El África Occidental Española en el siglo XIX

A pesar de tener dominios en la costa occidental africana, España, no había realizado apenas ocupación ni explotación de las mismas. Quizás la única presencia había sido el asentamiento que Diego García de Herrera y Alonso Fajardo -más tarde-, en época de los Reyes Católicos, había establecido en un lugar llamado Santa Cruz de la Mar Pequeña, lo que siglos después se identificaría como Sidi Ifni -según la historiografía actual de manera errónea. Aquel asentamiento había sido tomado por los bereber en 1527 y recuperado más de tres siglos después (1860) por el tratado de Tetuán, tras la victoria de Wad Ras.

Este cuadro fue adquirido por el Ayuntamiento de Sevilla, (España), en 1872, y conmemora el Tratado de Wad-Ras, que fue suscrito por España y Marruecos el día 23 de marzo de 1860.

En 1884 la Sociedad Española de Africanistas solicita la ocupación de la península del Río de Oro, dicha zona había sido cedida por las tribus asentadas en la zona tras la firma de un tratado en el puerto de Arrecife -ante el notario Manrique, abuelo de César Manrique– a la Sociedad de Pesquerías Canario Africana (SPCA).

Principales regiones de Magreb y el Sahara (CESEDEN)

Los ingleses, que ya tenían alguna factoría en Tarfaya y otra –fundada por un agente secreto británico en Cabo Yubi-, manifestaron interés en la zona (especialmente por sus caladeros), por lo que españoles y franceses -que llevaban más de 50 años ocupando territorios en África (Argelia 1830)- aceleraron las exploraciones en la costa africana.

Caravana cruzando el Sáhara en 1890

Las tres factorías de Emilio Bonelli

El alférez aragonés Emilio Bonelli, con un buque de vela, el “Ceres”, fondeó en Río de Oro (en las zonas que ya habían descubierto los portugueses en el siglo XV), apoyándose en el pontón que había dejado la SPCA y estableció una serie de pontones para apoyar la flota pesquera canaria. También fundó varios asentamientos de manera rudimentaria:

  • Villa Cisneros, en honor al cardenal Cisneros. Allí montó una caseta de madera y un mástil en dónde izó una enseña nacional. Germen de la factoría del Río de Oro.
  • Medina Gatell, en cabo Blanco, en donde dejó anclado como pontón el pailebot «Libertad» y sentó las bases de lo que podría ser que era una estación geográfica.
  • Puerto Badía, en Cintra, en recuerdo al aventurero español Domingo Badía. Allí dejaría una caseta y un mástil con bandera, igual que en Villa Cisneros.
Establecimiento provisional en el Río de Oro, montado por la Sociedad Española de Africanistas.

En todas las zonas, Bonelli -que hablaba árabe, francés, italiano y conocía dialectos bereber-, logró que los nativos accedieran ponerse bajo la protección del reino de España. Alfonso XII, monarca entonces, aprovechas los esfuerzos de Bonelli y se apresura en promulgar mediante Real Decreto de 26 de diciembre del año 1884, el protectorado español sobre la costa atlántica entre los Cabos Blanco al sur (20º) y Bojador al norte (27º). El referido decreto será comunicado a las demás potencias europeas, cumpliendo con el acuerdo de Berlín según el cual todo territorio “libre” podía ser ocupado, sin más requisitos que esa comunicación.

Emilio Bonelli, y su libro sobre el Sáhara Occidental, el primer trabajo que se publicó sobre ese territorio

Emilio Bonelli fue nombrado comisario regio para el África Occidental y encargado de establecer factorías pesqueras en la zona, con la Compañía Mercantil Hispano Africana, dando trabajo al personal indígena y creando refugios para los pescadores canarios. En julio de 1885, el Presidente del Consejo de Ministros –Cánovas del Castillo- da orden de que se paguen los gastos ocasionados de la fundación de las tres factorías.

