjudicar al bando del Eje y España retiró a la División Azul del campo de batalla. Para entonces Ezquerra había acumulado méritos gracias a sus buenas acciones en combate.

A pesar de la retirada de los voluntarios españoles del frente, Ezquerra quería seguir combatiendo en Europa, e incumpliendo la prohibición de España de cruzar la frontera con Francia, marchó hacia ésta dejando a su familia atrás. En los límites de los territorios españoles con los franceses se reunió con antiguos combatientes de la División Azul y se coordinaron para pasar al país galo esquivando a la Guardia Civil.

Miguel Ezquerra en 1982 durante la única y última entrevista que concedió (Fuente: Heraldo)

Una vez en Francia, e instalado en París, Ezquerra se dedicó a reclutar a más españoles facilitándoles el pase a territorio francés.

En el verano de 1944, los Aliados ya habían desembarcado en las playas de Normandía y Ezquerra fue encuadrado en la 1ª División SS “Leibstandarte Adolf Hitler” y la 2ª División SS “Das Reich” de las Waffen-SS. Partió hacia Normandía para frenar el avance Aliado y sufrió un duro golpe, ya que las tropas alemanas padecieron muchas bajas y tuvieron que retroceder.

Después de París, Ezquerra fue destinado a Estrasburgo. Sería entonces cuando las Waffen-SS autorizarían la formación de la “Unidad Ezquerra”.

El bautismo de fuego de la unidad

El 16 de diciembre de 1944 comenzó la última gran ofensiva alemana en el Frente del Oeste, en el bosque de las Ardenas; Hitler apuraba los últimos recursos con los que contaba Alemania. La unidad Ezquerra se encontraba entre las tropas que formarían parte de esta gran operación. La noche del ataque los españoles localizaron a tropas estadounidenses y dividendo al grupo en dos, los atacaron. Estos se vieron sorprendidos por estos grupos de ataque: uno de ellos voló los depósitos de munición y el otro atacaba la zona de las tiendas de campaña. El resultado del ataque no pudo ser más favorecedor para los hispanos, ya que solo sufrieron 3 muertos y 2 heridos, en cambio los americanos 300 bajas y perdieron una cantidad de material muy importante.

Ya no hubo más buenas noticias para los combatientes del bando alemán, la limitación de recursos afectó, los estadounidenses pudieron resistir en la ciudad de Bastogne hasta ser socorridos y usar su aviación cuando el tiempo mejoró, para recuperar la iniciativa e imponerse.

La batalla de Berlín

Por el Frente del Este los soviéticos seguían avanzando a pesar de la resistencia alemana, una resistencia cada vez más férrea conforme éstos se adentraban en territorio alemán. El 20 de abril de 1945, cumpleaños de Hitler, los rusos se encontraban a las puertas de Berlín.

Para hacer frente al asedio, Ezquerra consiguió reclutar a más españoles miembros de la Falange FET de las JONS, veteranos de la División Azul, miembros de la Guardia Civil y trabajadores que residían en Alemania. Además de a estos españoles, también consiguió reclutar a un suboficial letón, 4 belgas valones rexistas y a 17 franceses del filofascista Partido Popular Francés de Jaques Doriot.

Soldados soviéticos en un edificio de la ciudad de Berlín (Fuente: Taringa)

Ya en la batalla, Ezquerra y sus hombres tenían la misión de llegar a la Plaza Moritz Platz, cerca del Ministerio de Propaganda, para reforzar a las Waffen-SS. Allí, curiosamente, encontraron a otro español que se unió al grupo. Llegar hasta esta plaza no les fue nada fácil, tuvieron que arrastrarse por los portales y esquivar a los soviéticos que habían montado barricadas.

En este trayecto, Ezquerra, fue herido por metralla en una pierna y cedió el mando temporalmente hasta que los rusos atacaron y tuvo que organizar la defensa. Los belgas valones disparaban al Ejército Rojo atrayendo su atención mientras los españoles, con Panzerfaust, volaron 4 tanques rusos por los aires. Ante esta respuesta, los soviéticos se retiraron.

A la mañana siguiente y tras haberse curado la pierna, Ezquerra, se dirigieron al hotel Kaiserhof que estaba siendo atacado por los soviéticos. Se parapetaron y comenzaron a responder al fuego ruso destruyendo 5 tanques. Al terminar el combate el suboficial letón trajo órdenes a Ezquerra de trasladarse a través de la Plaza Postdam Platz. Durante el avance se toparon con 15 T-34 rusos, se escondieron entre los escombros y los españoles usaron sus Panzerfaust de nuevo, provocando una lluvia de proyectiles sobre los blindados. Convirtieron la zona en una trampa y los 15 blindados que quedaron allí destruidos. Esta fue la mayor victoria en toda la guerra de la Unidad Ezquerra.

Uniforme de la Unidad SS Ezquerra (Fuente: Wikimedia)

Hitler encerrado en su bunker, se enteró de esta victoria e hizo llamar a Miguel Ezquerra. Este se presentó, lo condecoró en persona con la Cruz de Caballero y le ofreció la nacionalidad alemana, pero el español la rechazó.

Cuando Ezquerra se reunió con su unidad, fueron enviados a la Plaza Wilhelmplatz y al llegar a la zona se desplegaron cuando comenzaron a recibir fuego soviético. En este combate cayeron dos españoles y el oficial letón. Los hispanos poco pudieron hacer ante la superioridad de los rusos y se retiraron por la Calle Friedrichstrasse.

Los defensores de Berlín: ancianos, civiles adultos sin experiencia militar, niños y miembros de lo que quedaba de las unidades militares (Fuente: Wikimedia)

El 30 de abril de 1945 Hitler se suicidó y el Tercer Reich perdía a su líder, pero esto no acabó con la lucha en la capital. Ezquerra se enteró de esta noticia por un teniente coronel alemán que conocía. Este invitó al español y a otro miembro de la unidad a cenar en su casa, pero al poco de acomodarse, escucharon los pasos por las escaleras de los soviéticos, cogieron sus armas para responder a la visita y eliminaron a los rusos. Antes de que se presentasen en el lugar más soviéticos, huyeron, y esta vez fue la última que Ezquerra estaría con un miembro de la unidad, pues el español que le acompañaba se separó del grupo y lo mataron poco después.

En esa ciudad llena de escombros, caótica e infestada de soviéticos, Ezquerra fue al bunker de Hitler y allí se encontró a Martin Bormann, jefe del Partido Nacional Socialista de los Trabajadores Alemanes (NSDAP), y que se preparaba para huir de la ciudad. El teniente coronel que lo invitó a cenar a su casa también se encontraba allí y le comunicó que tenían la orden de rendirse al enemigo, así que se dispusieron a beber hasta que llegaron los rusos y los capturaron.

El futuro de Ezquerra no deparaba nada bueno: internamientos en campos de concentración, fugas, una larga travesía por países europeos y atravesar los Pirineos a pie hasta llegar a España donde falleció en 1984.

Portada del libro “Berlín, a vida o muerte” (Fuente: Casadellibro)

 

Fuente imagen portada: Wikimedia

El artículo está basado en el relato narrado por Miguel Ezquerra en su libro: “Berlín a vida o muerte”. García Hispán Editor (1999).

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Antonio José Pérez Sánchez

Empresario y exmilitar. Mi pasión es la Historia, ya desde pequeño mis primeras lecturas eran sobre personajes y acontecimientos históricos, y hoy sigo con esa sed infinita de conocimientos históricos. Amante de la Historia, del deporte y del Real Betis Balompié. Devorador insaciable de libros.

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