La ocultación de la noticia del desastre de Chernóbil

La Unión Soviética ha pedido ayuda a Suecia y a la Alemania Federal para apagar el incendio que se produjo en uno de los cuatro reactores nucleares de la central de Chernóbil en Ucrania. Las llamas – sugieren las primeras hipótesis formuladas por los especialistas occidentales – fueron causadas por la fusión del núcleo de la pila atómica como ocurrió en 1979 en la catástrofe de Pennsylvania. Existe el peligro, según los expertos, de que el fuego pueda alcanzar las toneladas de grafito que se encuentran en la planta y durar así varios días. Hasta que el incendio no sea sofocado la reacción en cadena continuará y con ella la fuga de material radiactivo…

La medición del nivel de radiación (© Igor Kostin / Crónicas TASS)

Con estas palabras muchos corresponsales de los diarios occidentales en Moscú, en aquellos años de la Guerra Fría, trasmitían la noticia de la catástrofe nuclear a sus diarios en Europa y América. No se publicaron en el momento del accidente, sino que tendrán que esperar hasta el 29 de abril de 1986, unos días después del accidente, para poder informar al mundo, que todavía no sabía el alcance ni la auténtica gravedad de la situación.

Jose M. Carrascal informaba desde New York en el diario ABC (Hemeroteca ABC 29 de abril de 1986)

En la URSS, la noche del lunes 28 de abril, durante la emisión del programa de noticias Vremya (Время), el presentador leyó un escueto comunicado:

Ha ocurrido un accidente en la central de energía de Chernóbil y uno de los reactores resultó dañado. Están tomándose medidas para eliminar las consecuencias del accidente. Se está asistiendo a las personas afectadas. Se ha designado una comisión del gobierno.

El gobierno soviético trató de filtrar todas las noticias y quitar importancia al peligro. Aunque no pudo ocultarlo por mucho tiempo, ya que la nube radiactiva procedente de Ucrania estaba dirigiéndose hacia la vecina Europa, que comenzará a presionar sobre la URSS para entender lo que realmente pasó en la planta nuclear de Chernóbil.

La prensa internacional manifestó que las autoridades soviéticas minimizaban la magnitud del accidente y deseaban encubrir los efectos colaterales de la catástrofe nuclear.

Pero la realidad era otra… y es que, como cuenta Ala Yaroshinskaya en su libro “Chernobil Top-secret”  que será el 29 de abril de 1986, tres días después de la explosión, cuando se celebraría la primera reunión del Politburó para tratar el tema. O no se habían enterado o realmente no eran conscientes de lo que acababa de ocurrir.

Descontaminación de una ambulancia (© Valery Zufarov / Crónicas TASS)

Según la escritora estas fueron las conversaciones de la reunión:

-Mijail Gorbachov, secretario general: Cuando demos la información, hay que decir que la planta se encontraba en reparación, para no poner en entredicho nuestras tecnologías.

-Andrei Gromyko, canciller: Es indispensable dar a los países hermanos (socialistas) más información, y sólo cierta información a Washington y Londres. En este sentido hay que dar instrucciones a nuestros embajadores.

-Yegor Ligachov: Tal vez no convenga ofrecer una conferencia de prensa.

-Gorbachov: Creo que vale la pena dar una sola información sobre las labores para superar el accidente.

-Aleksandr Yakovlev: Los corresponsales extranjeros se van a hacer eco de los rumores.

-Nikolai Ryzhkov, primer ministro: Lo mejor es dar tres informaciones; una para nuestra gente; otra para los países socialistas; y una más para Estados Unidos, Canadá y Europa. También habría que enviar a alguien a Polonia.

-Mijail Zimianin, encargado del aparato de propaganda: Lo principal es que en la información se diga que no hubo explosión, sólo fuga radiactiva como resultado del accidente.

Los rusos publicaron en el diario Pravda (la publicación oficial del Partido Comunista) esta breve nota: La noche del 26 abril ocurrió un accidente en uno de los reactores de la planta nuclear de Chernóbil. Se creó una comisión gubernamental. Se están liquidando las secuelas del accidente.

diario Pravda

Ante la presión internacional, el 14 de mayo (18 días después), Mijaíl Gorbachov decidió leer un informe en el que reconocía que había sido accidente importante, pero en el que no daba muchos detalles a pesar de su extensión.

Aunque tardarán casi otro año más en confesar a la opinión internacional la verdadera magnitud de lo acontecido, y otros 10 más en que mucha de la información clasificada viera la luz, en gran parte gracias a Yaroshinkaya.

El secretario general durante su comparecencia

Algo en lo que Yaroshinkaya hizo especial énfasis en sus artículos, y en su libro, fue que miles de personas habían sido evacuadas de las zonas contaminadas, entre ellas mujeres embarazadas y niños de corta edad, y que fueron devueltas a las mismas áreas tan sólo dos meses después. La radiactividad continuaba siendo muy alta, pero el Gobierno soviético no quería seguir gastando dinero en los desplazamientos de los afectados. Nadie quiso publicar sus artículos entonces sobre este tema por miedo a represalias, así que decidió imprimirlos ella misma y repartirlos de forma clandestina.

Material contaminado utilizado para las evacuaciones de las poblaciones cercanas

En 1989, Yaroshinkaya, será elegida miembro del Soviet Supremo de la URSS. Allí tuvo acceso a muchos documentos clasificados del Partido de los cuales hizo copia, a pesar de estar prohibido, y los recopiló en un informe que remitió —ya en 1992— al diario Izvestia. Por esto y por presentar en una sesión parlamentaria publica un video sobre los problemas de la gente en las zonas afectadas por la radiación, se cree, sufrió dos atentados que intentaron acabar con su vida.

Alla Yaroshinskaya (nacida el 14 de febrero de 1953 en Zhytomyr)

Y así, gracias a la valentía de esta mujer, se fueron desvelando muchos más datos acerca de lo que realmente ocurrió.

El accidente de Chernóbil en 1986 posiblemente se produjo a causa de un diseño defectuoso del reactor junto a graves errores cometidos por los operadores de planta, según los archivos del Organismo Internacional de Energía Atómica.

Escena de la grabación de Danny Cooke: "Postcards from Pripyat"
Escena de la grabación de Danny Cooke: “Postcards from Pripyat”
Yaroshinskaya iniciará nuevas leyes, tanto en Rusia como en Ucrania a favor de la libertad de prensa, en contra de los delitos ecológicos y para facilitar la defensa social de los damnificados por Chernobil. Fue nominada para el Premio Nobel de la Paz en 2005.

Miguel Ángel Ferreiro

Militar de carrera, Historiador del Arte (UNED) e investigador. Entre África y Europa, como el Mediterráneo.

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