Españoles a la defensa de Irlanda.

Hugh MacManus O’Donnell, señor de Tyrconnell (actual condado de Donegal, Irlanda) antiguo aliado del clan de los O´Neill durante las disputas contra su hermanastro por el dominio del clan de los O´Donnell, tras acceder al mismo decidió aceptar una alianza con los ingleses a cambio de la ayuda británica para hacerse con el poder de las tierras de sus antiguos aliados, haciéndose con el tras la batalla de Farsetmore en 1567.

Reino de Tyrconnell (ca.1450

En 1587 el, presuntamente, hijo bastardo de Enrique VIII, Sir John Perrot secuestró a los hijos de los líderes de los O´Neill (Art y Henry O’Neill) y el de los O´Donnell (“Red”Hugh O’Donnell) para evitar la unión de ambos clanes en una alianza permanente. Fueron recluidos en el Castillo de Dublín del cual lograron escapar, no sin dificultades, al cabo de 5 años de su encierro. Hugh O´Donell perdería los dedos pulgares de los pies por congelación y Art O´Neill fallecería durante esta huida.

A su regreso, Red Hugh fue reconocido como jefe del clan O´Donnell tras la abdicación de su padre. Se convertía así “Red” Hugh O´Donnell en el Señor de Turconnell con tan solo 20 años en 1592.

Castillo familiar de los O’Donnell

Desde su castillo, que aun permanece en pie, encabezaría una rebelión contra Inglaterra que se recordaría como “La Guerra de los Nueve Años” (hasta 1603).

Las primeras batallas fueron una victoria tras otra, consiguiendo expulsar al delegado de la corona inglesa de Irlanda. El apoyo de su aliado Hugh O´Neill (que contaba entre sus filas con españoles supervivientes del naufrágio de “La Juliana” como Pedro Blanco) fue decisivo, los dos clanes unidos por la libertad de sus tierras. Ambos consiguieron la victoria sobre los ingleses, mandados por Henry Bagenal, en la batalla de Clontibret y en 1598 un importante triunfo a orillas del río Blackwater, en Yellow Ford (en irlandés Cath Bhéal an Átha Buí) con las fuerzas en combate muy igualadas, en torno a los 5000 hombres por cada ejército.

Batalla de Yellow Ford (Cath Bhéal-an-Átha-Buí)

Estas victorias no hicieron que los ingleses cesaran en su intención de dominar Irlanda, sino que lo que reforzaron posiciones y enviaron un nuevo contingente mucho más numeroso y equipado en el año 1600.

Red Hugh, al recibir las noticias de la aproximación del gran ejército inglés, y enterarse de la traición de su primo Nial Garve O´Donnell, al que los ingleses habían prometido el señorío de Red Hugh, que había reunido tropas para destronarlo, decidió pedir ayuda extranjera… a la mayor potencia militar del momento: los españoles, los cuales estaban inmersos en pleno conflicto contra los británicos desde 1585.

Felipe III al recibir la solicitud de auxilio de los señores irlandeses y viendo la oportunidad estratégica de una alianza en las islas envió una flota de 33 buques en septiembre de 1601 con los tercios de Juan del Águila y Francisco de Toledo. La flota, al mando del Almirante Diego Brochero, partió desde el puerto de Coruña con instrucciones de tomar el puerto y la ciudad de Cork.

Retrato de Juan del Águila, realizado por Otto van Veen en 1587

La flota española se dispersó tras un temporal quedando dividida en tres partes, una de ellas con la mayoría del apoyo logístico y provisiones regresó a Coruña, otra llegó a Baltimore y la mayoría del tercio de Juan de Águila, unos 3000 hombres, se refugió en el puerto de Kinsale.

Juan del Águila planificó entonces una defensa de la ciudad y fortificó las riberas del río Bandon ante la inminente llegada de las tropas inglesas que estaban alertadas de la llegada de los españoles; y aunque pudieron destruir alguno de los puestos fortificados del río (el 10 de enero) , los ingleses no pudieron tomar la ciudad.

El Tercio de Juan del Águila aguantó el sitio de la ciudad durante meses hasta que un nuevo contingente enviado desde España, el 11 de diciembre, y las tropas irlandesas de los señores de O´Neill y O´Donnell llegados con más de 5000 hombres desde el norte de la isla se reunieron en la villa de Banndan, cerca del río Bandom para partir en auxilio de la desacertada posición española en Kinsale.

Cuenta la leyenda que los señores de Irlanda se encomendaron a la reliquia del Lignum Crucis, conservada en la abadía de Holy Corss, antes de marchar al combate aquel diciembre de 1601.

El 24 de diciembre de 1601 la alianza hispano-irlandesa se dirigió hacia el encuentro con las columnas inglesas pero una serie de infortunios y de mala organización hizo que las tropas mandadas por Richard Tyrrell, Hugh O’Neill y Red Hugh O’Donnell se dividieran para tratar de romper el cerco a la ciudad por diferentes flancos.