Fotografía de Alfonso XII en Bad Homburg (1884)

La ocupación del Sáhara sólo costó al Estado 7.500 pesetas.

La factoría del Río de Oro, el nacimiento de Villa Cisneros

En 1885, grupos bereber de la zona del interior, viendo como las tribus que habían firmado el tratado de adhesión a España prosperaban -las tribus de la costa- y creyéndose marginados con respecto a estas, reúnen fusiles -posiblemente robados a patrullas francesas en Mauritania- y tratan de forzar un trueque entre carneros y pescado de la factoría ubicada en Río de Oro. Pero negándose el director de la fábrica  (Sr.Ponton) a este trueque atacan el puesto violentamente.

Extracto de la noticia en la Prensa de la época ( 15 abril 1885)

 

Extracto de la noticia en la Prensa de la época ( 15 abril 1885)
Extracto de la noticia en la Prensa de la época ( 15 abril 1885)

Tras el ataque, tomaron al resto prisioneros y los ataron con sogas al cuello. Los captores ordenaron a estos que vaciaran la goleta “Inés” amarrada al pontón -a la que sólo se podía acceder remando con un bote desde la orilla- y le entregasen todo lo que hubiera a bordo.

noticia 3

noticia 4

Tras estos incidentes, ese mismo año (1885) se envía a la zona un destacamento al mando del capitán José Chacón. Aseguran la zona y reedifican la factoría. Se centran recursos humanos y económicos en la futura Villa Cisneros y las otras dos factorías -Bens y Gatell-, sencillamente, caen en el olvido.

La expedición Cervera-Quiroga-Rizzo

Julio Cervera i Baviera (primero a la derecha), Felipe Rizzo, Francisco Quiroga (sentado en el suelo, con su martillo en la mano) y Hach Abdelkader, un guia local.

En 1886, pacificada la zona de Villa Cisneros, partió de esa factoría una expedición al mando del capitán de ingenieros Julio Cervera, el naturalista Francisco Quiroga, Felipe Rizzo -arabista- y el guía Hach Abdelkader Lagadaf. Su misión era la de explorar tierra adentro a fin de localizar las rutas comerciales interiores africanas y documentar los territorios.

Llegaron 400 kilómetros adentro, documentaron la existencia de las salinas de Iyil (Actual Mauritania), se entrevistaron con el sultán de Adrar, Ulad el Aida, máximo dirigente de las kábilas de la zona entre Tinduf y Nuakchot, firmando un acuerdo con él, lo que suponía la anexión de todo este territorio al dominio español; el sultán de Adrar proporcionó una escolta a los exploradores que regresaron a Villa Cisneros.

Recorte de prensa de 1886, justo después de la expedición
Recorte de prensa de 1886, justo después de la expedición
Recorte de prensa de 1887
Recorte de prensa de 1887

Esta vez el gobierno no hizo bien sus deberes y al no presentar los descubrimientos según los acuerdos en Berlín, la anexión territorial no fue reconocida internacionalmente. Gobernaba Sagasta, y en la jefatura del estado estaba la reina regente María Cristina. Con lo que se perdieron 600 mil kilómetros cuadrados por ese fallo político. La situación fue aprovechada por los franceses -en pleno apogeo expansionista del Partido Colonial de Francia- que firmaron con el sultán de Adrar un nuevo contrato, registrado internacionalmente.

Territorios del Sultán de Adra

Sidi-Ifni

Como señalábamos al principio, una pequeña torre que se construyó -en el siglo XV- en un lugar que ni españoles recordaban ni bereberes querían recordar, fue la base para reclamar un territorio, en 1860, en la costa occidental conocido como Santa Cruz de Mar Pequeña.

