Pantocrátor de San Clemente de Tahull (s. XII)
Pantocrátor de San Clemente de Tahull (s. XII)
Pantocrátor de San Clemente de Tahull (s. XII)
Tímpano del Pórtico Real de Chartres (s. XII) 
·
San Clemente de Tahull (Lérida, España. S. XI-XII. Reino de Aragón)
Catedral de Chartres (Noroeste de Francia 1140-1220. Reino de Francia)
·
Sendas obras de arte, de origen románico conservan toda la esencia medieval y la temática iconográfica por excelencia: “El Pantocrátor”.
·
MARCO HISTÓRICO:
  • San Clemente de Tahull: Consagrada en 1123, en las tierras del Valle de Bohí. En esa época la región pertenecía al condado de Ribagorza, anexionado por el reino de Aragón. Era rey Alfonso I “el Batallador”. 

·

·
  •  Catedral de Chartres: La iglesia que ocupaba el lugar de la actual catedral fue construida en torno al 360. Numerosos desastres, saqueos o incendios han hecho que únicamente se conserve una cripta de 1020 y el Pórtico Real que 1140 se le añade a la fachada oeste después del último incendio de 1194.

·

 
TÉCNICA Y ESTILO:
  • San Clemente de Tahull: Pintura mural románica.
  • Pórtico de  Chartres: Escultura y arquitectura románica
El Pantocrátor o, Cristo en Majestad, rodeado de los evangelistas, alza su mano derecha en actitud de bendecir, mientras en su izquierda sostiene un libro. Se trata de una idealización del pasaje del Apocalipsis de San Juan, en el que describe la visión de “Maiestas Domini” (Cristo) rodeado por Tetramorfos, el gran mensaje teológico románico.
 
Es una Teofanía abierta, un Cristo redentor, centro y organizador del cosmos.
·
Pantocrátor de San Clemente de Tahull (s. XII)
Pantocrátor de San Clemente de Tahull (s. XII) vía romanicoaragonés.com
Tenemos ante nosotros el icono más representativo de la edad media. Como hemos dicho la posición de las manos coincide, su derecha ejecuta lo que el libro que sostiene en la izquierda ordena, ese texto se identifica con el “libro de la vida y sabiduría”. Coincide también la sutil geometrización de sus formas. Destaca la simetría del rostro, la media melena que cae hasta los hombros y la barba. Ambas “Maiestas” respiran autoridad y triunfo. 
Sobre la cabeza del Cristo se sitúa un magnífico nimbo cruciforme en ambas representaciones.
 
Otras coincidencias, en cuanto a su composición, son las formas geométricas que se intuyen. En la parte superior, la posición de los brazos y la cabeza elevada ayudan a dibujar un triángulo equilátero, esa zona es la parte activa de la figura. La parte pasiva, la inferior, en donde se sitúan las rodillas a los pies se puede insertar una forma cuadradangular, símbolo de los cuatro, cuatro son los ríos del Edén, y cuatro los evangelistas, cuatro puntos cardinales…
         

El triángulo, tres; el cuadrado, cuatro; suman siete ángulos,

y siete es el número místico por excelencia.

 La composición es clara y sencilla, muy jerárquica.
Están representados dentro de una mandorla, o “almendra” mística, que simboliza y destaca su gloria y majestad; es el espacio sagrado, puesto que Él no pertenece a este mundo, aunque el mundo se encuentre dentro de Él.
 
La mandorla remata a los pies del Cristo y se finaliza con una identificación de elementos terrenales que representa el planeta, en Tahull es una semiesfera con motivos vegetales y en Chartres sobre una construcción con seis arcos de medio punto, que representa la humanidad y sus avances.
·
La posición de los evangelistas coincide a la perfección en ambas obras, arriba a nuestra izquierda encontramos la alegoría a San Mateo, su símbolo es un ángel que porta su evangelio. En la zona superior derecha se representa el águila, iconografía de San Juan. El toro alado, de San Lucas se sitúa a la derecha. La composición se remata con el león alado de San Marcos en el extremo inferior izquierdo, de nuestra vista.
 
·
·
·
A su vez, la representación en Chartres es totalmente iconográfica, representando cada evangelista como su figura, sin la presencia humana del mismo, es la tetramorfosis pura. En Tahull la tetramorfosis se acompaña de una figura angelical, excepto la de San Mateo, ya que su icono es puramente un ángel.
 
Existen numerosas diferencias entre ambas obras, obviando la diferencia técnica, ya que es algo evidente.
 
En Tahull el Cristo ocupa casi la totalidad de la bóveda. Parece que en Chartres, entre el Cristo y las figuras tetramórficas, no existe tanta diferencia de tamaño.
·
 
Las formas que representan las imágenes son muy diferentes. A pesar de que ambas respeten la simetría en sus formas en Tahull el alargamiento del rostro, sus colores y la forma de perfilado en negro, nos aleja muy poco del concepto bizantino, a veces parece que nos acerca a un estilo innovador que nos recuerda mucho al modernismo del siglo XX. Aunque lo bizantino está presente, los ojos grandes, el entrecejo marcado y en especial en el majestuoso tamaño del Cristo, postura y simbolismo. Está presente en el hieratismo de las figuras, la composición plana, la rigidez y la severa frontalidad. En Chartres este hieratismo se observa más solemne, parecen figuras más serias y rígidas.
 
El Pantocrátor de Chartres simula una imagen más realista, con una penetrante mirada que no necesita del agrandamiento de los ojos para transmitir esa sensación de superioridad.
·
Pantocrátor de San Clemente de Tahull (s. XII) vía romanicoaragonés.com
Pantocrátor de San Clemente de Tahull (s. XII) vía romanicoaragonés.com
 
En Tahull, el Cristo, tiene el libro abierto en el que se puede leer “EGO SVM LUX MVNDI” (Yo soy la luz del Mundo). En Chartres el libro está cerrado.
 
Otras representaciones alfabéticas son las “Alfa” y “Omega” que figuran a ambos lados de este Cristo, simbolizan el principio y el final (“Yo soy alfa y la omega, el principio y fin”) estas son la primera y última letra del alfabeto griego.
 
 
Los ojos de Dios, el que todo lo ve, están por todo el mural de Tahull. Se encuentran incrustados en las figuras del león, del toro, entre las alas de los ángeles…
 
En Chartres están representadas más escenas que el Pantocrátor. Sobre el friso del dintel se sitúan los doce apóstoles, enmarcados en grupos de cuatro. En las arquivoltas se nos muestran los veinticuatro patriarcas del Apocalipsis y un coro angelical. Es también en la escultura de Chartres donde vemos parte del trono en donde se sienta Cristo.
Entre una representación y otra la evolución que se puede observa es más filosófica que artística. Más bien diría que una involución de lo místico a lo realista, la simbología tan utilizada en tiempos paleocristianos decrecía en uso hasta pasar a un realismo mucho más puro. Tahull es mucho más místico, juega con formas y colores y exagera expresiones, gestos, posturas para lograr transmitir algo más profundo que una simple imagen, en Chartres el Cristo es muy realista, casi mantiene la proporción en sus formas ( manos, cabeza…) de un humano corriente, aunque su gesto sea distante.
 
 

Puedes dejar un comentario