Aquí también se jugaba a… “Juego de Tronos”

Cuando los nobles al servicio de la Corona fueron llamados por el Emperador Alfonso VII a la conquista de la ciudad de Almería, los señores de Galicia acudieron los primeros.

Bermudo Pérez de Traba, el más poderoso de ellos, se había criado con el rey, ya que su padre, Pedro Froilaz, había sido el hombre designado por el conde Raimundo de Borgoña y la reina Urraca I para educar a su hijo Alfonso.

Sepulcro de Pedro Froilaz en la Catedral de Compostela [Wikimedia]
Sepulcro de Pedro Froilaz en la Catedral de Compostela [Wikimedia]
El abuelo de Alfonso el Emperador, el padre de su madre Urraca, Alfonso VI había recibido la ayuda de los primos Raimundo y Enrique de Borgoña en sus batallas contra los musulmanes en la recuperación, expansión y mantenimiento de las fronteras de los antiguos reinos dominados por su abuelo: Fernando I el Magno. Entregándoles a ambos en matrimonio dos de sus hijas, Urraca a Raimundo y Teresa a Enrique.

Ambos matrimonios recibieron de Alfonso VI dos condados que dividían el Reino de Galicia, el cual había obtenido tras la incorporación a su corona de los Reinos de sus hermanos.

Mapa político del norte de la Península Ibérica hacia 1065 con el reparto de los reinos de Fernando I entre sus hijos. – García (Reino de Galicia) – Sancho (Reino de Castilla) – Alfonso (Reino de León) [Wikimedia]
Cabe destacar el acceso de Alfonso VI a estas coronas repartidas por su padre Fernando I el Magno (ver imagen anterior), ya que en primer lugar Sancho declara la guerra a todos sus hermanos considerándose legítimo heredero del imperio de su padre. Sancho y Fernando establecen una alianza para repartirse el Reino de Galicia y en 1071 el propio Sancho captura a García en Santarém (actual Portugal) y su reino se reparte entre Sancho (zona sur, Portucale) y Alfonso (zona norte, Galicia).

Apenas un año después, Sancho combate contra Alfonso en la Batalla de Golpejera saliendo victorioso y usurpando el trono de León, se convierte así Sancho II en rey de Castilla, León y Galicia.

L’Apocalypse de Saint-Sever; fragmento en el que se observa la organización de un Ejército Medieval

A pesar de que tanto Alfonso como García fueron encarcelados en Burgos*, los ruegos de sus hermanas (Urraca, señora de Zamora y Elvira, señora de Toro) ayudaron a que ambos fueran puestos en libertad y exiliados a las Taifas aliadas. García se integró en la corte de Al-Mutamid en la Taifa de Sevilla y Alfonso fue recibido en la corte de Al-Mamún, rey taifa de Toledo.

(*Alfonso posteriormente es trasladado a la abadía de Domnos Sanctos en Sahagún, donde se le rasura la cabeza y se le obliga a tomar la casulla)

Alfonso, desde su exilio en la Taifa de Toledo, es reclamado como legítimo rey de León por la nobleza leonesa que se comienza a juntar en la ciudad de Zamora, recibiendo el apoyo de su hermana Urraca, estas noticias llegan a oídos de Sancho que se ve obligado a sitiar la ciudad para hacer desistir a su hermano de tal reclamación.

Sancho muere en extrañas circunstancias en 1072 durante el asedio a la ciudad de Zamora, sin dejar descendencia, recayendo todos los reinos bajo Alfonso VI, el cual se hace llamar a partir de entonces Rex Hispaniae.

Extracto de “España Sagrada” Tomo XXVI

Según cuenta la leyenda (leyenda es, puesto que existen pruebas de que nunca existió lo siguiente), el nuevo emperador, fue obligado a jurar por uno de los vasallos de su hermano Sancho: Don Rodrigo Díaz de Vivar, en la iglesia burgalesa de Santa Gadea que no tenía nada que ver en tal homicidio.

“La jura de santa Gadea” (1864), de Marcos Hiráldez de Acosta [Senado de España]

El rey en el Norte

Tras la muerte de Sancho, García reclamaría su trono en Galicia. La respuesta de Alfonso sería apresarlo (13 de febrero de 1073) y seguir el consejo de su hermana Urraca: encerrarlo de por vida en el Castillo de Luna (León). Posteriormente Alfonso VI acabaría con al resistencia de Diego Peláez, obispo de Santiago el cual conspiró para restaurar la independencia del Reino de Galicia tramando una alianza con el noble normando Guillermo el Conquistador.

Estatua de Guillermo el Conquistador en Falaise, su tierra natal (Francia) [Panoramio]
Años antes (1067) el propio Alfonso trató de establecer una alianza con este caudillo normando mediante matrimonio con una de sus hijas, pero la prematura muerte de la misma frustró el proyecto.

Afianzado el Imperio, Alfonso VI dedicaría el resto de su reinado a expandir su territorio y establecer nuevas alianzas, una de las más importantes la lograda con el reino de Navarra con el que negocia el acceso al trono de su aliado y familiar Sancho Ramírez a cambio de los territorios de ÁlavaVizcayaGuipúzcoa y La Bureba, (1077); tras este objetivo se hace llamar Imperator totius Hispaniæ.

El control del norte es prácticamente total, así como el control, y pseudo-vasallaje, mediante parias  (impuestos) y presencia militar sobre la mayoría de los reinos de taifas. Se dice que la única taifa que no pagaba parias era la de Zaragoza, taifa a la que sirvió el Cid durante su exilio.

Al fallecer su aliado Al-Mamún, rey taifa de Toledo, es requerida su ayuda por el hijo de este para evitar un levantamiento en su contra planeado por el rey taifa de Badajoz, con lo que Alfonso VI entra en Toledo, ciudad que conocía bien, el 25 de mayo de 1085, anexionando Toledo a sus dominios y enviando al hijo de Al-Mamún, Al-Qádir a Balansiya (Valencia) para hacerse cargo de esta taifa, que estaba bajo su protectorado.

Estatua Ecuestre de Alfonso VI en la entrada de la ciudad de Toledo

Tras la incorporación de la taifa de Toledo su nombre aparece documentado de esta forma: victoriosissimo rege in Toleto, et in Hispania et Gallecia

El invierno se acerca

Las taifas incapaces de hacer frente a los ejércitos de Alfonso VI piden ayuda a los almorávides. Y en 1086, al mando del emir Yusuf ibn Tasufin cruzan el estrecho de Gibraltar y desembarcan en Algeciras. Estos ejércitos musulmanes se unen a un numeroso contingente militar llegado especialemente de Sevilla, Badajoz, Granada y Almería; y parten hacia el norte por tierras extremeñas.

Alfonso VI avanzará a su encuentro junto a su ejército y numerosos aliados, entre el que destacaba el rey de Aragón y Navarra, Sancho Ramírez.

Reinos de Taifas en 1080
Reinos de Taifas en 1080 [Wikipedia]

La Gran Batalla

El 23 de octubre de 1086 los ejércitos dirigidos por Yusuf ibn Tasufin masacran a las tropas de Alfonso VI en la Batalla de Sagrajas (o Zalaca). Cuentan que los almorávides cortaron las cabezas de los heridos y las apilaron cual montaña, y subidos sobre ella agradecieron a Alá su victoria.

Tras el combate ambos ejércitos se repliegan, Alfonso VI pide ayuda a los reinos del norte y el emir Yusuf parte hacia África por la noticia de la muerte de su hijo, dejando en manos de los caudillos de las taifas la retaguardia.

Regresando Yusuf en 1088 de nuevo a la península toma la iniciativa de atacar nuevas posiciones. Se produce alrededor de estas fechas el asedio a la fortaleza de Aledo, en el cual la fortaleza resiste un durísimo cerco.

En la ayuda de Aledo parte el Cid pero llegan antes las tropas de Alfonso VI que rompen el cerco y hacen huir a la mayoría de comandantes y reyes de las taifas agregadas al ejército de Yusuf ibn Tasufin. Comienza aquí una durísima represión del emir almorávide contra los gobernantes de las taifas, considerados unos cobardes por este.

Asedio Almoravide a la fortaleza de Aledo

La venganza de Yusuf y el ejército del Norte

Yusuf ibn Tasufin regresó a su corte en Marrakech y organizó una nueva ofensiva, esta vez para hacerse con el poder en toda la península y unificar Al-Andalus bajo su mandato. Alrededor del 1090 desembarcará de nuevo y comenzará su nuevo plan con la toma de Granada, luego vencerá al gobernador de Córdoba y entrará en Sevilla tras salir victorioso de la batalla de Almodóvar (Almudawwar Al-Adna) del Río.

Vista, desde arriba, de las torres del castillo de Almodóvar del Río [Fototeca de Patrimonio]
Es el momento en que entran en juego los ejércitos del norte. Nobles y vasallos de las cortes europeas aparecen en la escena hispana para combatir al lado de los ejércitos de Alfonso VI. Nobles como Raimundo y Enrique de Borgoña, sobrinos de Alfonso ya que curiosamente se había casado con la tía de ambos: Constanza de Borgoña (matrimonio que duró desde finales del año 1079 a 1093, año de su defunción).

El apoyo de los Borgoña a su tío derivará en lo que al principio de este post comentábamos, matrimonio con las infantas y reparto de Gallecia en dos condados

Condado de Portucale: Enrique de Borgoña + Teresa de Castilla y León

Castillo de Guimaraes, levantado por la Condesa Mumadona Díaz en el Siglo X, en donde Enrique de Borgoña fijará su residencia.

Condado de Galicia: Raimundo de Borgoña + Urraca de Castilla y León.

Estos condados serían entregados en 1095, año en el que el papa Urbano II predica la Primera Cruzada en el Concilio de Clermont. Un año antes (1094) el Cid ha tomado Valencia y desde allí controla el levante y vence al mismísmo Yusuf ibn Tasufin en Cuart de Poblet ese mismo año.

El 1095 aparentaba ser un año tranquilo de no ser por lo que se avecinaba apenas dos años más tarde, en 1097 nuevos refuerzos almorávides llegan a la península, Alfonso es informado de que el plan ahora es tomar Toledo, y anula el envío de tropas a la taifa aliada de Saraqusta (Zaragoza) que estaba siendo atacada por el recién coronado rey de Aragón, Pedro I.

La última batalla

Alfonso parte al encuentro del nuevo contingente de Yusuf ibn Tasufin decidiendo establecer una defensa en la fortaleza de la villa de Consuegra, el Castillo de la Muela.

Grandes caballeros se batieron en la Batalla de Consuegra (15 agosto 1097) , estos son algunos de los mejores:

  • Álvar Fáñez (Minaya), comandante de caballería. Uno de los más fieros guerreros que existían por entonces.
  • Diego Rodríguez (Hijo de Rodrigo Díaz, El Cid), que acudió con tropas desde levante enviadas por su padre en apoyo al rey Alfonso.
  • El Conde García Ordóñez (El Crespo), miembro de la “curia regia” de Algonso VI. Señor de Nájera e impulsor del fuero de Logroño.
  • Pedro Ansúrez, fiel compañero de Alfonso VI desde su destierro en Toledo. Conde en Saldaña y en Carrión e impulsor de la repoblación de Valladolid.
Espada del Conde Ansúrez, Museo de Valladolid [http://domuspucelae.blogspot.com.es]
A pesar de que al inicio de la batalla las tropas de Alfonso rompieron las filas musulmanas, los flancos almorávides fueron envolviéndolos cual media luna convirtiendo el campo de batalla en una trampa mortal.

Alfonso ordenó retirada hacia la ciudad, retirándose poco a poco todas las secciones… todas excepto las tropas del Cid, que siguieron combatiendo hasta la muerte al mando de Diego Rodríguez que caería en el combate.

La ciudad no tardó en caer y los ejércitos se refugiaron en el Castillo de la Muela, bastión inexpugnable. Tras una semana de asedio los almorávides desistieron y temiendo la llegada de refuerzos levantan el cerco y se retiran.

Por supuesto tras esta batalla no termina nuestra historia, nuestro “Juego de Tronos” particular… pero el resto os lo cuento en otra ocasión, ya que hay muuucho que contar.

Fuentes:

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Miguel Ángel Ferreiro

Militar de carrera, Historiador del Arte (UNED) e investigador. Entre África y Europa, como el Mediterráneo.

2 thoughts on “Aquí también se jugaba a… “Juego de Tronos””

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