En enero llegaron al sitio de Kinsale. O´Neill fue el primero en asomarse al cerco y atrajo a la caballería inglesa de Charles Blount y Godolphin hacia un pantano cercano esperando reducir así su efectividad. Aguantó las primeras horas las pesadas cargas, pero necesitaba un apoyo para aguantar la posición, el apoyo más cercano estaba en la ciudad, pero Juan del Águila no salió en su ayuda. Los irlandeses cayeron aplastados en el pantano y la columna O´Neill cayó causando 1200 bajas, de las cuales 90 eran españoles pertenecientes a la brigada de Ocampo.

Escudos de los líderes Irlandeses durante la Batalla de Kinsale (Sí, están los Tyrrell… #JuegoDeTronos Real )

Esta derrota causó la huida de la mayoría de las tropas irlandesas al mando de O`Donnell las cuales no llegaron a tiempo para reforzar la posición y contemplaron en la distancia como los ingleses rompían las filas de sus compatriotas. 

En cambio los españoles, liderados por Alonso de Ocampo, siguieron luchando hasta que llegaron al cerco inglés, defendido por el Conde de Mountjoy , con tan solo 50 hombres y lo atravesaron llegando a Kinsale.

The Siege and Battle of Kinsale, 1601. (Pacata Hibernia, 1633) –

La rendición de Juan de Águila se produjo el 12 de enero, al encontrarse sin apoyos irlandeses, y a pesar de que estaban a punto de llegar refuerzos desde España al mando de Martín de Vallecina, los cuales desembarcaron el día 14 pero ya era demasiado tarde. Los ingleses proporcionaron buques y víveres a los españoles para regresar a España, así como a los irlandeses que lo desearan.

Juan del Águila llegó a Coruña acompañado de O´Donnell, O´Neill y de algunos nobles irlandeses, este episodio es conocido en la historia de Irlanda como “La Fuga de los Condes”. La comitiva fue recibida con honores por el gobernador de Galicia y el arzobispo de Santiago.

Hugh O´Neill (Aodh Mór Uî Néill)

Tras su estancia en Galicia se fundó un colegio irlandés en Compostela y un hospital militar en Coruña patrocinado por el mismo Juan del Águila en el que invirtió la mayoría de su fortuna para atender a los soldados heridos en los combates de Irlanda.

Red Hugh pasó más de un año en tierras gallegas residiendo en Coruña junto a su séquito. Cada día subía a la Torre de Hércules, la torre de las leyendas de su pueblo, pues se cuenta que Milé, hijo de Breogan, contempló Eire desde esa misma torre, levantada por su padre, y se dirigió hacia allí con sus barcos conquistandola 2000 años atrás.

Imagen de la Odisea de los Milesos // Escudo de A Coruña del siglo XVII en el que se observa como era la Torre entonces

Red Hugh O´Donell no siguió los pasos del resto de los nobles irlandeses que volvieron a Irlanda para rendir pleitesía al rey inglés y recuperar así sus tierras bajo la dominación británica.

Dirigió varias cartas desde Coruña a la corte de Felipe III solicitando de nuevo su apoyo en la reconquista de sus tierras, las cartas de Red no fueron atendidas. Es de suponer que en esta época, 1602, el rey español y su gabinete trataba ya de reducir los frentes, y no deseaba ya abrir ninguno apunto de cerrarse (en 1604 firmaría la paz con Inglaterra).

En 1602 y transcurrido ya un año sin respuesta del rey, Red Hugh partió hacia la corte, entonces en Valladolid, para entrevistarse en persona con Felipe III. Se dice que en el viaje Red contrajo una infección parasitaria durante su estancia en Simancas, en donde falleció.

El castillo de Simancas estaba a tan solo 10 Km de la residencia del rey Felipe III. Otras fuentes afirman que un espía inglés llamado James Blake lo siguió y envenenó antes de que pudiera ser recibido en la corte.

Castillo de Simancas

Los escritores irlandeses convertirían su vida en leyenda, convirtiendo al joven Red en el modelo de caballero gaélico por excelencia, noble, valeroso y patriota… El Cid irlandés.

Sus restos fueron trasladados a Valladolid siendo enterrado en el desaparecido convento de San Francisco, lugar en donde falleció Cristobal Colón. Finalizó así uno de los más importantes capítulos de la lucha por la independencia de Irlanda, escrito a sangre y fuego en su tierra y finalizado tan cerca de nosotros, en Simancas.

Estatua de Red Hugh O’Donnell realizada por Maurice Harron, 2007

Fuentes:

Curiosidades:

El Pub Irlandés que recuerda a los españoles: 
Pub Irlandés en Kinsale llamado The Spaniard, que recuerda la ayuda española http://www.thespaniard.ie
Numerosos carteles en la comarca recuerdan la gesta de la “Spanish Armada”

Miguel Ángel Ferreiro

Militar de carrera, Historiador del Arte (UNED) e investigador. Entre África y Europa, como el Mediterráneo.

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