Cómo aterrizar en la Plaza Roja de Moscú

Pasaban de las 6 de la tarde de un 28 de mayo de 1987, tras 5 horas de vuelo, un avión de Alemania Occidental -concretamente con numeral (D-ECJB)- se aproxima a Moscú.

Es un Cessna F172P, un avión monomotor muy común en aquella época… bien, hasta ahí todo normal.

El problema es que la pista de aterrizaje escogida no iba a ser un aeropuerto, no, Mathias Rust -el piloto- ha elegido como aeródromo ni más ni menos que la Plaza Roja de Moscú, os recuerdo que estamos hablando de 1987, plena perestroika

Aterrizaje Plaza Roja Libro

Mathías mira por la ventanilla de la avioneta, puede ver ya unas grandes paredes rojas, los sistemas de navegación ya no sirven, no tiene referencias. Reduce, y enfila buscando el lugar adecuado para aterrizar. Hay un montón de espacio libre en el Kremlin, pero aterrizar allí es demasiado peligroso, mejor algo más “público”; no por miedo a nada, sino que simplemente la KGB pudiera negar su proeza: Violar todas las defensas aéreas de la URSS y llegar al mismísimo corazón de Moscú.

rust126_v-vierspaltig

Transeúntes y turistas observan con asombro como desciende el aparato. Cuando desciende ya no lo ve tan sencillo, hay mucha gente junto al Mausoleo de Lenin, no importa, ahora ya está decidido, baja un poco el morro para reducir pista y termina su descenso.

Aterrizaje Plaza Roja
Infograffía (C) La Vanguardia (fragmento)

Toma tierra en Vasilevski Spusk, y consigue frenar el aparato justo antes de empotrarse contra unas cadenas que separaban el acceso a la catedral de la plaza. Apaga el motor. Son las 18:43, acaba de aterrizar un avión al lado de la Plaza Roja de Moscú.

Mathias Rust tenía 19 años cuando realizó esta proeza dejando en evidencia a la URSS, fue detenido y su juicio se realizó el 2 de septiembre de ese mismo año. Se le condena a 4 años de trabajos forzados y permanece en prisión 432 días (en la cárcel de Lefortovo). Se le pone en libertad condicional y regresa a su Alemania occidental el 3 de agosto de 1988.

El avión se trasladó a Alemania y ahora está expuesto en un Museo en Berlín (Museum fuer Verkehr und Technik), en cambio, el piloto… bueno; su vida posterior es un tanto extraña, todo un personaje Mathias, sí señor.
rust

Miguel Ángel Ferreiro

Militar de carrera, Historiador del Arte (UNED) e investigador. Entre África y Europa, como el Mediterráneo.

Deja un comentario

Te podría interesar...

Close
Facebook Auto Publish Powered By : XYZScripts.com
Close
A %d blogueros les gusta esto: