El castillo de Beaufort, la fortaleza del Señor del Valle

Situado en Beaufort, Luxemburgo, este castillo, protegido por un foso, fue construido en cuatro períodos. La parte más antigua del castillo data de principios del siglo XI. Fue levantado sobre las ruinas de una pequeña fortaleza cuadrangular dominando el Valle del Mosela.

El valle del Mosela es una región de gran importancia estratégica en el noreste de Francia, suroeste de Alemania y este de Luxemburgo, cuyo centro es el valle formado por el río Mosela. El Mosela discurre por las fronteras de estos tres países y baña un cuarto país, Bélgica. La importancia de la colocación de una línea de fortalezas en esta zona ha sido crucial durante siglos.

En 1192, Walter von Wiltz fue nombrado el primer Señor de Beaufort (Lord Befort). Durante su mandato se dedicó a reforzar la fortaleza, construyendo una torre y modificando el sistema de accesos desplazando la puerta principal de su ubicación original, siendo además ampliada. En 1348, el castillo pasó a manos de los señores de Orley, que hicieron numerosas e importantes ampliaciones sin variar su estilo .

En 1477, Maximiliano de Austria cedió el castillo a Johann Bayer de Boppard, que tomó el nombre de Johann de Orley-Beaufort. En 1539, sería Bernard de Velbrück el que se haría, a través de su matrimonio, Señor de Beaufort; en este periodo renacentista se abrió una galería en el castillo con grandes ventanales.

Tras Bernard de Velbrück, el castillo fue habitado por varios señores y familias hasta que Luxemburgo pasó de Carlos V a su hijo Felipe II en 1555, y con el todas sus propiedades. Felipe II designó nuevos propietarios, vasallos suyos, hasta que uno de ellos —Gaspard du Bost-Moulin— tuvo que venderlo por las deudas adquiridas durante la Guerra de los 30 años, además de que se dice que el castillo habría sufrido algún ataque por parte de los franceses y el señor actual no tendría fondos para su reparación.

Fue adquirido por otro súbdito español, por orden expresa de la corona, el luxemburgués Johann (o Jean), Barón de Beck, que llegó a ser gobernador de Luxemburgo en 1639. Éste continuó la ampliación del castillo renacentista, pero no pudo verlo terminado ya que murió por las heridas recibidas en la batalla de Lens en 1648, enfrentándose a los franceses comandando la Vanguardia Imperial. Su hijo sería el encargado de finalizar las obras en 1649.

En 1714, Luxemburgo por el tratado de Rastatt —una ampliación del Tratado de Baden que se firmó tras la Guerra de Sucesión Española— fue cedido a Carlos VI del Sacro Imperio Romano Germánico.

Después de varios cambios en su propiedad, el castillo fue abandonado y cayó en el olvido. A inicios del siglo XIX, era ya una cantera para las poblaciones cercanas.

En 1850 el gobierno de Luxemburgo declaró el castillo patrimonio de interés cultural. En 1928, el nuevo dueño del castillo, Edmond Linckels, comenzó a realizar grandes reparaciones y trabajos de limpieza en las ruinas del castillo.

El castillo ha sufrido una degradación alarmante, sin embargo, hay una cierta belleza romántica en aquel sitio, y hoy en día ya es reconocido como monumento nacional de Luxemburgo.

Desde principios de los años 30, del siglo pasado, el castillo está abierto al público.

Fuente y fotografías: visitluxembourg.com

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