 

El estado envió una serie de comisiones navales, como la de “La Ligera” en 1883 a fin de encontrar la antigua torres castellana. Esta comisión de la Armada emitió un informe que fue estudiado por el Consejo de Ministros y enviado al Sultán, pero que nunca obtuvo respuesta. Por lo que, en 1900, se envía una embajada a la corte de este en la que se insta a que entregue el territorio de Santa Cruz o uno análogo. Por supuesto el Sultán no resolvió la cuestión.

Los españoles no tomaron posesión formal -como compensación análoga al terriotiro de Santa Cruz- del territorio hasta el 6 de abril de 1934, presionados por Francia y bajo petición de los indígenas -kabila bereber de El Mesti- que preferían la presencia española a la francesa. El origen de Sidi Ifni, pues, hay que datarlo en 1934, tras la toma de posesión de la zona por el coronel Capaz, en nombre del Gobierno de la Segunda República Española. Por lo que no toca, pero no por ello hay que dejar de mencionarlo, trabajar este tema en este artículo sobre el siglo XIX.

Monumento a Capaz en Ifni

Saguía el Hamra

Explorada durante el siglo XIX por los franceses y posiblemente atravesada, según sus declaraciones a la prensa, (en 1880) por el español Cristóbal Benítez, miembro de la expedición trans-Sahariana de Oskar Lenz, que se convirtieron en los cuartos* europeos en pisar la legendaria Tombuctú. 

*Los otros fueron, Alexander Gordon Laing (1826), René Caillié (1828) y Heinrich Barth (1853).

Como Ifni, no se prestó especial interés hasta el gobierno de la II República en este territorio.

«La acequia roja», fue con Río de Oro una de las dos regiones/subdivisiones que formaban la antigua provincia española (desde 1969) del Sahara español. En ella se encuentran ciudades como El Aaiún, capital del Sahara Español hasta diciembre de 1975.

Las posesiones a finales del siglo XIX

En 1893, la Compañía Mercantil Hispano Africana, que había sido una de las impulsoras del proyecto de ocupación del Río de Oro, traspasó sus intereses a la Compañía Trasatlántica, que deseaba disponer de un puerto de escala en Villa Cisneros para los buques de su propiedad que se dirigían a Fernando Poo (Guinea Española), y que la Compañía estaba obligada a mantener aun con pérdidas como compensación a otras líneas coloniales con Cuba, Puerto Rico y Filipinas.

La factoría de Villa Cisneros producía miles de barriles de pescado en salmuera que eran transportados a la zona de Guinea y Fernando Poo para alimentar a sus habitantes y trabajadores. También, en 1897, Villa Cisneros fue utilizada como presidio por vez primera (en 1934 repetiría) para que cumplieran condena un grupo de anarquistas barceloneses.

La factoría de Río de Oro a principios del siglo XX

Los sucesos de Melilla de 1895, las insurrecciones de Cuba y Filipinas, el desastre de 1898, sin olvidar los enfrentamientos con Alemania por las Carolinas, desorientaron el africanismo español. En 1900 se acuerdan las fronteras con francia en Mauritania, Río de Oro y Saguía el Hamra, las salinas de Idyil y las minas de hierro quedaban en territorio francés, como no.

  • Fuentes:
  • La torre Africana de la Santa Cruz de la Mar Pequeña (Archivo digital de Canarias)
  • Sociedad Geográfica Española
  • Monográfico 145 del CESEDEN (Ministerio de Defensa)
  • Conmemoración de la expedición científica de Cervera-Quiroga-Rizzo al Sáhara …
    Escrito por José A. Rodríguez Esteban
  • Boletín de la Real Sociedad Geográfica Tomo LXXXVI Número 1 A 3 – 1950 Enero
Etiquetas

Miguel Ángel Ferreiro

Militar de carrera, Historiador del Arte (UNED) e investigador. Entre África y Europa, como el Mediterráneo.

Artículos Relacionados

1 thought on “El África Occidental Española en el siglo XIX”

Deja un comentario

Facebook Auto Publish Powered By : XYZScripts.com
Close
A %d blogueros les gusta esto: