La mierda de Legión Británica que combatió a los Carlistas (y cap.7)

<-(VER CAPÍTULO 06) 

El regreso a Inglaterra de los legionarios fue peor que su llegada a la península. No solamente dolía el volver sin un duro en el bolsillo, incluso alguno no tenía más que lo que llevaban puesto (había artículos en diarios afirmando que desembarcaban hombres completamente desnudos); les dolía el volver sin honor, el haber venido a una guerra para nada, para ver morir a sus amigos y para hacer sufrir a sus familias. Ya no había vuelta atrás, lo hecho hecho estaba; por la proa, el primer puerto de regreso: Poole.

Portsmouth a finales del siglo XIX
Portsmouth a finales del siglo XIX

En Poole desembarcaron los primeros, nadie los recibió, no tenían dinero. Muchos salieron a pie hacia sus pueblos y hogares, otros se quedaron en el mismo puerto. Cuentan que muchos murieron de hambre en los caminos o por las calles de sus propios pueblos de origen, en donde nadie quiso recibirlos ni darles acogida.

En otros puertos, como el de Greenock, las autoridades navales negaron el atraque y desembarco de los legionarios. La prensa británica se había encargado bien de darles fama de vergüenza nacional. En las islas Sorlingas pudieron desembarcar algunos, pero sus habitantes se encerraron en sus casas, pensiones y fondas cerraron.

También, dos de los barcos en los que los transportaban, viejos cargueros ambos, naufragaron.

greenock
Muelles de Greenock (finales siglo XIX)

Los legionarios acabaron nutriendo lo más bajo de la sociedad inglesa, dándose a la bebida y a la delincuencia, primero saqueando huertos por la campiña, luego granjas, para acabar como bandas de delincuentes que asaltaban a los viajeros en los caminos.

Un diario de Portsmouth publicaba:

«La situación actual de Portsmouth y Portsea es extremadamente peligrosa, tanto para la propiedad como para la salud de los habitantes de estas dos poblaciones, a consecuencia del gran número de ex legionarios irlandeses y escoceses en especial, que han sido desembarcados aquí y están infestando estos lugares. Hay unos 2.700 en el más deplorable estado de suciedad e indigencia. La policía los vigila día y noche. No se ha podido impedir que salieran de la zona de los muelles y ahora hay cientos de ellos tumbados en las calles. A cada momento surgen peleas por su causa, en las que en seguida brillan las navajas. Los habitantes de estas dos ciudades van a enviar una protesta al Ministerio del Interior, pidiendo que se les libre de individuos tan intolerablemente molestos. Quince de ellos ya han sido encarcelados por robo»

 

Hasta los que regresaron “con honores”, como lo fue O´Connell, que se presentó ante la reina de Inglaterra y solicitó el poder llevar las distinciones obtenidas como la de la Orden de Carlos III, Orden de Isabel la Católica y la Cruz Laureada de San Fernando de segunda clase. Algo que la reina autorizó, a llevarlas sobre su uniforme, pero le denegó los privilegios obtenidos en España y el ser tratado como caballero de ninguna Orden de su Católica Majestad.

Fragmento de la London Gazete en el que se detalla la orden de la reina británica
Fragmento de la London Gazete en el que se detalla la orden de la reina británica

Pero no todo serían ese tipo de noticias… Cuando ya se cansaron de criticarlos, sobretodo tras el regreso de O´Connell (1840), cambió el trato de estos desgraciados en la prensa, de repente eran héroes engañados por las reinas de España y Portugal, y comenzó todo un “lujo” de prensa anti-española:

“Hemos recibido un escrito exponiendo la miserable condición en la que los infelices hombres que, engañados, se alistaron al servicio de las reinas de España y Portugal. Hacemos un llamamiento a la ciudadanía para que sean generosos con ellos y culpen al gobierno británico por haber enviado sus legiones auxiliares bajo engaños. Estos hombres están avocados a la pobreza y a la desesperación.”

“A los que derramasteis sangre generosa por la Reina ¿Qué os han dado a cambio de vuestra valentía? Una herencia de servidumbre y dolor Una ciega esclavitud donde a golpes se os paga.”

“Que cada uno se imagine la sobrecogedora imagen de varios cientos de hombres que, tras sufrir las increíbles calamidades de la guerra, regresan al mundo sin nada, en harapos y pobres, algunos sin brazos o piernas, otros terriblemente deformados y mutilados, errando como mendigos para vergüenza y molestia de la sociedad.”

 Guión del 5º Regimiento, Legión Británica
Guión del 5º Regimiento, Legión Británica

Se le dio muchas vueltas al tema de los pagos, hubo presión por parte del gobierno inglés y se nombró una comisión en Londres para resolver el tema a cargo del General Álava, siendo la deuda de 72.000 libras con un interés de 4000 libras por mes de retraso, eso en 1838. Se acordó que las viudas recibirían la pensión por los fallecidos, algo que se le escapó al gobierno de la Reina Regente…

En 1839 seguían sin abonar las cantidades. Tras tanto tiempo en Londres la gente ya sabía en dónde se reunían los españoles, y sucedían cosas como esta:

Muy Señor mió: Siento mucho tener que informar é V.E. que la Casa de la Comisión ha sido atacada por dos veces, en el termino de ocho días, por las Viudas de los Legionarios y los Inválidos de este Cuerpo, que reclamaban el pago de uno de los tres trimestres que se les deben.

Por cierto, que los funcionarios de la comisión española, a parte de aguantar estos “chorreos” tampoco cobraban… Creo que de ahí que algún que otro diplomático empezara a meterse en deudas y desviase “algunos” fondos para pagar a sus acreedores.

Los pagos adeudados terminarán de hacerse efectivos en diciembre de 1848.

Hay que mencionar, sin embargo, que cuando estalló la Gloriosa en España (1868) aún quedaban ingleses cobrando una pensión -por sus servicios en la guerra. Se pueden leer noticias en prensa sobre la inquietud que estos (unos cien) ciudadanos británicos tenían, puesto que, como dice la noticia: “30.000 soldados pagados por el gobierno británico, mandados por le general Evans, aseguraron el trono de Isabel II…”, vamos, que España les debía esa pensión. Creemos que seguramente, estos pensionados, se traten de los supervivientes que decidieron quedarse en España y reintegrarse en los ejércitos cristinos (unos 350 según el diario del propio Evans).

El caso es que la noticia que recibieron de España -gobierno del general Prim- fue que no, que ya no recibirían ninguna compensación más.

captura-de-pantalla-2016-10-02-a-las-0-02-44

 

La prensa británica no los olvidó nunca, como vemos, fueron una buena arma sensacionalista para la época. De deshonrados soldados a engañados y de enemigos públicos a arma arrojadiza contra España. Y qué decir… nada era mentira, fueron unos pobres engañados, maltratados que -quizás- quisieron seguir las huellas de aquella Legión Británica que participó contra los realistas en las provincias americanas, esa del Coronel Rooke -pero que no era “auxiliar”- y que participó con muchos veteranos de las guerras napoleónicas. O quisieron probar el sabor de la victoria que pocos años antes habían conseguido sus compatriotas en eses mismos escenarios contra los franceses.

Monumento a la Batalla de Vitoria (1813) parte en la que se recrea el escudo británico y algunos soldados
Monumento a la Batalla de Vitoria (1813) parte en la que se recrea el escudo británico y algunos soldados

Pero no, estos no salieron victoriosos, la mayoría ni tan siquiera salieron vivos.

 

¿Por qué un título así para gente que lo pasó tan mal? ¿Por qué “la mierda de la legión británica”?

Bueno… condicionar al lector con un título que parece que va a ridiculizar algo es importante, sobre todo cuando terminas de contar la historia y el lector observa que no se trata de nada ridículo, sino una historia de sufrimiento humano, lo que les ocurrió a esta gente no fue normal; cuando investigas un poco sobre el tema, al final te dan hasta pena. Se buscaba generar ese sabor amargo al ver que no te puedes reír de un mal tan grande, reírse de la muerte. Pero bueno, cada uno que opine en consecuencia.

Hebilla de cinturón utilizada por un oficial de la Legión Auxiar
Hebilla de cinturón utilizada por un oficial de la Legión Auxiar

♠Fuentes Totales :

Miguel Ángel Ferreiro

Militar de carrera, Historiador del Arte (UNED) e investigador. Entre África y Europa, como el Mediterráneo.

Artículos Relacionados

Deja un comentario

Facebook Auto Publish Powered By : XYZScripts.com
Close
A %d blogueros les gusta esto: